Sara Sklate, Sarita, nació en Villa Constitución, Santa Fe. Se destacó en la escuela como una excelente alumna y sobre el cierre de la cursada llegó el momento de elegir una profesión. Siempre lo tuvo claro: soñaba con ser periodista deportiva, aunque una pasantía pudo inclinar su destino hacia las Ciencias Económicas.
En 2019, ya recibida, llegó a Buenos Aires buscando hacer realidad sus aspiraciones. Comenzó trabajando en un medio partidario que seguía la campaña de River, el club de sus amores, y luego de varios años de pelearla, actualmente se desempeña en TNT Sports, Telefe y tiene un alto perfil en las redes sociales, donde se destaca como creadora de contenidos.

-¿Cómo arrancaste en la profesión, cómo fueron tus comienzos?
-Soy del interior, de Villa Constitución, provincia de Santa Fe, ahí cerquita de Rosario. Siempre mi sueño fue ser periodista deportiva. De hecho siempre fui hincha de River y venía a la cancha como hincha. En el colegio me iba bien dentro de todo, entonces era muy difícil venirme a Buenos Aires, llegar, con todo lo que eso significa y cuanto tuve que hacer pasantías en el colegio las hice en un estudio contable. Esto fue porque me iba bien en matemáticas, en ciencias económicas, pero fui una semana y casi me muero. Me dije “esto no es para mí”, fui a hablar con la directora del colegio, le dije que no me sentía cómoda y me respondió “bienvenida a la vida real”. Así que tuve que cumplir el mes de pasantía y ahí decía “bueno, quiero estudiar Ciencias Económicas y después cuando me reciba, hacer periodismo deportivo”.
-¿En ese momento había como algo muy cultural de ir por una carrera más “dura o seria”?
-Claro, era algo más seguro, eso significaba en ese momento. Pero finalmente me fui a anotar a un instituto en Rosario para estudiar periodismo deportivo. Después me recibí y me vine acá a Buenos Aires en 2019.
-¿Tuviste el apoyo de tu familia, te bancaron en esa decisión?
-Ellos me dijeron “decidí vos”. Pero me pasaba de que iba al colegio y todos me decían “¿cómo vas a estudiar periodismo deportivo?“.
-¿En la escuela te iba bien? ¿Eras la nerd de la clase?
-Sí, no me podía sacar un nueve. Fui abanderada, todo. Por eso decían “como Sara va a desperdiciar su carrera”... Siempre me lo cruzo al contador y me dice “yo te salvé” (risas). Cuando empecé a estudiar periodismo deportivo viajaba todos los días una hora desde mi ciudad a Rosario y cuando me recibí vine a Buenos Aires, con 21 años. Mi primer trabajo lo hice en “River desde la tribuna”, un medio partidario. En ese momento estaba bastante bueno porque abrían mucho los entrenamientos. Una vez por semana iba al River Camp a cubrir el entrenamiento y otro día hablaba Gallardo o hablaban los jugadores en rueda de prensa. Cubría mucho la reserva los fines de semana.
-Cuando viniste a Buenos Aires, ¿dónde paraste? ¿Viniste con algo armado o más a ver qué pasaba?
-Al principio viví en la casa de una amiga de mi mamá. Estuve como cinco meses ahí. Después viví en una residencia y ahí me hice un montón de amigas. Cuando empezó la pandemia me volvía a mi casa, a mi ciudad. En ese momento hacíamos muchas notas con los vivos de Instagram. Después sí, me volví a Buenos Aires y me alquilé un departamento.
-Por estos días tenés muchos trabajos y exposición mediática, ¿Cómo te llevas con el “qué dirán” negativo, con los haters?
-Es difícil, lo sufro demasiado. Creo que es algo que les pasa a todos. No se si coincido cuando dicen “son los gajes del oficio”. Te debe pasar, que uno capaz recibe diez comentarios positivos y uno negativo y te quedás con el negativo...
-¿Qué te molesta más? ¿La crítica de alguien conocido o los anónimos?
