Un tribunal cómplice, un fiscal benévolo y un fallo escandaloso: cuando Adolf Hitler fue condenado por intentar un golpe de Estado
Hace 102 años, el Tribunal Popular de Múnich presidido por el juez Georg Neithardt, simpatizante de las ideas nazis, sentenció al casi desconocido líder del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán a cumplir 5 años de prisión por el Putsch de la Cervecería. El juicio fue calificado de “farsa” por la benevolencia de los jueces y la oportunidad que le dio para difundir sus ideas. Hitler solo estuvo detenido ocho meses, que aprovechó para dictar “Mein Kampf”