El día que Paulina Cocina se paralizó: recetas virales, un debate inesperado sobre fidelidad y el escándalo de la chocotorta que dividió a sus seguidores

En Casino Resort, el ciclo de entrevistas de Infobae, reflexionó sobre el éxito en redes, contó cómo lleva adelante sus proyectos editoriales y recordó el momento en que se dio cuenta del alcance real que tenía su contenido. Además, reveló en qué invertiría un millón de dólares

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Paulina Cocina, cuyo nombre real es Carolina Puga, es una destacada creadora de contenido argentino y socióloga de formación que comenzó su camino en las redes sociales en 2009 desde su cocina en Barcelona. Su estilo cercano, descontracturado y humorístico la posicionó rápidamente como referente en el mundo gastronómico digital. Hoy suma más de 4 millones de suscriptores en YouTube y 5 millones en Instagram, cifras que demuestran el amplio alcance de su propuesta culinaria.

Además de su éxito en las plataformas, Paulina es autora de varios libros de cocina, como Meal Prep y Cocinen ustedes. Su último lanzamiento es Verdurísima, una guía especializada con más de 170 recetas, que abarcan preparaciones de sopas, ensaladas, guisos, salsas y conservas, destacando el vegetal como protagonista de cada plato.

Su enfoque combina autenticidad, análisis estratégico y pasión por el trabajo en equipo. Como socióloga, utiliza herramientas que le permiten comprender a su audiencia, cruzando datos de visualizaciones y likes. Sin embargo, mantiene una impronta espontánea y personal que logró impactar positivamente a un público amplio y diverso, que abarca a todas las generaciones.

Paulina Cocina: “Me paralicé cuando
Paulina Cocina: “Me paralicé cuando entendí que la gente cocinaba con mis recetas”. (Diego Barbatto)

Pollo: — ¿Cuántos libros de cocina publicaste ya?

Paulina: — Este es el sexto. Saco uno por año o uno cada dos años. Lo que pasa es que hago muchas cosas...

Pollo: — Dentro del abanico de todo lo que hacés, los libros suelen ser más un placer que una ganancia, ¿no?

Paulina: — Me pasa algo muy particular con los libros. Si no fuera por la gente con la que yo laburo, seguramente hubiera sacado la mitad. Laburo con un equipo tan capo, que me gusta trabajar con ellos... Yo tengo mi equipo, pero ahí soy como la “mandamás”. Es mi proyecto y mi equipo. Los libros son proyectos en los que no soy solo yo: está Alejandra López, la fotógrafa, Loli que hace el food styling, Tomás Lynch, el editor... gente muy capaz. Me gusta mucho laburar con ellos. Siempre aprendo y hacemos cosas de las que me siento muy orgullosa. Entonces, por eso hago libros. Lleva un montón de trabajo, pero lo disfruto.

Pollo: — No te conozco tanto, pero me da la impresión de que sos una mujer muy inquieta. Como que todo el tiempo querés hacer más…

Paulina: — Me lo planteo mucho eso. A veces digo: “¿No da para quedarte quieta un año?”. Y quedarme quieta no es no laburar, es no hacer cosas nuevas, sino profundizar. Pero soy cul* inquieto. A veces me arrepiento, digo: “Esto lo tengo que dejar” y me prometo: “No voy a hacer nada nuevo”. Pero no me aguanto. No me aguanto no hacerlo...

Pollo: — Porque uno ve de afuera las recetas de Paulina Cocina, el canal de YouTube, pero vos decidís: “Ahora vamos a traer música, que venga Paco y Catriel. Después hacemos una mesa...” Siempre hay más.

Paulina: — Te juro que no tiene que ver ni con el dinero ni con el éxito. Pasa por otro lado. Digo: “Si puedo hacer esto, ¿por qué no lo voy a hacer?”. Está re bueno, es innovador. Y agarro y me mando.

Pollo: — Vos sos socióloga. ¿Creés que eso tiene que ver con tu éxito? ¿Te ayudó a conocer un poquito la audiencia?

