Jonás Gutiérrez: por qué decidió retirarse, cómo atravesó su enfermedad y el video que le envió Maradona en su momento más duro

En Citados, el ex futbolista recordó cómo fue el momento en que los médicos ingleses le informaron que tenía un tumor. Su reacción y el tratamiento que le permitió salir adelante. A qué se dedica por estos días y cómo fue su especial relación con el “Diez”

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En su paso por Citados, Jonás Gutiérrez contó cómo se enteró del diagnóstico de cáncer y cómo atravesó la enfermedad

Jonás Gutiérrez nació en Sáenz Peña, provincia de Buenos Aires, el 5 de julio de 1983. Surgido de las inferiores de Vélez Sársfield, fue apodado Galgo por el despliegue físico que mostraba en cada partido. Tras ganar el Torneo Clausura 2005 con el conjunto de Liniers, fue vendido al Mallorca de España. Luego de tres años, su pase por adquirido por el Newcastle inglés, equipo con el que firmó un contrato de cinco años. Durante su estancia en Inglaterra, le fue detectado un cáncer de testículo, por el que fue operado y debió afrontar un tratamiento de quimioterapia.

En el medio de esa situación, llamativamente Newcastle lo cedió al Norchich City. Ya recuperado, el Galgo volvió a España para vestir la camiseta de Deportivo La Coruña. En 2016 pegó la vuelta y retornó a la Argentina, donde tuvo pasos por Defensa y Justicia, Independiente, Banfield y Almagro. El Tricolor fue su último club profesional, ya que afectado por dolores de cintura que no le permitían entrenar con normalidad, decidió poner fin a su carrera, en 2021.

Gutiérrez también supo jugar en la selección argentina. Es recordada su participación en el Mundial de 2010, en Sudáfrica, dirigido por Diego Armando Maradona, con quien mantuvo un vínculo personal muy afectuoso.

Citados - Jonás Gutiérrez
El "Galgo" surgió de Vélez, jugó en Europa y se retiró en Almagro. Con la Selección disputó el Mundial 2010, dirigido por Diego Armando Maradona

-¿Cómo estás ahora? ¿Qué estás haciendo de tu vida?

-La verdad que bien. Estoy en en TV Pública, haciendo un streaming con Cristian Sancho y Celeste Muriega. Y después empezamos también un streaming con unos amigos, a la noche, algo que teníamos en mente hace un par de de meses, cuando surgió la idea. Se llama Pijamada Indomable, vamos los miércoles de 9 a 11. Estoy disfrutando de todo eso. Son amigos de la vida.

-En tus épocas de jugador te enfrentaste a periodistas argentinos y de todo el mundo, ¿ya visualizabas que tu futuro podía estar en los medios?

-Siempre tuve mucho respeto por lo que es el trabajo del periodista. Obviamente, a veces lo que a uno le molestaba eran las críticas que no eran constructivas o que eran malintencionadas. Pero después uno entiende el trabajo. Siempre he tenido muy buena relación con los periodistas y he trabajado también. Estuve en ESPN cubriendo el Mundial del 2018 en Rusia. Estuve en TyC Sports también.

-¿Y eso crees que fue por el vínculo que tenías cuando eras jugador también?

-Sí, también hay perfiles, me parece. Y el jugador también se va redescubriendo. Yo veo a muchos chicos que están haciendo de panelistas en distintos programas, que los ves hablando muy bien. Por ejemplo el caso de (Pablo) Mouche, que está muy metido también ahí como como panelista y se lo ve desenvolviéndose de manera muy natural, muy suelta y también hablando con muchos conceptos de las cosas. Creo que hoy también el jugador se anima más.

-¿Crees que los futbolistas en Argentina tienen herramientas para afrontar el retiro?

-Creo que hoy el jugador está más preparado, tiene más conocimiento. Por ahí antes el futbolista llegaba más desarmado al retiro. Hoy tenemos a muchos chicos trabajando en la televisión, también está la figura del manager deportivo o la posibilidad de ser dirigentes, secretarios deportivos. También muchos se hacen técnicos. También tenemos la experiencia de lo que les ha pasado a jugadores más grandes, que por ahí no tenían una reinserción.

-¿Y en tu caso cómo fue el retiro?

