Guaynaa: su camino a la fama, la reacción de Lele Pons cuando le expresó su amor y qué haría con un millón de dólares para asegurar su futuro

El cantante participó en Casino Resort, el ciclo de entrevistas de Infobae, donde reflexionó sobre los desafíos de ser una figura pública y preservar su vida privada, subrayó la importancia de cuidar la salud mental para mantener el equilibrio emocional y compartió detalles sobre el inicio de la relación con su esposa.

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Casino Resort - Guaynaa: "Lele me ignoró porque yo le parecía un tipo básico"

Jean Carlos Santiago Pérez, conocido popularmente como Guaynaa, es un cantante, compositor y rapero puertorriqueño. Su nombre artístico, que es una referencia irónica al término guaynabito, refleja su personalidad traviesa y su conexión con su lugar de origen.

Su carrera musical comenzó en 2015 y su primer gran éxito llegó en 2017 con María Freestyle inspirado por el huracán María que azotó Dominica, las Islas Vírgenes de los Estados Unidos y Puerto Rico. Su sencillo Rebota, lanzado en 2018, catapultó su fama a nivel internacional y marcó un punto de inflexión en su carrera. La canción se hizo viral, gracias en parte a la inclusión de un término popular que resonó con su audiencia y mostró su habilidad para combinar humor y un ritmo pegajoso.

Desde 2019, continuó creciendo su popularidad con colaboraciones con artistas de renombre en el género, como Bad Bunny, Nicky Jam y Becky G. Su estilo se caracteriza por su enfoque satírico y juguetón, en el que mezcla elementos del reguetón clásico con toques de innovación, reflejando sus influencias desde la salsa hasta el freestyle.

En marzo de 2023 Guaynaa y Lele Pons, cantante, modelo y sobrina del reconocido artista Chayanne, decidieron dar el siguiente paso en su historia de amor y casarse. Fue luego de estar tres años de novios y del lanzamiento del tema Se te nota, que se convirtió en un hit internacional.

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Guaynaa: “Como seres humanos siempre vamos a querer lo que no podemos tener”. (Candela Teicheira)

Pollo: — ¿Hubo un quiebre en algún momento en el que te convertiste en el artista que sos hoy, que llenas estadios, sacas un tema y te reconocen en todos lados?

Guaynaa: — Sí, de hecho, la parte más difícil de la salud mental de un artista o de una persona con mucha fama es lograr establecer un balance saludable entre la persona y la figura pública. Te diría que si no lo tienes consciente, perderías mucho el tiempo y arriesgarías mucho de tu estabilidad emocional, de tu entorno, de tu salud, tu carrera y los planes. Es algo muy importante, pero a veces se nos olvida. Es humano. A veces pasan dos, tres o cuatro semanas, un mes o dos y dices: “Brother. Llevo dos meses metido en el personaje, trabajando y no hay descanso. ¿Cuánto voy a ir a jugar al padel o a hacer snorkel?”

Pollo: — ¿Y quién te ayuda con eso? Cuando estás muy en el personaje Guaynaa cómo volvés a Jean Carlos.

Guaynaa: — Tengo mi equipo de psicólogos y tal, como si fueran mis mejores amigos porque hay que ventilarlo profesionalmente con gente que están preparados para darte un feedback en ese tipo de situaciones. Yo medito también porque me ayuda bastante a regular las emociones.

Pollo: — ¿La conexión con tus seres queridos ayuda?

Guaynaa: — Sí, mi esposa en particular me ayuda mucho y no necesariamente tus familiares te pueden ayudar porque tus familiares no están contigo 24/7 y es poco probable que entiendan el cerebro de un creativo o de una persona que trabaja en la industria del mundo del entretenimiento. Por ejemplo, como referente o mentor tú puedes tener a tu papá o a tu hermano si tu decidiste ser pelotero y tu papá es pelotero, pero en este caso en particular la mayoría de las personas como nosotros, que venimos del barrio, que nos tuvimos que sacrificar para llegar aquí, no tenemos un referente o mentor necesariamente dentro de nuestro entorno inmediato.

Pollo: — Te entiende un par, como en el caso de tu mujer, Lele Pons, que también es una reconocida artista.

Guaynaa: — Exacto.

Pollo: — ¿Has llegado a un límite en la salud mental? Por ejemplo, ansiedad, estrés, depresión...

