La llegada silenciosa de una perrita enferma y exhausta al comedor de un batallón en Arauca detuvo por completo la rutina de los soldados. Con el rostro deformado por un tumor y la mirada cansada, el animal buscaba auxilio sin mostrar temor. Así comenzaría el relato de Zafira, un testimonio de resistencia y compasión inesperada - crédito Ejército Nacional