Es conocido en redes sociales como Alex Pelao, pero su verdadero nombre es Alejo Cruzado Antonelli. Y, también, es una de las revelaciones del streaming. Cuenta con casi 4 millones de seguidores en TikTok y con 1.9 millones en Instagram. Estas cifras son sorprendentes, pero su talento trasciende los números.
Su popularidad comenzó durante la pandemia, cuando se hizo viral por una parodia de uno de los personajes de la serie argentina Los Simuladores, mientras vivía con su papá. “Subí a TikTok lo que ponés en Instagram”, le dijeron sus sobrinos pequeños en ese entonces. Y creció explosivamente. Lo hizo gracias a su habilidad para retratar situaciones cotidianas a través del humor, la comedia y con personajes paródicos creados por él mismo. De ahí a las grandes ligas con Olga.
Alex Pelado es actor ―hizo numerosos musicales y trabajó con Pepe Cibrián Campoy― y humorista nato. Oriundo de Villa Allende, Córdoba, y con 27 años, tiene un pasado formado a base de preparación en danza, canto y comedia musical desde los seis años. Incluso, su escuela secundaria tenía orientación musical. El arte ya estaba en su vida. Pero tuvo que aprender el lenguaje y el código de TikTok. Y lo hizo con creces.

“Yo necesito generar sensaciones: si me odian, me encanta; si no les gusta el video, genial; si les da cringe, muy bueno; si les da risa, estupendo; si lo comparten, mucho mejor. Pero yo quiero que les genere algo”, dijo Alex sobre la creación de contenido y la relación con el público. Porque, en definitiva, el cordobés primero es actor.
“En Olga soy un personaje, no soy yo”, explicó en la entrevista con Infobae. La creación de personajes como “El Kebyn” o “El Otaku” ―uno de sus favoritos y el más popular― le permitieron traspasar las pantallas con la llave del humor, la comedia y la parodia. Ahora lo hizo en Olga con el personaje del relacionista público de Club Nix, en el programa que conducen Yayo y Fran Gómez, y del que participa Caro Pardíaco, Se extraña a La Nona.
Para él, la creación de contenido “es un camino”, que tiene “tres ramas: música, bailes y humor. Trato de que no se repita y que tenga que ver con lo que se habla en el momento”. Instalado en Buenos Aires, confesó que es un “obsesivo por las métricas” y que la ciudad es una fuente de inspiración constante.

―Mai: ¿qué cosas notas en Buenos Aires que en Córdoba no ves tanto?
―Alex Pelao: Hay más personajes y más variados. Tantos personajes que estoy sobre estimulado mentalmente. Anoto y me encanta. Por ejemplo, vi un tipo en el subte, que usaba el celular, pero todo el tiempo, cada dos segundos, miraba al frente, como un patrón. ¿Cuál es la observación que hago? Por qué mira tanto al frente usando el celular y pienso, listo: “El tipo que no para de mirarte en el subte”. Ahí anoto el título del video que quiero hacer y tengo la observación hecha. En Córdoba no hay subte, por ejemplo. Y son esas cositas.
―Mai: el video que me hizo descubrirte fue “El video de los 15 años”, donde metés cinco o seis personajes, ¿Cómo es el ejercicio? ¿Cómo te grabas? Contanos ese detrás. ¿Te ponés el celular, tenés trípode? ¿Estás solo, tenés gente alrededor tuyo?
―Alex Pelao: Lo del principio lo hice y lo sigo haciendo, en su mayoría, solo. No tengo trípode y no tengo aro de luz hasta el día de hoy. Y la forma de iluminarme que tenía es la luz de emergencia de mi viejo. Una luz de emergencia pesada, que iba conectada a la pared. Ese era mi led hasta que me vine (a Buenos Aires). Apoyo el teléfono donde sea: si tengo un mate lo tengo que poner ahí porque no tengo trípode. Guiono, pero a veces, no. Particularmente, en ese video de More, me pregunté qué quería comunicar y era el momento incómodo de los 15.

―Mai: ¿qué querés generar?
― Alex Pelao: Yo necesito generar sensaciones. Si me odian, me encanta; si no les gusta el vídeo, genial; si da cringe, muy bueno; si les da risa, estupendo; si lo comparten, mucho mejor; pero yo quiero que les genere algo. No me importa si cuando ponen que cringe es genial. Me encanta.
―Mai: ¿qué es lo peor que te han dicho o comentado en un video y te golpeó?
―”Estás bajando la calidad”. Uno solo y quizá tenés 149 comentarios que son “jajaja”. La cabeza de uno se enrosca con eso.
―Mai: ¿y cómo lo manejas? Porque no generás contenido hace diez años, sino hace poco
―Alex Pelao: Me pasó antes, en 2022, cuando creía que me estaba empezando a ir bien y ¿qué me ponían? “Cuenta en decadencia”, “Che, la verdad que los videos no estaban tan buenos como antes”. ¿Te pasaron cosas buenas después de esos comentarios? Sí. ¿En 2023? Mucho mejores y en 2024, también. Ahí te das cuenta de que todo es menos romántico y son números. ¿Cuántos videos hacés? 10 por semana- ¿Cuántas posibilidades tenés de acertar? Siete. ¿Cuántos no? Tres. Los tres tienen que estar, los no aciertos.
―Mai: el que no arriesga, no gana
―Un creador de contenido tiene que tener termómetro. Tengo obsesión con los números. Mis primeras notas, en el 2022. Yo tenía una notita en el celu con los objetivos y ponía: diciembre 242 k, enero 320 y así. Entonces, iba tildando si iba logrando ese objetivo, siempre con números, el número me sirve mucho.
Ambiciones y el “no a las marcas”

