Jorge Fernández Díaz con María Laura Santillán: “Milei hace cosas que no le perdonaríamos a Cristina Kirchner”

Dice que sus prácticas son una especie de kirchnerismo de derecha, que viola la independencia de poderes y que los que nos gobiernan son una secta dentro de otras sectas según los manifiestos libertarios de los últimos 100 años. Dejó todo para escribir: fama, rating y plata. El escritor que vivió en un mundo de mujeres hoy presenta su novela “Cora”

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María Laura Santillán con Jorge Fernández Díaz

Tengo el privilegio de conocer a Jorge Fernández Díaz como periodista y como escritor. Es un hombre profundamente interesado y comprometido con la realidad de la Argentina, sus programas de radio en Mitre lideraron y lideran la audiencia, y sus columnas en el diario La Nación son imprescindibles. Pero también desde hace muchos años, trata desesperadamente de encontrar momentos para escribir ficción, para salirse de los límites del género periodístico. En distintos encuentros con Jorge a lo largo de los años, su necesidad de escribir estuvo siempre por encima de todo lo demás. Como periodista empezó muy joven, cubriendo casos policiales y llegó a dirigir diarios muy importantes y revistas de actualidad. Como escritor es prolífico: escribió novelas, crónicas, cuentos, un libro de investigación periodística, ensayos y hasta una antología de terror. ‘Mamá’, ‘El puñal’, ‘La herida’, ‘La logia de Cádiz’, ‘Alguien quiere ver muerto a Emilio Malbrán’, ‘Te amaré locamente’, son algunas de sus novelas. Por estas horas está presentando su flamante novela ‘Cora’.

– Muchas gracias por presentarme así, me define absolutamente. Desde los 13 años quiero ser escritor. Me metí en el periodismo porque era una gran bohemia en aquel entonces, nadie podía ser famoso ni tener guita en el periodismo. Después estuve muchos años en las redacciones y en la radio, pero escribir era la vocación central. Todavía lo sigo sintiendo, soy capaz de dejar cualquier cosa para escribir. Mucho tiempo fui gerente de periodístico, editor periodístico, porque había que parar la olla.

““FUI CAPAZ DE DEJAR DE HACER CUALQUIER COSA POR ESCRIBIR”

– Fuiste jefe en varias redacciones.

– Pero era para parar la olla, sí, siempre quise ser escritor. Acabo de sacar la novela número diez, es el libro número 15 o 16. Ahí está siempre el trabajo y lo que yo anhelo, que la literatura y el periodismo estén muy cerca. Hacer literatura en el periodismo y periodismo en la literatura sin romper los contratos de lectura. El periodismo también puede ser una obra de arte. Este costado periodismo tiene que ver con lo que vos acabás de definir, ser esencialmente un escritor.

– Había que mantener a la familia y pagar las cuentas. Siempre esperando trabajar menos para poder escribir.

–Y escribiendo en las vacaciones, y escribiendo en los tiempos muertos de las redacciones y escribiendo contra la realidad. Pero también el periodismo fue un fuego, una especie de segunda vocación volcánica. El mundo del periodismo sigue siendo una especie de familia mía en la que me siento muy cómodo. También me siento cómodo en la Academia de Letras porque se habla de cosas en las que estuve interesado toda la vida. Pero vengo de las redacciones, durante tres décadas vi pasar la historia argentina y la historia del periodismo.

"Siempre quise ser escritor. Acabo de sacar la novela número diez, es el libro número 15 o 16", dijo Jorge Fernández Díaz (Fotos Gustavo Gavotti)
"Siempre quise ser escritor. Acabo de sacar la novela número diez, es el libro número 15 o 16", dijo Jorge Fernández Díaz (Fotos Gustavo Gavotti)

– Seguís en contacto con la realidad, con la columna del domingo en La Nación y con ‘Pensándolo bien’, los sábados.

– Durante diez años tuvimos la suerte inmensa de ser líderes de audiencia a la noche. Pero yo no doy más, no daba más. Estudiar, leer y escribir cada vez me lleva más tiempo. El periodismo actual es muy veloz, hacen radio, hacen tele, pero ¿Cuándo pueden leer? ¿Cuándo pueden parar la bocha?

““NO TENGO AMBICIÓN DE TENER RATING NI PASIÓN POR LA GUITA. LA GUITA, COMO DECÍA HEMINGWAY, ES PARA COMPRAR LIBERTAD”

– Tu periodismo, además, es reflexivo.

