Maxi López: por qué vuelve a vivir a la Argentina, las críticas vinculadas a la fama y el McLaren de Transformers de Wanda Nara

En Random, el ciclo de entrevistas de Infobae, el ex futbolista y actual participante de MasterChef repasó su carrera como jugador, las relaciones con sus parejas, habló del amor por sus hijos y de sus proyectos para el futuro

Guardar
Maxi López repasó todos los temas entrevistado por Leo Montero para Random

Maximiliano Gastón López, más conocido como Maxi López, es un ex futbolista, surgido de las divisiones inferiores de River Plate, quien saltó a la fama por su gran actuación en un Superclásico disputado en la Bombonera y que terminó 1 a 0 a favor del elenco de Núñez sobre Boca. Ese partido, disputado el 16 de mayo de 2004, fue su primera aparición mediática, que más allá de su larga carrera futbolística (Barcelona, Gremio, Catania, FC Moscú, Mallorca, Milan, Sampdoria y Torino, entre otros), estuvo marcada por su relación con Wanda Nara, con quién tuvo sus primeros tres hijos. Actualmente está en pareja con la modelo sueca Daniela Christiansson, madre de sus dos hijos más chicos.

Siempre ligado al fútbol, Maxi, junto a unos socios, compró en 2022 el Birmingham de Inglaterra, mientras que el año pasado adquirió un porcentaje del FC Paradiso de Suiza. En los últimos tiempos, el ex delantero incursionó en otros campos y mostró una nueva faceta con su participación en MasterChef.

Maxi López incursiona desde hace
Maxi López incursiona desde hace un tiempo en otros ámbitos que lo hacen sentir feliz (Foto Adrián Escandar)

-¿Quién es Maxi López hoy?

-Lo estoy descubriendo, me estoy descubriendo nuevamente. Estoy haciendo muchas cosas nuevas, son emociones y subidones. Me pasa de todo, que vuelvo a tener familia, vuelvo a tener un hijo, entonces estoy como en una montaña rusa, ¿viste? Estoy estudiando cosas, streameando, cocinando...por ahí es un momento que digo, ‘me relajo y empiezo a hacer cosas que nunca hice’.

-Esto de a los 41 años haber hecho de todo, para que chicos nuevos te descubran con MasterChef o en todas las entrevistas que estás haciendo. Estamos los que te vimos desde River, Barcelona en adelante y los que te conocieron por ser el marido de Wanda (Nara). Tuviste un popurrí de vida, que hoy se mezcla todo. Hoy se te conoce un poco por todo.

-Claro, porque el futbolero me reconocía por haber jugado en River, en la Bombonera, y Barcelona. Y por ahí venía la señora y me decía “sí, el marido de Wanda”. Y hoy me encuentro por ahí a los chiquitos que me dicen “¿Facha, qué haces? ¿cómo estás?“. Y también el streaming... entonces son un montón de sensaciones nuevas y el cariño y la cercanía de la gente, que claro, yo antes abarcaba el futbolero, al deportista, y hoy abarco un montón de otras cosas que me hacen feliz.

-Del uno al diez, ¿cuánto cocinabas antes de MasterChef y cuánto cocinás ahora?

-Cocinaba muy bien para mis hijos, pero eran cosas más o menos hechas, como una pasta pomodoro. Abría el paquete, tiraba la pasta, abría la salsa, la condimentaba, porque soy bueno condimentando, y salía. Claro, ahora hay que amasar, meterle el huevito, meter la harina que esto, que lo otro. Hay un montón de procesos, que los voy descubriendo, que es un quilombo. O sea, por ahí una receta te lleva 25 cosas diferentes. Y antes la hacía con tres cosas. Entonces ya me empiezan a llamar todos. Me llaman de casa, de Suiza, mi vieja. Pretenden que cocine para todo el mundo, voy a empezar a cobrar.

-Bueno, ya estás cobrando en MasterChef. Hablando de esto, te veo muy bien haciendo guita, pero, ¿sos buen administrador?

-Aprendí con todo porque tuve muchas situaciones en mi vida. Yo siempre fui bastante ordenado y organizado, por eso me ponen el nombre del “presidente”, porque empecé a gestionar todo lo que era MasterChef y empecé a ordenar porque cuando llegamos éramos era un zoológico. Y también hacía de psicólogo porque me preguntaban, tenía que hablar con uno, con otro y eso yo lo manejo bien. Entonces la vida me enseñó que siempre tenía mi platita para guardar, mi platita para invertir y mi platita para divertirme. Siempre fui organizado en ese sentido.

