En Concepción, un pueblo de calles empedradas en Antioquia, la restauración de su iglesia desató un insólito proceso legal: la parroquia demandó a “Dios y las ánimas” para poder salvar el templo, un hecho que expone la singular convivencia entre creencias, costumbres y trámites en la vida local - Alcaldía de Concepción / Instagram