- Yo me retiré jugando en Almagro, que fue cumplir un sueño de retirarme ahí, porque soy hincha. Dejé de jugar porque empecé a tener ciertos dolores de cintura que no me dejaban disfrutar del día a día. Yo era un jugador al que le encantaba entrenar, no tirarse en la camilla. Entendía que en los últimos meses de mi carrera tenía que sentirme bien más allá si jugaba el fin de semana. Entonces, cuando empecé a sentir que tenía dolores que no me dejaban desarrollarme como yo quería, pensé en el retiro. Tenía un año y medio de contrato en Almagro y a los seis meses decidí ponerle punto final a mi carrera porque no lo estaba disfrutando.

-¿Y te costó eso? Porque muchos pese a que sienten dolores la estiran y siguen jugando.

-También hay una realidad relacionada con cómo te fue en tu carrera, y no estoy hablando de los títulos, sino de lo económico. En nuestra carrera hay muchos altos y bajos. También muchos jugadores piensan que la plata llega siempre, porque vos entrás en una vorágine. Cuando ganás mucho creés que va a ser siempre así. Naturalizamos que tenés ingresos todos los meses y vos lo ves algo como algo natural, normal. También nos pasa que arrancamos de muy chicos, entonces es difícil abstraerse y darse cuenta que en un momento se corta. Entonces a los 30 y pico por ahí te retirás y te das cuenta que no está más ese ingreso de lo que vos te dedicabas, que era el fútbol. Eso es lo más difícil.

-Acá en Citados pasaron, entre otros, Diego Mendoza, Mauro Giallombardo, Caruso Lombardi. Todos ellos tuvieron experiencias difíciles, situaciones duras que pasaron. Vos tuviste un momento de tu carrera complicado en el que te detectaron cáncer. ¿Dónde estabas? ¿En qué equipo? ¿Cómo estabas vos?

-Yo estaba en Newcastle, en 2013, cuando me lo diagnostican. En aquel momento había cambiado el técnico de la Selección, estaba Alejandro Sabella, y tenía la ilusión de ser convocado otra vez, porque yo había dejado de ser llamado a la Selección. Obviamente cuando ocurre esto no dejo de pensar en eso. Yo tengo un golpe en la última fecha, fue por mayo de 2013, choco con otro jugador, justo en la zona inguinal. Me voy de vacaciones y sentía un dolor, pero viste que cuando tenés un golpe se puede hacer una calcificación. Era algo que que me molestaba, iba al médico en Inglaterra, pero allá no había medicina preventiva. Entonces el médico me decía que no tenía nada. Así, como dos o tres veces. Cuando voy la tercera o cuarta vez, ya se me había inflamado el testículo. Ahí me llevan a un especialista para hacer una ecografía. Hasta ahí, no me habían hecho nada, porque es otra medicina. A mi todo esto me lo explican después. Acá (en Argentina) capaz te duele algo y te hacen doscientos estudios.

-Cuando mencionás dolor, ¿era algo intenso o que se podía tolerar, como para decir ‘no me preocupo’?

-Era como un punto lo que yo sentía y generalmente cuando por ahí estaba corriendo no me molestaba, pero sí cuando estaba teniendo relaciones, ahí sí lo sentía. En ese momento si sentía un dolor constante.

Citados - Jonás Gutiérrez
Gutiérrez destacó la importancia de los afectos en su proceso para salir adelante

-¿Y cuando te aparece la inflamación y te hacés nuevos estudios te dicen lo qué era? ¿Y quién te lo cuenta?

-Yo me había ido el fin de semana a Buenos Aires y después me volví a Newcastle. Después del entrenamiento me voy para el hospital. Ahí está el ecógrafo, que me hace primero del testículo izquierdo, me dice que no hay nada, solo algo de varicocele, algunas varices y esas cosas. Pero cuando va para el testículo derecho, ahí le cambia la cara. No me dijo nada, pero yo noté que cambió, fue una percepción mía. Entonces me voy a casa a dormir la siesta porque justo había llegado a la mañana de Argentina y después había entrenado. Ahí me llama el médico y me dice “escuchá, Jonás, tenemos que ver un especialista”. Y ahí me llevó el médico al hospital y estaba el especialista, él y yo. Y ahí me dicen que tengo un tumor.

-¿Qué te genera recordarlo hoy?