-Siempre con un orden de ahorro, esta la gasto, esta la ahorro, ¿o alguna vez te zarpaste?

-Me zarpaba siempre, pero porque después esta la guardada, esta me costaba para vivir, y esta la gasto como quiero. Un poco, un poco y un poco, sabiendo lo que me gastaba, lo tenía claro.

-Y con Daniela, tu esposa actual, con Wanda y con tus novias y parejas anteriores, ¿siempre fuiste el que más gasto en la pareja o el que más cuido?

-Yo siempre fui el que gestioné, pero después hubo situaciones en las cuales se me iba más y hubo situaciones que me excedían, pero porque yo las permitía también.

-O sea, siempre fuiste un buen presidente.

-Siempre fui un buen presidente. Siempre tuve que gestionar. A veces me salió bien. ¿Viste que hay mandatos que te salen bien? También hay imponderables que uno no controla. Entonces este otra vez me salió mal. Pero bueno, cuando me salía mal, aprendía.

- Tus cinco hijos nacieron en Suiza, Londres, Milán, Catania y el primero, Valentino, el único que nació en Argentina, ¡que popurrí!

-Y Valentino tenía que haber nacido en Moscú. Las cosas se fueron dando así, yo pienso que siempre hay un propósito para todo. Mis hijos son mi debilidad, es lo mejor que hice en mi vida, me vuelven loco, y con todos viví experiencias diferentes. Con Valu, que fue el primero, hicimos todo el proceso, los primeros seis, siete meses en un clínica privada, en Moscú, pero cuando llega el momento nos mandan a un hospital, donde nos recibe un doctor con la lucecita acá arriba (NdR: hace el gesto en la frente) y Wanda me dice “yo ni en pedo hago nacer acá al nene” y me dice “yo me voy a la Argentina, acá no nace ni loco”. Wanda se recontra asustó, se volvió a Argentina y yo seguí jugando al fútbol allá. Una tarde me llama y me dice “me dio un pico de presión, pero no te preocupes”. Ahí me di cuenta que algo estaba pasando. Hablé con el presidente del club, me dijo que no estaba autorizado a viajar, que me iba a descontar del sueldo. Me fui igual y cuando llego a Buenos Aires me acuerdo que era de noche, me vino a buscar mi hermano. Me dijo que me íbamos a casa, que me iba a cocinar un asado, pero con el asado me engañó, hasta que veo que encara para otro lado y ahí me cuenta la verdad, que Wanda ya estaba dentro del quirófano y me estaban esperando. Menos mal que me tomé ese avión, me peleé con el presidente, me peleé con todos. Llegué justo, a los 15 minutos nació Valentino, si se retrasaba una hora el vuelo, no llegaba, no me podían esperar.

-¿Desde siempre pensaste ser padre, tener cinco hijos?

-No sé si cinco, pero siempre me gustó la familia numerosa, la vida te pone a veces a situaciones, a pruebas. A veces esos cimbronazos, esos golpes fuertes, te acomodan. Pasé por diferentes procesos y hoy tengo cinco hijos.

-Vos fuiste muy buen jugador de fútbol

- Yo me divertí. Estuve en gran club, en grandes clubes. Todo a base de sacrificio. Por eso le digo siempre a los chicos: “¿querés esto?" Bueno, tiene que haber un proceso donde el sacrificio te va ayudar a conseguir lo que vos querés, siempre a base de sacrificio. Yo quiero que (sus hijos) hagan deporte porque me parece que el deporte te mantiene en un ambiente sano por un montón de cosas y te aleja de un montón de otras.

-¿Cómo era el Maxi joven, que me decías que eras un desastre?

-Un desastre como joven, no como profesional de fútbol. Yo aprendí, a mí me encerraron Pekerman y Tocalli en la Selección, pensá que yo era un chico de capital, venían los de las provincias. Me educaron como persona y como deportista. El fútbol me dio reglas, me dio orden.

-¿Cómo fue ese vestuario al que llegás a Barcelona? Messi. Iniesta. Xavi, Eto’o. ¿Qué recuerdos tenés de eso?

-Con Andresito (Iniesta) habíamos hecho todas las selecciones juveniles en contra jugando con él. Entonces ya nos conocíamos y ya estábamos en la misma. Yo ya estaba en ese proceso. El entrenador me llevaba de a poquito. Siempre entrábamos juntos porque nos ponía siempre en el segundo tiempo para empezar de menos a más. Después descubrí el grupo de los brasileros, que yo amaba estar con ellos. Ronnie (Ronaldinho) me sentaba al lado, enseguida me arropó, me dijo vení lo que necesites. Me abrió la casa, la familia. Estábamos Ronnie, Deco, Thiago Motta y yo, siempre juntos.