– Hoy necesito mucho más leer, escribir y el silencio de lo que necesitaba antes. Para eso hay que salirse de la rueda. Acabo de leer un libro enorme con todos los manifiestos libertarios a lo largo de 100 años, todas las discusiones que hubo para tratar de entender a los paleo libertarios, que son los que nos gobiernan, que son una secta dentro de otras sectas a lo largo de la historia. Ahora tengo 63 años, fui acomodándome. Tampoco tengo una gran ambición de estar siempre en la palestra, ni de tener rating, incluso no tengo una gran pasión por la guita. La guita, como decía Hemingway, es para comprar libertad.

“LEÍ LOS MANIFIESTOS LIBERTARIOS A LO LARGO DE 100 AÑOS PARA ENTENDER A LOS PALEO LIBERTARIOS QUE NOS GOBIERNAN, UNA SECTA DENTRO DE OTRAS SECTAS”

– Para los que estamos en los medios, es difícil bajarse, son adictivos. Y vos estás en la radio más escuchada.

–El periodista dice: ¿cuándo va a terminar esto? Esto tiene un principio y un fin, es cierto.

– ¿El miedo es que se termine el momento?

– Que se termine el momento. Yo ya no lo siento porque estoy jugando otro juego, estoy sacando libros. Cada libro es un piletazo, porque es una apuesta nueva. Te puede ir mal, te puede ir bien, eso es apasionante. Esta es la primera nota que damos por Cora. ¿Sabés que siento cuando empieza una campaña así? Que me tiro de un edificio al otro, siento un vacío tremendo. ¿Les va a gustar a los lectores? ¿Lo van a entender o no? Tengo la suerte de haber tenido grandes éxitos, pero también fracasos. No se puede tener éxito sin haber tenido fracasos, me parece.

"Cada libro es un piletazo, porque es una apuesta nueva", aseguró Jorge Fernández Díaz
"Cada libro es un piletazo, porque es una apuesta nueva", aseguró Jorge Fernández Díaz

– ¿Novela es lo que más te gusta escribir?

– La novela siguió siendo un refugio de la vida, un refugio de las pantallas, un refugio de la realidad pura y dura y cruda. Este libro no tiene nada que ver con la política, no tiene nada que ver con la actualidad. Es esa clase de libros que yo de vez en cuando necesito para refugiarme. Necesito no solo escribir, sino leer para refugiarme del presente duro, de lo que pasó, de lo que dijo Milei esta tarde, de lo que dijo a la tarde Cristina Kirchner, de lo que pasó en el mundo. Un lugar donde vivir, un mundo paralelo, pensando otra cosa, jugando. Creo que seguimos siendo niños, que necesitamos jugar. Este libro no tiene ningún link con la actualidad como los libros de Remil que sí tenían, eran como el lado B de la política. Este es un libro sobre los engaños amorosos, sobre el amor, sobre los vínculos, sobre las mujeres.

–Es un tema recurrente en vos.

– Tomás Eloy Martínez, que fue uno de mis mentores, antes de morir me llamó a su departamento, tenía un tumor cerebral que le iba cerrando todas las partes del cuerpo, fue muy doloroso verlo así. Me hizo un regalo y me dio el último consejo: tenés una gran intuición sobre el tema de los sentimientos, las emociones y la naturaleza femenina, tenés que seguir por ese lado. Tenía que ver con ese viaje al corazón de una mujer que había sido ‘Mamá’, que fue una experiencia profunda, y con una investigación que hice sobre amores comunes y corrientes que se llamó ‘Corazones desatados’, donde tomaba nota de las vidas privadas, las contaba como relatos de ficción, pero tenían un fondo de realidad. Después lo practiqué en ‘Te amaré locamente’ y otros tipo de experiencias. Cuando fui a trabajar como columnista en el programa Lanata sin filtro, Lanata vio que yo opinaba sobre estos temas.

“SIEMPRE ME PARECIÓ TAN SOSO SER UNA SOLA COSA, UNA SOLA PERSONA. ME GUSTA SER VARIAS”

– Pasaste a ser un personaje.

– Claro, me empezó a crear paródicamente, la obra del doctor Amor. Empezamos como una joda, hacíamos una hora por día una tertulia sobre cuestiones amorosas. Varios colegas nuestros queriéndome bien, me dijeron: no hagas esto, vas a arruinar tu carrera, vos escribís de política. Pero siempre me pareció tan soso ser una sola cosa, una sola persona. Me gusta ser varias en una, no de manera disociada, sino asociada. Le planteé a la radio que quería hacer otra clase de programa, pero de vez en cuando iba a la Feria del Libro, se me acercaban lectoras y me decían: está bien, esto me encanta, pero ¿cuándo va a volver?