-En ese momento fue un shock. Imaginate que la palabra “tumor” en inglés y español es casi igual. En ese momento les digo “¿cáncer?" y me dicen que sí, yo rompo a llorar y me voy a casa. En ese momento mi papá estaba ahí y le cuento. Imaginate lo que es para un padre enterarse de que algo le está pasando a su hijo y de esa forma... Viste que parece que esas cosas no nos van a pasar, por una cuestión también de que estamos siempre con tanta intensidad, tanto entrenamiento, tantos controles, tantas cosas... pero, bueno uno no está exento de que pasen ciertas cosas. En el momento fue un shock, y ahora después de tanto tiempo también metido con esto, y pasaron 13 años, pero en aquel momento uno también la palabra “cáncer” la relacionaba con “muerte”. Hoy uno se da cuenta que la medicina ha evolucionado mucho y también hay mucha más información. Con más información te das cuenta que hay muchísimos tipos de cáncer y uno no tiene nada que ver con el otro. Hay tratamientos distintos, de quimioterapia, de rayos, de pastillas. Pero en ese momento fue duro.

-¿Y toda esa información te la dieron conversando en inglés, porque no deja de ser una situación fría?

-Sí, pero yo hablaba muy bien inglés. Yo creo que todos los médicos están acostumbrados a lidiar con eso en el día a día. Lo que sí para mí una cosa es escuchar un informe médico en español y otra en inglés. Porque en inglés hay palabras técnicas que por ahí se te escapan. Al principio son cosas que a lo mejor te sentís en pelotas, por decirlo de una manera.

-¿Y después cómo siguió? ¿Tuviste que parar, te operaste?

-Hago una cirugía, me extirpan el testículo. Ahí hacemos el primer control, que me da bien. Después el Newcastle me da a préstamo, se manejaron muy mal. Cuando vuelvo tengo el tema de que el segundo control me da mal. Entonces ya no vuelvo a la temporada esa y tengo que hacer un tratamiento de quimioterapia.

-¿En qué consistió este tratamiento?

-Hice cinco ciclos, tenía de lunes a viernes, con dos semanas de descanso, y después metía otra batería de quimioterapia. Esos fueron cinco ciclos en los cuales también te hacían el examen de las plaquetas a ver si estaban bien, porque tenía ese tema. La verdad que eso estuvo siempre bien, no tuve recaídas. Atravesé todos los procesos. La quimio es un proceso muy agresivo. Si bien vos sabés que es el tratamiento para recuperarte, te mata las células malas y las buenas también. Estaba hinchado también por corticoides, había perdido todo el pelo. Yo tenía el pelo largo, con la coleta, y se me empieza a caer, en las cejas, todo. Pero bueno, uno está enfocado igual, que sabe que ese es el camino para la recuperación. Y después también a medida que iban pasando los estudios todo iba siendo positivo y eso también ayuda.

-¿Ahí tu entorno quiénes eran?

-Mis amigos, mi familia, mi madrina, mis amigos del barrio y después el mundo del fútbol también. Cuando se entera también se han volcado a apoyarme, muchos mensajes. Y eso da fuerzas, energías, hicieron mucho con esa contención. Ni hablar de los que están al lado tuyo, que por ahí son los que más la sufren, porque uno está atravesando el momento, ¿no? Pero ellos son por ahí lo que más lo viven, como un padre, un hermano. Fue fundamental ese apoyo.

-¿Cómo fuiste llevando el tema emocionalmente?

-Me ha agarrado un tema por ahí de depresión. De no querer salir de casa, de no tener ganas de entrenar, que a mí es algo que me encanta hacer deporte... Ahora por ahí está más instalado eso. Cuando éramos jóvenes, decir en el club que tenías un psicólogo, los más grandes te decían “estás loco”. Hoy tenés coaching, psicólogo deportivo, psicólogos tradicionales, distintas terapias, tenés un montón de herramientas, tenés psiquiatría también. Ahora los técnicos te preguntan “¿pero vos no vas a terapia?“. Cambió todo. Antes decías eso y estaba mal visto. Fijate que hoy el Dibu Martínez habla de eso. Ha evolucionado mucho y hay que apoyarse en eso. Hoy hay muchas más herramientas como para salir de un momento donde uno no la está pasando bien. También para gestionar los momentos en los que uno está arriba.