Los influencers y creadores de contenido redefinieron la manera de consumir información y entretenimiento. A través de las distintas plataformas lograron capitalizar su visibilidad y llegar a millones de seguidores. El éxito se mide en likes, visualizaciones y seguidores, y la monetización de las publicaciones son su fuente de ingresos. Pero existe un tabú en cuanto al dinero, según señaló Alex Pelao.
―Mai: ¿sos ambicioso económicamente?
―Alex Pelao: Ahora quiero, realmente, poder construirme la propia casa (risas).
―Mai: pero te gusta la libertad económica
―Alex Pelao: Sí, soy ambicioso económicamente, no voy a mentir.
―Mai: pero no está mal
―Alex Pelao: ¿Pero viste que está “culpado” hablar de plata? Se condena mucho a la persona que dice que le gusta la plata o que quiere plata. No creo que eso te convierta en una persona plana.
―Mai: ¿crees que al influencer se le paga demasiado?
―Alex Pelao: Socialmente, está puesto esto de “mirá, estás con un telefonito pelotudo y encima cobrás esto”. Hay como un sentimiento de que te están pagando mucho. Uno se siente ladrón a veces. Me da culpa hacer canjes. Cuando me dicen: “Che, te mando 15 remeras, subí una historia cuando puedas”. Y yo digo: “Hermano, con lo que te salen las 15 remeras, pagá una publicidad en Instagram que le va a llegar a un montón de gente”. Yo te estoy subiendo una historia y me estoy quedando con 15 remeras y me da culpa.

―Mai: ¿le has dicho que no a marcas?
―Alex Pelao: Sí.
―Mai: ¿por qué motivo?
―Alex Pelao: Porque no puedo defender mi contenido. Todo lo que tenga que ver con moneda virtual, juegos y casinos. Te muestran toda y en una historia tenés que decir “wow, qué bueno es esto”. No, no me estoy metiendo ahí. Vos sabés cómo es tu público y le digo que no a marcas que no están alineadas, y que son completamente arbitrarias con su bajada de línea donde me están usando. Al principio lo he hecho porque no sabía.
―Mai: ¿cuánto cobraste por el primer video?
―Alex Pelao: Era 2022 y me piden un video y el manager me pregunta cuánto. “No sé, loco, no sé. Nunca cobré. Nunca. No sé”. La empresa me dice, “bueno, decinos, por favor”. Yo tenía como 500.000 seguidores en Instagram y le digo “5000 pesos por un video”. No tenía idea, y más que hice un video muy producido.
Haters y cancelación

“Yo no abordo mujeres. Eso es algo que lo tengo marcado. No soy mujer, no abordo mujeres”, dijo el influencer en la entrevista y abrió la puerta para hablar, no solo de cómo compone los personajes, sino de los límites y un fenómeno de las redes sociales que permeó a la sociedad: la cancelación.
―Mai: ¿vas a mantener la regla de no interpretar mujeres?
―Alex Pelao: Trato de mantenerla. Si no soy mujer, no soy mujer y siento que estoy yéndome a un lugar donde estoy queriendo contar algo que realmente no me interpela, que es a través de la mirada del hombre. Puedo hacer mucho más desde el lugar que sí me interpela, que es el lugar del hombre y trabajar lo que soy.
―Mai: ¿te da un poco de miedo que te critiquen o que te tiren algún hateo de machista o por estereotipados?
―Alex Pelao: Sí, le tengo pánico a eso. Sinceramente, creo que lo que uno puede tener miedo como creador, siendo hombre, es que tu contenido tenga que ver con el machismo. Hacer un video con una peluca diciendo “hola, amiga”, no es que no me guste el contenido ese, sino que yo tengo miedo de que me digan: “¿Por qué te pones en lugar de una mujer?”. Chau. Tengo miedo de eso, no quiero, Entonces no lo abordo. Tengo mucha ansiedad.

La figura pública de Alex Pelao le exige cuidar la repercusión de sus acciones y controlar cómo expone su vida privada. Aunque agradece el reconocimiento y el cariño del público, admite que a veces la atención puede ser abrumadora. Prefiere su fase creativa y trabajar en el entorno íntimo de su hogar.
―Mai: en Olga, ¿sos un personaje, no?
―Alex Pelao: Exactamente. No soy yo.
―Mai: ahora, ¿sos vos?
―Alex Pelao: Más o menos. Soy el “yo” con Mai, en Infobae, con estas cámaras acá. Siento que esta gente que está mirando el video no quiere ver realmente mierda humana.
―Mai: pero, ¿vos sos mierda humana?
―Alex Pelao: No, pero siempre buscan un superhéroe.
―Mai: no querés que te conozcan a vos, Alejo, ni tu intimidad y mejor dejártelo para vos
―Alex Pelao: No, porque siendo Alejo no tenía ningún seguidor. No, porque siendo Alejo una marca no te llama. ¿Te gusta el personaje? Sí, bueno, cuando te bajas de ahí te puedes callar un poco, seguir con lo tuyo.
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