-El anónimo. Twitter es tremendo. Antes leía mucho. Si había un video sobre mí, miraba los comentarios y bloqueaba. Pero ahora aprendí a no entrar y no leer. Quise dejar de usar Twitter, pero por mi laburo no puedo. Tampoco puedo permitirme no usar Twitter por todo lo que la gente puede llegar a decir. Lo que hago ahora es tuitear alguna información sobre River y me voy.
-¿Y tu familia y tus amigos cómo se llevan con eso? Porque a veces uno no quiere leer los comentarios y ellos te dicen “mirá lo que pusieron”.
-A mis amigas ya les dije que no me manden nada. Pero mi mamá, sí, en Instagram. Incluso a veces veía comentarios y respondía. Yo le decía “mami, basta, como te bancás los comentarios positivos, bancate los negativos”.
-Más allá de los enojos, la tristeza, por esos comentarios, ¿alguna vez fue más allá, con amenazas o cosas más graves?
-Generalmente fue más la angustia o la tristeza. Una vez pasó, el año pasado, que River perdió con Racing y hay una imagen mía en la televisión, que justo salí mostrando los dientes en el gol de Racing, yo me quería morir que River quedaba afuera, pero salió en la transmisión, subieron ese recorte y filtraron mi número... Me acuerdo que le estábamos haciendo una nota a Enzo Pérez, que se retiraba de River, y sentía que llegaban mensajes a mi celular: eran todos mensajes en contra porque me había reído, que ni siquiera había sido una risa del partido... Pasa mucho eso, cuando a River le va bien, todos te aman, y cuando a River le va mal, te odian...

-Si te pregunto, ¿sos periodista, comunicadora, influencer? ¿Te gusta quedarte con alguno de esos títulos o todas?
-Creo que un poco de todo. Periodista es lo que más disfruto, quizás. Es sobre lo que me formé, estudié, es lo que quizás más me distingue. También influencer, creadora de contenido, creo que es el futuro en nuestra generación y también me divierte. Le doy un rol importante en mi carrera y en mi vida.
-¿Qué es Gallardo para vos?
-Antes de conocerlo por mi profesión -obviamente era una hincha fanática de River- me saqué mi primera foto con Gallardo en 2016. En esos años no tenía tanta oportunidad de venir a la cancha. Entonces, como vivía cerca de Rosario, cuando River venía a jugar con Newell’s o Central, mi familia ya sabía que esos días me tenían que acompañar a Rosario a la puerta del hotel a esperar a los jugadores y a Gallardo en ese momento. Y ahí, en 2016, me saqué la primera foto con Gallardo. Después ver todo lo que ganó, la Copa Libertadores y ese sentido de pertenencia, y de poder generar una relación de respeto, de amistad, que uno va formando, pero creo que nunca me pude acostumbrar a verlo así.
-¿Siempre lo seguiste viendo con el póster?
-Sí, claro, más allá de que ya tenía relación de saludarlo, de que sea muy atento conmigo y con mis compañeros cuando había un problema o cuando pasaba. Gallardo siempre tuvo muchos gestos para el periodismo, siempre fue una gran persona, que también formó parte de mi carrera.
-¿Y qué crees que terminó pasando con él en este último tramo?
-Creo que se terminó yendo a tiempo. Lo más sano era eso, también para que en el futuro podamos verlo de nuevo como técnico de River. Desde lo futbolístico creo que se fue complicando todo, él mismo dijo como que llegó un punto que ya no podía. A pesar de que después de la pretemporada se notaba otro aire, otro clima, finalmente no encontró respuestas futbolísticas. También está la exigencia de un club tan grande como River y la vara que estaba altísima, algo logrado por él mismo.
-¿Te complicó decir que sos de River de entrada? Porque mucha gente en el medio no dice de qué equipo es para no tener problemas.
-Siempre fui firme con eso. De hecho, antes de estudiar periodismo ya era medio influencer con eso, subía fotos en la cancha. Entonces ya tenía medio como un nicho de seguidores, ya era medio conocida. En mi laburo por suerte siempre me entendieron al respecto.
