El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó públicamente a las principales empresas petroleras del país a reconocer el éxito de la operación militar lanzada por la Casa Blanca en Caracas y a reducir los precios del combustible. A través de su cuenta en Truth Social el mandatario destacó el papel de su administración en el resurgimiento del sector petrolero y exigió a los directores ejecutivos de las compañías bajar de inmediato los precios para consumidores.
En su publicación, Trump mencionó directamente a Mike Wirth, presidente y director ejecutivo de Chevron, y se refirió a una reciente entrevista televisiva en la que Wirth expuso los motivos del buen desempeño de la empresa. Trump afirmó que “la única cosa que olvidó mencionar es que, sin el genio, la previsión, la fuerza y la estabilidad de la Administración Trump, la industria petrolera, y nuestro país, estarían muertos”. El mandatario recordó que Chevron fue expulsada de Venezuela, pero ahora “ha vuelto, mucho más grande y fuerte que antes”, esperando obtener grandes beneficios. Además, extendió el pedido a otras petroleras estadounidenses para que reduzcan los precios minoristas del combustible.
La petición presidencial se produce tras conocerse que ExxonMobil y Chevron, las dos mayores petroleras del país, registraron en el segundo trimestre de 2026 beneficios conjuntos cercanos a 26.600 millones de dólares, impulsados por el encarecimiento del crudo durante la guerra con Irán. Según los informes financieros, ExxonMobil obtuvo 14.525 millones de dólares entre abril y junio, más del doble que en el mismo periodo de 2025 y su mayor beneficio trimestral en cuatro años. Chevron, por su parte, alcanzó 12.072 millones de dólares en el mismo periodo, casi cinco veces más que un año antes y la cifra más alta para la empresa en al menos seis años.
PUBLICIDAD
El incremento de las ganancias se atribuye al impacto que el conflicto armado en Oriente Medio ha tenido sobre los precios internacionales del petróleo. Desde el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero, Teherán bloqueó el estrecho de Ormuz, ruta por la que transita aproximadamente una quinta parte del petróleo y gas natural comercializados globalmente. Como consecuencia, el precio del barril de Brent llegó a superar los 120 dólares tras el inicio del conflicto y actualmente ronda los 90 dólares.
En el acumulado del primer semestre, ExxonMobil reportó un beneficio neto de 18.708 millones de dólares, lo que representa un aumento del 26,4 % respecto al año anterior, y una facturación de 201.155 millones, un crecimiento del 22,2 %. Chevron, en tanto, obtuvo 14.282 millones entre enero y junio, más del doble de los 5.990 millones registrados en el mismo periodo de 2025, mientras sus ingresos aumentaron de 92.432 millones a 118.662 millones de dólares.
A pesar de estos resultados extraordinarios, las petroleras estadounidenses están optando por conservar una parte significativa del dinero adicional en vez de reinvertirlo masivamente en aumentar la producción. Según un análisis de la consultora energética Wood Mackenzie citado por medios estadounidenses, la industria proyecta gastar menos en producción de petróleo y gas este año que en 2025. La decisión responde a la incertidumbre sobre el desenlace del conflicto en la región y al riesgo de una caída abrupta del precio del crudo si se produce un cese repentino de las hostilidades, lo que podría impedir a las compañías recuperar las inversiones en nuevos proyectos.
PUBLICIDAD