Jean-Claude Van Damme cumplió 66 años y mantiene el físico que lo convirtió en una figura del cine de acción. A cuatro décadas de su llegada a Hollywood, el actor belga conserva una rutina que combina movilidad, flexibilidad, pesas de baja carga, cardio y ejercicios de respiración.
El método dista de los entrenamientos intensos que marcaron su juventud: ahora privilegia la técnica y el cuidado de las articulaciones.
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La imagen de Van Damme quedó asociada a personajes que peleaban, corrían, saltaban y ejecutaban complejas patadas en pantalla. Sin embargo, su preparación no nació en un set.
Antes de convertirse en protagonista de películas de acción, acumuló años de formación en artes marciales y culturismo, una base que explica buena parte de sus capacidades físicas.
El karate y el kickboxing fueron la base de su carrera
Jean-Claude Van Damme nació el 18 de octubre de 1960 en Bélgica. Empezó a estudiar karate Shotokan a los 10 años y obtuvo el cinturón negro una década después.
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Durante esa etapa también participó en combates de kickboxing de semicontacto y representó a Bélgica en el Campeonato Europeo de karate de 1979.
Su recorrido deportivo incluyó el culturismo. En 1978 ganó el certamen Mr. Bélgica y sumó una preparación que reunía fuerza, elasticidad y técnica de combate.
Esa combinación se trasladó a su trabajo como actor. Con títulos como Bloodsport, Kickboxer, Timecop, Policía en el tiempo y Soldado universal, Van Damme se volvió un rostro habitual del género entre finales de los años 80 y la década de 1990.
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La amplitud de sus movimientos y el split, la apertura de piernas a ras del suelo, se convirtieron en parte de su identidad en pantalla.
A los 66 años, prioriza movilidad y técnica
La rutina que sostiene hoy Van Damme responde a una lógica distinta de la que aplicaba en sus años de mayor exigencia cinematográfica.
Tras sufrir lesiones en la adultez, el actor redujo las cargas y cambió el objetivo: mantener fuerza y rango de movimiento sin forzar la espalda, las piernas ni las articulaciones.
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“A medida que envejezco, he intentado equilibrar mucho más mi entrenamiento”, explicó en declaraciones a Men’s Health.
“Intento adoptar un enfoque inteligente, aprendiendo de experiencias previas para asegurarme de no lesionarme la espalda ni las piernas”.
El actor aconsejó comenzar el trabajo de fuerza con muy poco peso, incluso con un kilogramo, y repetir el movimiento hasta lograr una ejecución estable.
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Según su planteo, el incremento de la carga debe llegar de manera gradual, cuando el cuerpo se adapta al ejercicio. La flexibilidad ocupa un lugar central en su entrenamiento actual, por delante de la búsqueda de volumen muscular.
“Cuando entrenas y te haces mayor, es bueno mantener la flexibilidad; eso es lo más importante”, afirmó. Para el intérprete, conservar ese rango de movimiento tiene efectos prácticos en las actividades diarias, el equilibrio y la capacidad de hacer cardio con regularidad.
Pesas ligeras y cardio para evitar sobrecargas
Las sesiones de fuerza de Jean-Claude Van Damme se organizan por grupos musculares. Suele trabajar dos grupos en cada jornada y alternar los entrenamientos día por medio. La clave, de acuerdo con sus explicaciones, está en las repeticiones controladas, la espalda recta y una posición correcta de las caderas.
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El esquema evita los levantamientos con peso excesivo. En su lugar, el actor recurre a cargas moderadas y busca llegar al cansancio muscular sin someter las articulaciones a impactos innecesarios.
El trabajo está orientado a sostener una musculatura funcional, capaz de acompañar los movimientos de las artes marciales y los estiramientos.
Al plan suma cardio dos o tres veces por semana. La bicicleta estática es una de sus opciones habituales porque le permite elevar el ritmo cardíaco sin el impacto de otros ejercicios. Durante ese tiempo, intenta concentrarse en la respiración y en las respuestas de su organismo.
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El yoga y los ejercicios isométricos son otra parte de su preparación. Los practica desde hace más de 25 años, tras una lesión que lo llevó a incorporar movimientos destinados a recuperar elasticidad, destreza y control corporal. La respiración profunda acompaña esos ejercicios, que realiza sin requerir máquinas ni grandes espacios.
En su canal de Youtube, mostraba estiramientos laterales contra la pared, inclinaciones y variantes de movilidad. Son rutinas simples, pensadas para trabajar el cuerpo de forma frecuente y que le permiten sostener la flexibilidad necesaria para ejecutar el split que popularizó en sus películas.
“Hace años me lesioné, así que me rehabilité para ganar flexibilidad, destreza y ponerme en forma”, relató en uno de los videos. También señaló que muchos de esos ejercicios pueden hacerse antes de comenzar el día o por la noche, sin necesidad de equipamiento específico.
A los 66 años, el actor mantiene las artes marciales como referencia de su forma de entrenar, aunque adapta la intensidad a sus necesidades actuales.
Además, encuentra vigente una rutina que reúne su formación deportiva, la experiencia acumulada tras lesiones y el trabajo constante de movilidad.
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