-¿Y Messi era uno años más chico que vos?

-Leo empezaba en ese momento. Cuando yo llegué él entrenaba, a veces bajaba, entrenaba, a veces estaba entre el segundo equipo y el primer equipo y después de tres cuatro meses lo hacen efectivo en el primer equipo. Ya veías que era un futbolista diferente. Se veía que con 16 años se bancaba los golpes de tipos de 30, te dabas cuenta que ya hacía diferencia.

El ex delantero destacó varios
El ex delantero destacó varios puntos altos de su carrera como futbolista (Foto Adrián Escandar)

-¿Cuál fue el mejor momento de tu carrera como jugador?

-Tuve momentos pico: en River, en Barcelona estuve bien, me estaba empezando a ganar un lugar, pero me relegó una lesión. Después estuve muy bien cuando enganché Gremio-Catania, hago 30-40 goles, después tengo un muy momento en Torino. Tuve momentos donde me gusta más, me gustó menos, pero no se cuál fue el que más me gusto. Si lo tomó por el lado del corazón, River, porque soy hincha, y mi sueño de chico era jugar en la Primera de River.

-¿Tenés temores de vida?

-Nunca le tuve miedo a nada. Respeto a todo, pero miedo a nada. Hoy mis miedos pasan por lo que pueden o cualquier cosa que puede pasar por mis hijos. Me volví mucho más sensible por ellos, un boludo, me pongo a llorar. Antes no me pasaba. Si me tocan a mis hijos, me pongo así. Rezo todas las noches, mi vieja era muy cristiana. Entonces pido por mis hijos. Todo pasa por lo que pasa por mis hijos. Ya lo que a mí me pasa no me importa más nada.

-Ya sabemos todos la novela que atravesaron vos, Wanda, Icardi...¿aprendiste algo? ¿tuviste momentos de reflexión sobre eso?

-Sí, absolutamente. En los primeros tiempos mi reflexión interna era que les fallé a mis hijos como familia. Me costaba no estar con los chicos. Porque todos nos equivocamos, éramos chicos, nos casamos. Y cuando se termina el amor, se termina. Después, con el tiempo fui entendiendo y fui viviendo diferentes cosas. Y la vida me puso en un modo de aprendizaje. El proceso me llevó un tiempo y durante un tiempo hice cosas como para despejarme, porque era pesado. Un día me agarra la directora del colegio de los chicos, en Milán, ella era psicopedagoga y me contó que la mitad de los chicos del colegio eran de padres separado y me aconsejó que no me estrese tanto con estas situaciones.

-¿Te venís a vivir definitivamente a la Argentina?

-Sí, me estoy viniendo. Era algo charlado con Daniela, estoy teniendo buena relación con Solange (NdR: así le dice a Wanda Nara) y mi gran deseo es que estén todos los chicos juntos. Solange me dice hace varios años “¿cuándo te vas a venir a Argentina?, venite a Argentina, podés ver a los chicos".

-¿Y ellas, Daniela y Wanda, se conocen y se llevan?

-Se conocen y se llevan...lo fui manejando yo, hay que gestionarlo. Hay respeto. Pero obviamente Wanda es Wanda y hay que saberla llevar. Hoy ya tiene otra influencia en mí, es otra cosa. Trabajamos más para los chicos y cualquier cosa que me hable de los chicos.

-Y Daniela, en su momento, cuando vos empezás a salir, ¿ella sabía quién era Wanda?

-No, cuando la conozco, hacemos una cena y ni siquiera sabía que yo era jugador de fútbol. Así arrancó la charla, imaginate llegar hasta lo que quién era Wanda Solange...fueron años de proceso.

-Siendo famoso por tus distintas actividades, ¿en qué momento te acostumbraste a que te iban a criticar igual por todo?

-Lo que pasa es que yo pasé 10, 12 años de una picadora de carne, sobre la cual yo no daba mi opinión o no daba la cara para ponerla para el cachetazo, porque no me interesaba entrar en la polémica y no era lo que quería. Y para mí lo más importante es que yo tragué mucho veneno. Es porque mi objetivo hoy, hace diez años atrás, era que mis chicos no me digan “che, papá, hiciste mal esto, hablaste mal esto, esto hiciste mal lo otro”. Yo quería que mis chicos no me reprochen nada, ¿entendés? Entonces digo ¿cómo puedo hacer para evitar todo esto? La que hablaba era Wanda o su entorno y preferí no dar esa batalla.

-¿Y hoy es más normal que te critiquen y salir, explicar?