"Varios colegas nuestros queriéndome bien, me dijeron: no hagas esto, vas a arruinar tu carrera, vos escribís de política. Pero siempre me pareció tan soso ser una sola cosa, una sola persona", contó Jorge Fernández Díaz
"Varios colegas nuestros queriéndome bien, me dijeron: no hagas esto, vas a arruinar tu carrera, vos escribís de política. Pero siempre me pareció tan soso ser una sola cosa, una sola persona", contó Jorge Fernández Díaz

– Cuando va a hablar de amor… Ahora vuelve.

– Por un lado inesperado. En mis primeros años de cronista policial, cuando quería ser detective del periodismo, conocí muchos detectives y con Remil, se me acercaron muchos detectives. No lo sabe nadie, pero tengo una tertulia de detectives, de esos detectives que se dedican a las infidelidades. Y pensé, ¿cómo sería una mujer detective? ¿Haría como los hombres detectives tratan de mantener una fría distancia para hacer su trabajo? Nadie se dedica exclusivamente a las infidelidades, se dedican a robos, a estafas, a búsquedas de personas, a otro tipo de cosas. Entonces pensé, ¿cómo sería una detective que se dedicara exclusivamente al tema de los sentimientos? Seguramente se tomaría en serio el tema del amor, se convertiría en una experta en vínculos. Y así es como de repente apareció Cora Bruno, la protagonista. Tiene una pequeña agencia que se dedica a la vida secreta, no a la vida privada, a la vida secreta de las personas.

“MIS MEJORES AMIGAS HAN SIDO MUJERES, MIS MEJORES JEFAS HAN SIDO MUJERES. ESE MUNDO ME PARECE EXTRAORDINARIO”

– ¿A las infidelidades?

– Infidelidades, engaños. Una detective verdadera, no como las de las películas, que tiene una amiga peluquera, que tiene una amiga contadora, que tiene una amiga que hace una comida los lunes a la noche y comentan los casos. El que es infiel ¿se cura? ¿No se cura? ¿Duele más una infidelidad virtual que una real? Donde se dan todo este tipo de discusiones en un mundo femenino. A lo largo de mi vida me doy cuenta que mis mejores amigas han sido mujeres, que mis mejores jefas fueron mujeres, que he vivido en un mundo de mujeres, me divierte mucho ese mundo, me parece extraordinario. Me parece que la inteligencia emocional de la mujer es extraordinaria, es algo muy distinto a lo masculino. Con todo eso yo podía tomarme el derecho a crear una a una mujer moderna, de unos 46, 47 años rodeada de mujeres de hoy que son feministas pero que tienen sentido común, que no están radicalizadas y que tienen sus contradicciones, como he visto en mis amigas.

– La realidad de este momento de la Argentina te da un montón de material que quizás no estás recopilando.

– Te trabaja. Estamos viviendo un nuevo ciclo. Yo escribí un libro que se llama ‘Un misterio argentino en tiempo real’. Este libro sintetiza una batalla de las ideas contra lo que se llama ‘el peronismo de izquierda’, donde yo había estado de joven. Tuve que leer toda la bibliografía para dar esa batalla cultural. Pero eso terminó. De repente gana un outsider de la política y empieza todo de nuevo. Parece que se va a crear una grieta parecida, sin embargo creo que está en cuestión absolutamente todo. Por ejemplo, una reconfiguración del centro. Está una moneda en el aire como nunca.

“PRESIDENTE ES MÁS MANIQUEÍSTA, COMO EL KIRCHNERISMO. ES UNA ESPECIE DE KIRCHNERISMO DE DERECHA.”

– Si hablamos de grieta me parece que el Presidente lo que quiere es la polarización extrema. Están los buenos y los malos, está la gente de bien y los que no, delincuentes, traidores, miserables. No hay un intermedio. Está el que está con él, o el otro que es malo. ¿Es una grieta más profunda?

