Los residentes del edificio Los Laureles, en Cali, afrontan una doble emergencia: tras los daños estructurales causados por el terremoto del 10 de agosto, familias damnificadas denuncian que personas ajenas han ingresado a saquear y vandalizar los apartamentos, mientras la restricción de acceso para los propietarios y la insuficiente presencia policial alimentan la angustia y la indignación en la zona afectada - crédito @LaRegiaReal / X