Paulina: — Solo muy poquito. No tiene que ver con conocer la audiencia... Lo que yo tengo como ventaja por ser socióloga es que sé analizar datos, sé cómo cruzarlos, sé qué preguntas hacerme cuando veo views o likes. Eso me ayuda a intentar replicar el éxito. A veces uno tiene éxito y no sabe por qué: si fue el inicio del video, la receta, lo que dijiste, cómo lo grabaste. Yo sé despejar esa X. Igual, no creo conocer a mi audiencia más que cualquier otra persona que haga redes.

“No me parece un valor
“No me parece un valor la fidelidad en sí, hay cosas más importantes”, explicó la creadora de contenido. (Diego Barbatto)

Pollo: — Todos los logros y el reconocimiento que tenés, ¿lográs disfrutarlo o te cuesta? ¿Sentís que sos buena con vos misma?

Paulina: — Soy buena un rato. Pero no siento que llego a algún lugar. En la etapa que más disfruté de hacer Paulina Cocina, sentía que esto era un regalo. Pensaba ¡Qué suerte que tuve! Y todavía lo siento. Porque cuando empecé, no existía este mundo y no me imaginaba este destino. Lo que a mí me entra no tiene que ver con el éxito. Yo opino como Moria Casán: “No hay que creerse ni lo bueno ni lo malo”. Por supuesto me gusta más que me digan “te quiero” que “no me gusta lo que hacés”. Lo que sí me entró una vez y casi me agarra un ataque de pánico y me paralicé por varios años, fue cuando me di cuenta que la gente cocinaba con mis recetas. No era solo algo del celular, era algo material y dije: “Hay un montón de gente que aprendió a hacer tortilla de papa con una receta mía”.

Pollo: — O sea, mirando el celular y siguiendo el paso a paso.

Paulina: — Me pareció un montón. Que lo miren no me sorprende, pero que se vuelva material, sí. Dije: “¡Ay, Dios mío! Esto es enorme. No puedo con esto”. Me acuerdo perfecto, estaba en el balcón de mi casa, era pandemia y dije: “Esto es re grande, yo no me lo banco”. Ahí sentí una responsabilidad enorme. Y si me preguntás si hubo un declive, fue después de darme cuenta de eso.

Pollo: — Te agarró una presión...

Paulina: — Sí Dije: “Y ahora, ¿qué hago?”

Pollo: — Era estar adentro de las casas. Hoy tu canal de YouTube, ¿cuántos suscriptores tiene?

Paulina: — Cuatro palos y medio, más o menos.

Pollo: — ¿Y en Instagram?

Paulina: — 5 millones.

Pollo: — Alguien con todos esos números, ¿es millonario?

Paulina: — No, ni a palos. Vivo re bien. No se me ocurre qué más podría hacer. Pero yo tengo expectativas bastante tranquis.

Pollo: — Pero con esos números en otro país podrías ser millonaria.

Paulina: — Sí.

Pollo: — ¿No te da un poco de bronca eso?

Paulina: — Te juro que no porque no sé qué haría con todo eso. Vivo en una casa que me encanta, viajo con mi familia, voy a comer afuera, no sé qué más se puede hacer en la vida. ¿Comprar un barco? Después te dicen: “Señora, se rompió el barco” y es un problemón (risas). No quiero comprarme quilombos. A veces la plata trae más problemas.

Pollo: — Vos viviste un tiempo afuera.

Paulina: — Sí, viví ocho años en Barcelona. Mirá si hubiera hecho el canal ahí (risas).

Pollo: — ¿Qué hacías en tu época en Barcelona?

Paulina: — Cocinaba en casa, pero es verdad que el primer Paulina Cocina nace en Barcelona. Me filma mi marido en una cocina chiquita. Yo lo subía para reírme con mis amigos que estaban en Argentina, no era para que lo vea alguien.

