Las uñas postizas adhesivas figuran entre las opciones menos agresivas para la salud de las uñas, aunque no están libres de riesgo por el uso de pegamento, la irritación cutánea y una retirada incorrecta.
Según Women’s Health, revista digital internacional dedicado a temas de salud y bienestar para mujeres, su perfil de seguridad se acerca más al del esmalte básico que al de manicuras en gel, polvo de inmersión o acrílicas.
Las uñas postizas adhesivas no son, en general, malas para la salud de las uñas si se aplican y retiran con cuidado, pero el pegamento puede causar irritación o alergias, según dermatólogos citados por el medio citado.
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El mayor riesgo se concentra en los acrilatos del adhesivo y en arrancarlas a la fuerza, una práctica que puede dañar la uña natural y favorecer infecciones.
Para reforzar la perspectiva médica sobre la seguridad de las uñas postizas adhesivas, la Academia Estadounidense de Dermatología (AAD) señala que, si bien son menos dañinas que los sistemas acrílicos o de gel, su uso prolongado o reiterado puede debilitar la lámina ungueal.
Un artículo publicado en el Journal of Clinical and Aesthetic Dermatology advierte que toda manipulación oclusiva de la uña —incluidas las postizas— incrementa el riesgo de infecciones fúngicas o bacterianas, sobre todo si hay microtraumatismos o mala higiene.
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Dana Stern, dermatóloga certificada y profesora clínica adjunta de Dermatología en Mount Sinai Medical Center de Nueva York, explicó al medio que estas uñas tienen varias ventajas porque no suelen exigir removedor de esmalte ni un limado agresivo.
Esta alternativa rápida y más barata que una manicura profesional suele castigar menos la uña que otros sistemas más invasivos, según el medio.
Aun así, conservar cutículas y uñas en buen estado depende del modo de aplicación, del tipo de adhesivo y de cómo se retiren.
Qué riesgos tienen el pegamento y los acrilatos
Chris Adigun, dermatóloga certificada, presidenta y directora médica de Dermatology & Laser Center of Chapel Hill, advirtió en el medio que el pegamento contiene monómeros no polimerizados.
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Si esos químicos tocan la cutícula, pueden provocar irritación y reacciones alérgicas. Stern señaló que la dermatitis de contacto irritativa puede causar ardor, dolor, inflamación, enrojecimiento, ampollas y hasta separación de la uña del lecho ungueal.
La dermatitis de contacto alérgica también puede aparecer con el tiempo tras exposiciones repetidas al adhesivo. Adigun indicó que las propias puntas de gel pueden contener acrilatos y desencadenar la misma reacción.
La dermatóloga añadió que este riesgo merece atención porque esos acrilatos también se usan en restauraciones dentales, cemento óseo, adhesivos quirúrgicos y dispositivos de control de glucosa. Por eso, quienes prevén prótesis articulares, usan bombas de insulina o necesitan restauración dental extensa deberían considerar evitar el pegamento para uñas.
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Cómo aplicar las uñas postizas con más seguridad
Gina Edwards, manicurista de celebridades y embajadora de Kiss Nails e Impress Nails, recomendó trabajar sobre una superficie limpia. También aconsejó empujar la cutícula con cuidado para reducir el contacto con el adhesivo y aumentar el área de fijación.
Edwards indicó que una toallita con alcohol ayuda a secar la uña antes de la aplicación. Según explicó, los aceites naturales pueden dificultar la adherencia y hacer que la manicura se desprenda antes de tiempo.
Stern indicó a Women’s Health que una capa previa de esmalte, fortalecedor o base puede proteger la superficie de la uña. Esa barrera reduce la posibilidad de dañar las células superficiales si la pieza se retira de forma brusca. La cantidad de pegamento también importa. Edwards precisó que lo adecuado es una porción del tamaño de una semilla de sésamo.
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Entre los métodos de colocación, Stern consideró que las tiras adhesivas son la opción más segura. Duran menos que el pegamento, pero no exponen la piel al mismo riesgo de irritación o alergia.
Cómo retirarlas sin dañar la uña natural
Los expertos coincidieron en que arrancar las uñas postizas adhesivas es una de las prácticas más dañinas. Stern advirtió que hacerlo puede causar onicólisis, es decir, el desprendimiento de la uña del lecho.
Cuando eso ocurre, la humedad puede quedar atrapada entre ambas superficies y favorecer daño estructural o infecciones. Women’s Health recordó que hongos y bacterias pueden proliferar en ese entorno y derivar en problemas como el síndrome de la uña verde.
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La retirada a la fuerza también puede causar granulaciones de queratina, que se manifiestan como manchas blancas asociadas a una deshidratación intensa de la uña. Edwards resumió la pauta básica con una indicación simple: tomarse tiempo.
Adigun recomendó usar un removedor de pegamento formulado para disolver los enlaces del adhesivo. Estos productos suelen contener acetona o disolventes oleosos.
Edwards explicó que conviene levantar apenas la pieza con una herramienta de cutícula y aplicar el producto en el espacio que se abre. Si la uña no se desprende con facilidad, hay que repetir el proceso hasta que ceda sin fuerza.
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Qué cuidados recomiendan entre una manicura y otra
Fuera de la manicura, los especialistas recordaron que la hidratación sigue como una medida básica para proteger las uñas. Los aceites naturales actúan como barrera, pero pueden perderse por duchas calientes, productos de limpieza, manicuras frecuentes y el desgaste diario.
Edwards recomendó aceites de cutícula con vitamina E y jojoba para mantener la hidratación. También aconsejó usar guantes con limpiadores abrasivos y evitar usar las uñas como herramienta.
Sobre la frecuencia, Adigun sugirió dejar un descanso de uno a dos meses entre juegos para dar tiempo a la recuperación. Stern matizó que, si no hay daño visible, la periodicidad puede quedar a criterio de cada persona.
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Investigaciones recientes del Hospital General de Massachusetts y la Universidad de Harvard subrayan la importancia de priorizar la salud de la uña natural ante cualquier procedimiento estético.
Según sus recomendaciones, las personas con antecedentes de dermatitis, psoriasis o fragilidad ungueal deben consultar a un dermatólogo antes de recurrir a uñas postizas, ya que la reacción a los adhesivos puede variar significativamente entre individuos y agravar condiciones preexistentes.