Juan Tonelli

“Creí que buscaba sexo, cuando lo que necesitaba en realidad era otra cosa”

Me siento mal porque sé que no hay ninguna salida posible sin dolor. Haga lo que haga, habrá pérdidas y sufrimiento. A veces creo que frente a ciertos problemas, lo mejor es no tener avidez por querer resolverlos. Pero por momentos el conflicto se me hace insoportable

“Creí que buscaba sexo, cuando lo que necesitaba en realidad era otra cosa”

“No puedo parar, mi productividad era solo una forma de calmar el vacío”

Se suele decir que la intensidad nos hace sentir más vivos que nunca, pero creo que hay algo anterior. Cuando nos sentimos muy vacíos, necesitamos ir al extremo para sentir que todavía nos circula sangre por las venas, que pasa algo en nuestra vida

“No puedo parar, mi productividad era solo una forma de calmar el vacío”

“¿Y si el amor de tu vida no es tu pareja?”

Siempre pensé que en aquel café no perdí una novia, sino que perdí una vida. Porque una cosa es saber que no sos feliz y otra bien distinta es saber exactamente dónde está tu felicidad. Con nombre y apellido. Y pasar cuarenta años viviendo lejos de ella

“¿Y si el amor de tu vida no es tu pareja?”

“La mujer que iba a casarse me confesó algo que nunca le diría a su marido”

Quizás los dos podían aceptar una aventura, una historia, una noche, incluso una confesión. Pero había algo que ninguno estaba dispuesto a mirar de frente. Porque una cosa es aceptar que la persona que amás tenga deseos propios, y otra distinta es aceptar que esos deseos puedan hacerla feliz lejos de uno

“La mujer que iba a casarse me confesó algo que nunca le diría a su marido”

“Tengo una familia perfecta pero me siento completamente solo”

Ahora la mujer quiere realizarse en su trabajo, algo que aplaudo, y el hombre debe ser un padre presente en los actos del colegio y las mil actividades de los chicos, lo cual tiene todo el sentido. Pero ambos estamos en todo, y así quedamos, prendidos fuego. Los dos en el infierno

“Tengo una familia perfecta pero me siento completamente solo”

Una monja en Tinder

Una vez que vemos algo, ya no podemos hacer como si no supiéramos. No hay vuelta atrás. Yo comprendí esto con la cabeza, pero sobre todo con el cuerpo, y no puedo hacer como si nada. El costo sería demasiado alto. Es un salto al vacío y me da pánico

Una monja en Tinder

“A los 43 años descubrí que nunca había elegido realmente en mi vida”

No tenía la menor idea de qué me gustaba y solo me ocupaba de ganar dinero para pagar cuentas. Tampoco me consideraba avaro, aunque también era muy cuidadoso con los gastos. Siempre tenía miedo a que en un futuro pudiera faltarme algo

“A los 43 años descubrí que nunca había elegido realmente en mi vida”

“Creí que el éxito iba a curarme, pero solo me duró una noche”

El poder y el reconocimiento no van a resolver mi angustia, solo pueden servir como un alivio provisorio. Incluso estoy convencido de que agravan el problema. ¿O acaso algún adicto se curó aumentando su dosis de droga?

“Creí que el éxito iba a curarme, pero solo me duró una noche”

“Estuvimos 20 años casados sin saber realmente quién era el otro”

Con tristeza tengo que reconocer que incluso en casa aparentábamos no ser quienes éramos, cuando probablemente nos parecíamos bastante. Pasamos todo nuestro matrimonio sin poder vernos como somos. Nos escondimos del otro creyendo que la persona que teníamos al lado nunca podría entendernos, o peor aún, que huiría si nos conocía de verdad

“Estuvimos 20 años casados sin saber realmente quién era el otro”

“Si estando con mi pareja no puedo ser yo mismo; ¿no estoy un poco solo?”

No sé si se puede hablar de todo en el matrimonio, pero lo que tengo claro es que cuantos más temas tabú haya, más frágil es esa pareja. Cuanto menos hablemos de lo que nos pasa y de lo que queremos, más amenazado está el vínculo -con o sin infidelidad de por medio-, y más solos estamos

“Si estando con mi pareja no puedo ser yo mismo; ¿no estoy un poco solo?”