Juan Tonelli

“Fui infiel durante años, hasta que entendí algo”

¿Existiría dentro de veinte años la fidelidad tal como nosotros la entendíamos? Pensé en la lealtad entre dos personas, en la libertad y en todas esas contradicciones que forman parte de la vida. Llegué a casa con una sensación de plenitud, esa que aparece cuando se puede hablar a corazón abierto

“Fui infiel durante años, hasta que entendí algo”

“El día que entendí que yo también podía cruzar la línea”

Quizá lo importante sea no sentirme a salvo. Desconfiar un poco de mis propias justificaciones. Prestar atención a esas pequeñas decisiones que parecen insignificantes cuando las tomo y que, sin embargo, podrían estar llevándome hacia un lugar del que después resulte difícil regresar

“El día que entendí que yo también podía cruzar la línea”

“Creí que siempre iba a tener tiempo”

Porque la muerte no solamente nos recuerda que un día vamos a morir. También puede mostrarnos, mientras todavía estamos vivos, qué cosas hacen que la vida haya valido la pena

 “Creí que siempre iba a tener tiempo”

“Tardé años en aceptar lo que sentía”

Lo que estaba en juego era mucho más difícil de medir: cuánto de nuestra vida debemos respetar por todo lo que invertimos en ella y cuánto estamos dispuestos a arriesgar cuando descubrimos que algo distinto nos representa de una manera más verdadera

“Tardé años en aceptar lo que sentía”

“El error más caro de mi vida”

El directorio dejó la decisión en mis manos, aunque la inversión representaba más del veinte por ciento de todos los fondos disponibles de nuestra organización. Plenamente convencido, llamé a quien lideraba el proyecto, confirmé que invertiríamos seis millones de dólares y ese mismo día firmé electrónicamente los contratos

“El error más caro de mi vida”

“¿Cuántas cosas abandonamos porque nos dijeron que no podíamos?"

Hay límites que son definitivos, y otros que son solo pronósticos, probabilidades, advertencias. El problema es que, cuando estamos asustados, solemos confundir unos con otros. Yo necesitaba averiguar cuáles eran los míos

“¿Cuántas cosas abandonamos porque nos dijeron que no podíamos?"

“Durante años pensé que había algo mal en mí, hasta que descubrí la verdad”

Me desperté muy angustiada y durante los días siguientes no pude sacarme esas imágenes de la cabeza. Cuando se las conté a mi terapeuta apareció una pregunta que me resultaba insoportable: ¿había sido simplemente una pesadilla o podía haber algo más detrás de ella?

“Durante años pensé que había algo mal en mí, hasta que descubrí la verdad”

“Me separé de quien amaba y tres años después me di cuenta de que era por una razón distinta de la que creía”

Surgió entonces una pregunta que me resultaba bastante más incómoda que el hecho de si quería o no quería tener hijos con él. ¿Cuántas de las decisiones que tomé en nombre de mi libertad habían nacido condicionadas por el miedo?

“Me separé de quien amaba y tres años después me di cuenta de que era por una razón distinta de la que creía”

“Me pasé la vida fingiendo que no me dolía”

Durante años pensé que estaba cansada porque trabajaba mucho. Que dormía mal por el estrés. Que las contracturas del cuello eran normales. Que cierta angustia aparecía “porque sí”. Recién mucho después empecé a preguntarme si mi cuerpo no estaría intentando decir lo que yo llevaba décadas impidiéndome decir con palabras

“Me pasé la vida fingiendo que no me dolía”

“Me pasé la vida fingiendo que no me dolía”

Los hijos no solo reciben las intenciones de sus padres, sino especialmente sus palabras, sus silencios, sus miradas, sus miedos. Y todo eso, cuando uno es chico, se mete muy adentro

“Me pasé la vida fingiendo que no me dolía”