-Está bien que critiquen, siempre desde el respeto, lo acepto.

-¿Te considerás un tipo culto, informado?

-A ver, aprendí. No soy culto, pero aprendí.

-¿Pero tenés interés por leer cosas y ver cosas?

-Sí, absolutamente. Me cuesta leer porque agarro un libro, agarré varias veces el libro, me cuesta leer, pero sí. O sea, utilicé el fútbol para aprender idiomas y para aprender la cultura.

Maxi López contó una divertida
Maxi López contó una divertida anécdota del día que le regaló un McLaren a Wanda Nara (Foto Adrián Escandar)

Quién y por qué

Leo desafió a Maxi a tres preguntas vinculadas a los regalos que intercambiaban con Wanda Nara y Daniela, su ex esposa y su actual pareja.

-¿Quién hizo los mejores regalos durante la relación? ¿Wanda o vos?

-¡Es imposible! (risas) A Wanda Solange no le saqué ni un chupetín para este lado, nada vino para este lado. Hoy día me pide diamantes...le digo “Wanda, los diamantes se los regaló a Daniela ahora”.

-¿Y lo mejor que vos le regalaste a Wanda?

-Siempre tuvo lo que quiso...un día vio un McLaren en una película de Transformers, me beboteó y como a mí me gustan los fierros, ella es fierrera, a los días lo teníamos abajo en casa. En realidad se lo regalé a ella, era un poco incómodo, no lo uso ni 500 kilómetros.

-Y Daniela, ¿bebotea de otra manera?

- Daniela es otra cosa. También tiene todo lo que quiere porque se merece todo. Es una crack, me bancó todo este tiempo. Hace 11 años que estamos juntos, tiene todo lo que quiere, pero tiene otra personalidad.

Últimas Noticias

El coach de citas online que ayuda a los hombres a reencontrar el amor: “Más que enseñar a seducir, enseñamos a seducirse”

Tras su propia experiencia de separación, Agustín Rivero creó una academia de citas para ayudar a hombres a superar miedos, aumentar su autoestima y encontrar pareja. Historias de éxito y consejos prácticos muestran que nunca es tarde para volver a enamorarse

El coach de citas online

Batata Clerc: su amor por Vilas, la rivalidad que marcó una época y el desafío del retiro

En Random, el ciclo de entrevistas de Infobae, el ex número cuatro del mundo repasó su recorrido dentro y fuera de las canchas. Desde los sueños de adolescencia y los momentos decisivos de su carrera, hasta el oficio de analizar tenis en televisión. Habló de los vínculos que lo marcaron, de las tensiones construidas alrededor del alto rendimiento y de cómo atravesó el vacío emocional tras dejar la competencia profesional

Batata Clerc: su amor por

Daniel López Rosetti: “Cada vez más adolescentes vienen al hospital por estrés, con ansiedad, ataques de pánico y depresión”

El acontecimiento traumático de su vida que lo enfermó y lo impulsó a gestionar la medicina del estrés en un hospital público y a promover la ley de RCP en los colegios. La evidencia de que las enfermedades mentales se imponen por la forma en que vivimos. Por qué los que duerme mal y los que duerme poco inevitablemente se enferman. El estrés como sinónimo de sufrimiento, cómo el bombardeo digital colabora con el sufrimiento y cada vez más afecta a los más jóvenes

Daniel López Rosetti: “Cada vez

Itziar Ituño: “Ni yo misma me creo dónde estoy, porque esa niña que fui nunca se hubiera imaginado que esto llegaría a ser”

La actriz española vino a la Argentina a presentar “Pensamiento lateral”, la película que protagoniza y se estrenará este año. En esta charla íntima, habla sobre la timidez con la que debió lidiar de niña y cómo, gracias al teatro y la terapia, logró superarla. Su comienzo laboral en una fábrica de heladeras, su primera telenovela y el éxito abrumador de “La casa de papel”

Itziar Ituño: “Ni yo misma

El instante que lo cambió todo, un diagnóstico irreversible y el viaje de una joven hacia la aceptación: “Gané más de lo que perdí”

Abril Alfaro estaba andando en bicicleta cuando sintió un cansancio distinto a otros. El diagnóstico tardó en llegar, pero no tanto como su proceso para entender cómo había cambiado su vida de un momento a otro. Desde las redes sociales, desde una silla de ruedas y desde su propia experiencia, muestra cómo vive y cómo duele la mirada de la sociedad. “Me animo a hacer cosas que antes no”, dice en un nuevo capítulo de Voces

El instante que lo cambió
MÁS NOTICIAS