Guaynaa: — Sí, 100 por ciento. Son cosas con las que tenemos que lidiar. A veces yo veo a los nenes tratando de echar para adelante en la música, de cantar y les digo: “¿Tú estás seguro de lo que estás pidiendo?” Porque la fama no es la foto, todo lo lindo, que viajas, que turisteas, son cosas que traen otro grupo de sentimientos, de situaciones, de exposiciones que no te las cuentan. Son cosas con las que tenemos que vivir. Yo igual siento que trabajo de lo que amo. Amo hacer música, cantarle a mi gente, bailar cumbia, reggaetón y amo tirarme una foto con cada fan...

Pollo: — Si te dan a elegir tener el éxito que tenés con la música, poder componer, expresarte y llenar un estadio, pero sin que se conozca tu cara, ¿lo agarrás?

Guaynaa: — Sí, lo agarraría.

Pollo: — El famoso Bizarrap…

Guaynaa: — Sí (risas). El otro día me lo encontré, me saluda y me dice: “Mucho gusto. Soy Biza” y yo: “¡Cabrón! No tienes las gafas” (risas).

Pollo: — ¡No lo reconociste!

Guaynaa: — Es que con la fama se pierde lo sencillo. Ir a un café, sentarte con tu esposa, hablar de la vida sin que nadie te moleste, caminar por un centro comercial, ese sentido de libertinaje que tenías cuando eras más joven, antes de entrar a la música, de un momento a otro se pierde, se va, se disuelve y nosotros como seres humanos siempre vamos a querer lo que no podemos tener.

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Pareja

Pollo: — Vi un video en donde Lele cuenta que le pidió a Sebastián Yatra que te invite a vos a una fiesta porque le gustabas y quería besarte. ¿Esto es así?

Guaynaa: — La historia empieza un poco más atrás. Yo estaba atrás de ella, me encantaba. Pero yo la busco y me ignoró. Yo le parecía un tipo muy básico, muy normal, un reguetonero que tiene su éxito y tal, pero dentro de su nivel o de las personas con las que ella se rodeaba, era uno más. ¿Qué pasó? Acto seguido yo dije: “No me quieres, pues ya. Se acabó. Ni de amigos ni de nada. Yo no voy a estar frecuentando contigo si siento algo en mi corazón, sabiendo que no tengo posibilidad”. Entonces, desaparecí, apagué mi teléfono, borré el contacto, la dejé de seguir y ahí viene el truco...

Pollo: — ¿Qué pasó?

Guaynaa: — “¡¿Por qué no me sigues?! ¡¿Por qué no me contestas el teléfono?! ¡¿Por qué no me llamas?! Yo quiero que estés aquí ahora”, me dijo.

Pollo: — A raíz de esto es que le dice a Yatra: “Invitalo”.

Guaynaa: — Claro. Porque yo en ese tiempo había desaparecido y no había una manera directa de hacerme a mi llegar a algún sitio para que ella pudiera venir y pasar tiempo conmigo. Después de ahí, sale el tema Se te nota, que se pegó y tengo que hacer prensa con ella. Era heavy porque yo no la quería ver ni en pintura y estábamos los dos ahí haciendo gira de medios y celebrando el hit (risas).

Pollo: — Pero ya había onda con ella...

Guaynaa: — Sí, pero había una vibra media rara. Yo estaba sentido porque cuando yo le dije: “¿Sabés qué? Yo siento que me estoy enamorando de ti”. Ella me dijo: “¡Oh! Thank you” y yo sentía que me moría. Me dijo algo así como: “Está bien. Gracias. ¡Qué bonito!”. Sentía como que me clavó un puñal en el corazón, pero dije: “Ah bueno, pues me voy” (risas).

Pollo: — ¿Y en qué momento esto llega a ser una relación y se casan?

Guaynaa: — Nos hicimos novios un 12 de diciembre, estuvimos como tres años de novios y después le propuse casamiento, nos casamos y llevamos como año y medio de casados. Ha sido un proceso de altas y bajas, pero lo que nos ha hecho grandes a nosotros ha sido la capacidad de mostrarnos vulnerables el uno con el otro.