-Por la zona en que se produjo la enfermedad, y un poco por el ego del hombre y el futbolista, ¿te molestó que sea tan popular el tema, que sea tan público? ¿En alguno cancha te insultaron, te molestaron con eso?

-En alguna cancha me han dicho alguna cosa. Pero, nunca lo tomé mal. Yo me río, a veces lo habló con mis amigos, les digo “tengo uno totalmente ficticio”, o les digo “es una pelotita de ping pong”, porque me hicieron una prótesis. Contarlo también me liberó. La primera vez que vengo, me opero y al mes estoy de vuelta en Newcastle. Justo después de la final del Mundial 2014 arranco quimioterapia. Al principio era difícil explicarles a todos, pero cuando empiezan a ver que no vuelvo a jugar, que me quedo pelado... Ahí hago una nota con Martín Arevalo, que Martín sabía también, y cuando la hago ya no tenía que explicarles a todos lo que me pasaba, porque ya lo sabían. Ahí fue más fácil.

Citados - Jonás Gutiérrez
Jonás Gutiérrez tuvo una relación muy especial con Maradona. Expresó su agradecimiento y dijo que el "Diez" tenía un aura especial

-Contame de Diego, todo lo que habló de vos... ¿cómo lo recordás?

-La verdad que no tenerlo creo que para todos los argentinos es muy triste porque era alguien que le dio mucha alegría al pueblo argentino. Diego tenía un aura muy especial, cuando yo estoy haciendo el tratamiento me mandó un video diciendo “el Barba se equivocó”, frases maradonianas. Ni hablar de cuando estuve en la Selección y dice “somos Messi, Mascherano, Jonás y ocho más, esa es mi Selección”. Tuvo muchas cosas conmigo. Yo no lo conocía antes personalmente. Nosotros teníamos a Coco Basile de técnico, que es el que a mí me empieza a convocar, y después llega el Diego. Tuvimos como una sinergia muy buena, yo le encantaba. Me decía “me gusta que vos defendés la camiseta argentina como la defendía yo”. Mi fútbol siempre fue de garra, de no dar ninguna pelota por perdida, entonces él sentía que yo defendía la camiseta como él. Siempre tuvo palabras muy buenas hacia mí. Siempre le voy a estar agradecido también a la familia, porque yo las conozco, a Claudia, Dalma, Gianinna. La verdad que siempre he tenido un vínculo muy lindo con ellas y y es algo que no se puede explicar, lo que generaba el Diego. Porque medía un metro sesenta, pero vos lo veías entrar a una habitación y el pecho parecía que era algo que no entraba por la puerta. Era una cosa... un aura. Entonces, como siempre digo, porque por ahí hay gente a la que no le gustaban ciertas cosas de Diego, pero lo veían y se derretían. Tenía eso, algo que tienen pocos.

-Te dijo que iba a hablar con el Papa para que meta una oración por vos, ¿no?

-Sí, por eso te digo, ha tenido gestos muy lindos conmigo. Me ha dado también la posibilidad de cumplir un sueño para mí, que fue representar a la selección argentina en un Mundial, que para mí y para todos los jugadores argentinos es el punto máximo. Además estar en una Selección que no se va a volver a repetir, con Diego técnico y Messi adentro. Estaban los dos extraterrestres. Fui un privilegiado.

-Por último, ¿podrías dejarnos algún mensaje para chicos o familiares que estén pasando un momento difícil?

-Claramente es todo muy personal. A mí no me gusta hacer ejemplos, sí dar mi experiencia, porque no es todo igual. Puedo decir que es muy importante rodearse de la gente y recibir ese cariño, que a veces parece una tontería, pero todos los mensajes llegan. Y la energía y la fe que uno tenga, sea en Dios, en el budismo, en la creencia que sea. Tener fe. Soy un convencido de que la ciencia hay cosas que todavía no puede explicar. Fijate el que nada en el agua fría y entrena la temperatura corporal, es todo de acá (se señala la cabeza). Entonces creo que a partir de ahí se pueden superar muchas cosas que si uno por ahí se viene abajo, que es difícil, uno por ahí tiene la capacidad y posibilidad de creer, agarrarse y darle para adelante. Tiene muchas posibilidades de revertirlo y salir adelante.

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