"La próxima reunión de mi
"La próxima reunión de mi familia, digo: 'Yo invito'”, bromeó Paulina en el Juego del Millón. (Diego Barbatto)

Millón

Con una valija llena de dólares, el Pollo invitó a Paulina a comprar todo lo que desee. El único requisito es que el dinero no se puede donar ni guardar como ahorro.

Pollo: — ¿Qué te gustaría comprarte?

Paulina: — Separaría 500 mil para una casa en la Patagonia.

Pollo: — Un casón con vista a la lago...

Paulina: — Creo que sale un poco más con vista al agua...

Pollo: — ¿Qué lugar?

Paulina: — En Villa La Angostura.

Pollo: — ¿Qué más?

Paulina: — Con 150 me llevo a toda mi familia de viaje. Somos 40 personas.

Pollo: — ¡Un montón!

Paulina: — Es una excusa para reencontrarnos. Vivimos todos desparramados por el mundo. La última vez nos vimos en la costa de España. La próxima digo: “Yo invito”.

Pollo: — ¿A dónde te gustaría que se encuentren?

Paulina: — La mayoría vive en Europa, otros en Argentina, México, Australia... Invitaría a todos a Asia. ¡Nos vamos los 40!

Pollo: — Separo 200 mil para eso. Te quedan 300 mil.

Paulina: — Esas 300 las pongo en algún fondo de inversión interesante. No estoy tan segura de necesitar algo... Mejor le saco 100 a la casa del Sur. Hago una casa más tranqui por 400 mil y los otros 400 van al fondo. La casa la tengo que alquilar igual…

Pollo: — ¿Sabés de inversiones?

Paulina: — No, me aburre. He querido aprender, pero me aburro a los 15 minutos. Le voy a pagar a alguien. Tengo una amiga que sabe. Es para asegurarme que si todo se cae, esa platita sigue entrando.

“Mi escándalo más viral fue
“Mi escándalo más viral fue decir que la chocotorta es nefasta”, confesó Paulina. (Diego Barbatto)

Pollo: — Vi un corte de redes tuyo con Grego Rossello sobre fidelidad que se hizo viral. ¿Cómo era que decías vos? ¿La infidelidad no te parece tan grave?

Paulina: — Se hizo viral una parte en realidad. Yo contaba que nunca fui infiel, no solo a mi marido, sino a nadie. Nunca. Pero no es por convicción, es porque si estoy con alguien, no quiero estar con nadie más. Nunca me interesó y me da mucha pereza mentir. Dicho esto, no me gustaría que mi marido escuche esto (risas).

Pollo: — Ya lo escuchó, seguro...

Paulina: — No me gustaría por él. El día de mañana me cag* y me va a decir: “Vos dijiste que no te importaba, loca” (risas). Yo lo que digo es que no me parece un valor la fidelidad en sí mismo. Hay cosas más importantes, como la lealtad. Alguien que te miente durante un año, eso sí es una porquería. Ahora, una noche, no sé... no me lo cuentes. También me ofusca cómo en las películas dicen: “¡Me traicionó!” y se termina todo. Chicos, cálmense. Si quieren estar juntos toda la vida, capaz hay que hacer la vista gorda, como dice Mirtha o alguien (risas).

Pollo: — Esto es lo que llamamos el Golden Ticket. Tenés que elegir uno de estos tres momentos más polémicos o virales de tu carrera. Las opciones son: A- Tu repudio a la chocotorta, B- Decirle “coreanito” al zapallo, o C- El clickbait de los brownies locos.

Paulina: — Son todos ridículos mis escándalos. No tengo ni un Wanda… Mi repudio a la chocotorta fue en una entrevista. Me estaban haciendo un ping pong, me preguntaron y me sulfuré...

Pollo: — ¿Te la agarraste con la chocotorta?

Paulina: — Me la agarré con la chocotorta. Es que no me gusta que sea emblema de la argentinidad esa torta nefasta.

Pollo: — El emblema debería ser el flan con dulce de leche, el membrillo, la batata…

Paulina: — Yo creo lo mismo. Pero no está todo bien con la chocotorta. Fue un momento.

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