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"Me gustan todos los negocios que generen ingresos, pero no involucren tiempo porque es sagrado", confesó Guaynaa en diálogo con el Pollo. (Candela Teicheira)

Juego del millón

El Pollo puso sobre la mesa una valija con un millón de dólares e invitó a Guaynaa a comprar lo que desee. El único requisito es que el dinero no puede ser donado. ¿Cuál fue su elección?

Pollo: — ¿Tenés o viste un millón de dólares alguna vez?

Guaynaa: — Sí.

Pollo: — ¿Qué te gustaría hacer con este dinero?

Guaynaa: — A mí me encanta el casino. De hecho, es mi juego favorito. Me jugaría todo así entero al 20 (risas).

Pollo: — Pero no podés poner un millón de dólares al 20. Es muy arriesgado...

Guaynaa: — En realidad me daría mucho placer invertir el millón de dólares entero en un sistema que genere un 8 por ciento, que es de bajo riesgo y te garantiza 80 mil dólares al año e ingresos pasivos por el resto de tu vida. Entonces, no necesariamente tienes que ver la perspectiva desde el reloj, puedes hacer lo que te dé la gana: ser un buen padre, gran músico, no hay prisa para nada.

Pollo: — ¿Vas a tener siempre el millón y además todos los años te va a dar 80 mil?

Guaynaa: — Claro.

Pollo: — Eso es educación financiera. A mí no se me hubiese ocurrido. Yo te hubiera dicho: me compro un auto, tres relojes (risas).

Guaynaa: — Pero, ¿sabes por qué lo aprendí?

Pollo: — Porque ya lo tenés.

Guaynaa: — ¡No! Porque el primer millón que me dieron lo hice mierda (risas).

Pollo: — Te lo quemaste.

Guaynaa: — Claro. Ahora me gustan los ingresos pasivos y en este caso que sean acciones porque me gustan todos los negocios que generen ingresos, pero no involucren tiempo. El tiempo es sagrado.

Pollo: — El tiempo vale más que el dinero...

Guaynaa: — Si me preguntas: “¿Qué tú quieres hacer con tu vida?” Yo quiero viajar por el mundo, tener amigos y familia en todas partes. Quiero ir con mi esposa y tener a mi hijo o mi hija y que tengan educación cultural, que venga a Argentina tantas veces que cuando se encuentre un argentino en Madrid o en Canadá entienda de lo que le está hablando.

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“La fama no es solo la foto y todo lo lindo de viajar, es también lidiar con sentimientos y la exposición”, advirtió el artista. (Candela Teicheira)

En números

El cantante se atrevió a responder el cuestionario y reveló intimidades en relación al sexo, el dinero y sus emociones. ¿Qué dijo?

Pollo: — ¿Hace cuántos días no tenés sexo?

Guaynaa: — Ya ni me acuerdo, pero digamos que 10.

Pollo: — No es tanto. Pensé que me ibas a tirar un 48.

Guaynaa: — No, tanto no (risas).

Pollo: — Estás acá en Argentina hace varios días, pero está bien. No es grave. Te felicito.

Guaynaa: — Realmente son más, pero no me acuerdo (risas).

Pollo: — ¿Cuánto te costó lo más caro que te compraste?

Guaynaa: — Una casa. Como 180 mil dólares.

Pollo: — No es tan caro.

Guaynaa: — No, no tanto. Las casas son caras lo que pasa es que era una situación distinta.

Pollo: — ¿En Miami?

Guaynaa: — No. Ahí son más caras.

Pollo: — ¿Cuántas veces lloraste en los últimos 30 días?

Guaynaa: — Acabo de llorar antes de venir.

Pollo: — La respuesta sería cero entonces. ¿Por tristeza o alegría?

Guaynaa: — Sí, cero. Por alegría.

Pollo: — ¿Sos de llorar?

Guaynaa: — Soy bien difícil para llorar y siento que es como una coraza que creas con el tiempo. Me faltan muchas lloradas. Yo siento que las lloradas son como sanaciones, te libran de muchas cargas y te pegan a su esencia.

Pollo: — ¿Cuántos bóxer tenés?

Guaynaa: — Yo creo que gasté más de 180 mil en bóxers y medias (risas).

Pollo: — ¡Tenés muchos! ¿Por qué?

Guaynaa: — Soy de comprar porque me encanta tener nuevos. Compro cajas por 4 o 5 así que siempre tengo muchos. Es uno de mis placeres culposos (risas).

Mirá la entrevista completa:

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