-¿Cuál fue el momento más complicado que tuviste para llegar hasta acá en tu carrera?
-Durante la pandemia, o cuando se estaba terminando, por la incertidumbre de cómo iba a seguir el Mundo River con los entrenamientos abiertos, las conferencias de prensa, cambió todo. Había mucho de ansiedad también, yo siempre digo que no hay que compararse, pero veía gente con la que había compartido mucho, colegas que tenían la misma edad, que empezamos juntos, y era decir “bueno, ¿por qué esa persona llega y por qué yo no?”. Fue en ese momento, después de la pandemia, cuando me preguntaba cuándo iba a llegar el momento, dar el salto. Porque hasta ahí era ir a los partidos por mi cuenta, viajar, todo por mi cuenta.
-¿Pensaste en algún momento en largar?
-Sí, cuando volví a Buenos Aires después de la pandemia, incluso empecé a buscar otros laburos, de marketing, de otras cosas. Hasta que me salió para trabajar con Marcelo Benedetto en “Cómo te va Benedetto”, siguiendo la actualidad de River. Ahí por lo menos me asenté en una radio, iba a las conferencias de prensa, preguntaba, le preguntábamos a Gallardo y demás. Y bueno, después se dio lo de TNT.
-Volviendo al tema de los haters. ¿Viene más de los fanáticos hombres, cuando pierde River, o también de las mujeres?
-Yo lo vivo más por parte del hombre, por parte del hincha de River, quizás cuando se enoja que River pierde, pero también me sorprende lo de las mujeres. La mujer, anónima, en Twitter, que a veces cuando leo me digo “es una mujer, ¿cómo me está diciendo eso?“. Me dicen cosas que les podría afectar de la misma manera que me afecta a mí, a una mujer.

-¿Qué tipo de comentarios?
-Yo no me comparo con mis compañeros, que está mal también, pero a ellos capaz que le dicen “hijo de puta” y a mí me dicen muchas barbaridades por ser mujer. Yo no me enojaría si me dicen eso (hijo de puta), hasta diría “gracias” (risas). Veo las redes de mis compañeros y lo peor que les pueden decir es “ensobrados” y ahí me dicen eso, pero seguido de otras barbaridades.
-¿Tenés referentes en la profesión?
-Voy sacando un poco de cada uno. Crecí un poco más mirando a Ángela Lerena, que es mi compañera en TNT, también a Luciana Rubinska. Después las nuevas generaciones creo que tienen que reinventarse en todo momento y quizás no solamente sacar cosas de periodistas, sino también de creadores de contenido, de influencers, de buscarle la vuelta. A mí me pasa en TNT que somos más creativos o el trabajo que yo hago en el campo de juego. Ir a la cancha, filmar un gol, subirlo, hacer una nota de otra manera.
-Se que sos fanática de la Selección. ¿Si Argentina gana el Mundial, pero al mismo tiempo Paredes gana la Libertadores con Boca, levanta la séptima, firmás?
-No, creo que no. Ya salimos campeones... y lo festejamos mucho.
-¿Y elegís River campeón de la Libertadores, aunque este año no la juega, pero Argentina no gana el Mundial?
-Elijo River campeón de la Libertadores. Igual el hincha fanático de los clubes, más allá de que uno ama a la selección argentina, tiene una pasión y un fanatismo que no se compara.
-Tenemos una colega, Morena Beltrán, que está en pareja con un futbolista (Lucas Blondel). En tu caso, ¿tenés algún impedimento? ¿Preferís no mezclar lo sentimental con la profesión?
-Antes quizás sí, me hacía demasiado problema, pero después entiendo que también te puede pasar en cualquier profesión. Uno que capaz está ligado al ambiente del deporte, del fútbol, del periodismo, creo que si te pasa, te pasa. Yo creo que es algo que te llega y no lo podés cambiar.
-¿Ahora estás soltera? ¿Estás de novia?
-Estoy soltera, estoy con mucho trabajo, pensando en el trabajo.