– Es más maniqueísta, como en el kirchnerismo. Se podría decir que es una especie de kirchnerismo de derecha, que no se ofendan con eso. Estamos hablando de la praxis. Cuando Cristina dice: reconozcamos que él es como nosotros, que redobla la apuesta, lo que está diciendo es un reconocimiento a un populista de derecha. Que lo que está haciendo es una praxis de buenos y malos, muy apegada al cómic. Hay que entender que toda la comunicación política con la que ganó tiene que ver con que Superman para la hiperinflación, con que él se disfraza del general Ancap, un general anarcocapitalista. Toda una situación como vos decís, de buenos y malos, esto es lo que lo hace populista. No se tienen que enojar los mileístas o la gente que quiere a Milei cuando yo digo esto. El manifiesto del paleo libertarismo que es lo que practica Milei, se llama populismo de derecha. Es una praxis adoptada en 1990. Por acá están los buenos, acá están los malos, esto es casta, esto es el pueblo. De hecho habla del antipueblo de vez en cuando Milei, ¿no? Yo no estoy de acuerdo con esas, con esas simplificaciones. No estaba de acuerdo con el kirchnerismo. Yo soy un miserable republicano de centro. Además durante estos años le estuve recriminando al kirchnerismo que violara la independencia de poderes. No puedo sentarme hoy y permitir que se viole la independencia de poderes o que no se tenga en cuenta al Congreso de la Nación. Yo no me he movido de lo que he pensado siempre. Están muy enojados algunos mileístas conmigo por esta posición que simplemente es muy sincera.

María Laura Santillán con Jorge Diaz

– ¿Están enojados porque decís que es un populismo de derecha? ¿O porque decís que tiene las prácticas del kirchnerismo?

HACE COSAS QUE NO LE PERDONARÍAMOS A CRISTINA KIRCHNER Y YO NO SE LAS PERDONO.”

– Las prácticas del kirchnerismo en el sentido estrictamente de dividir en buenos y malos la vida. No hay buenos y malos en la vida, lamentablemente. Lo que es una novedad inquietante es que el presidente tiene una praxis política de confrontación y desprecio profundo por la política. Con eso puede conectar con mucha gente de a pie que no entiende nada de política, pero lo real un presidente está para hacer política. Si la política es la no política, los resultados son los resultados. Fracasó con la Ley Ómnibus, con el DNU. Fracasó con armar una alianza de gobernabilidad en el Parlamento, fracasó con armar un polo de centroderecha con el PRO, fracasó con incendiar Chubut, quería usarlo de escarmiento. Curiosamente vienen los mercados, vienen los grandes empresarios, viene el FMI y les dice: mirá, está bien hacia dónde vas, dame viabilidad política al ajuste, gobernabilidad. Él no le puede dar viabilidad política, porque él se enoja y hace cosas contra la política. Me parece una de las grandes contradicciones. Hay que entender que este barco iba hacia el sur, escorado y a punto de naufragar. Para hablar de una cosa buena de Milei, él lo dobla, lo pone hacia el norte y trata de enderezarlo. No sabemos cómo le va a ir. Íbamos al témpano, a un naufragio, ahora giró, esperemos. Todos los argentinos queremos que le vaya bien. Pero hace cosas que hace cosas que no le perdonaríamos a Cristina, y yo no se las perdono por lo tanto. No quiero tener un doble rasero.

– ¿Qué de todo no le perdonaríamos a Cristina?

– No le perdonaríamos a Cristina que hiciera un un discurso permanente de contra el Parlamento diciendo que es un nido de ratas. Todos son delincuentes, todos son corruptos, la política es corrupción, el consenso de corrupción. Si vos sos Bukele podés darte todos los gustos. Si vos sos Krieger Vasena y estás con Onganía también te podés dar todos los gustos porque es una dictadura. Pero en la democracia hay que negociar. Está el Poder Judicial que te saca fallos en contra.

María Laura Santillán con Jorge Diaz

– Para Milei negociar es algo oscuro, sentarse a conversar.

– Sí. Si es oscuro, eso es un problema enorme. No porque yo esté siendo el buenista que dice ‘hablemos entre todos’, no. Es un problema para llevar a cabo políticas concretas de cambio de la Argentina, para cargarse de una vez por todas un Estado mafioso lleno y cruzado de corporaciones y una colonización cultural como hizo el peronismo. Hace falta también política, no se puede hacer con redes sociales. El Presidente no puede hacer lo que hizo con Twitter, burlarse de los downs, ese tipo de cosas.

– Aprobar la burla del síndrome de Down.

– Lo que hizo con Nacho Torres. La pelea con Nacho Torres… No es una pelea contra un caudillo de toda la vida, rancio. El modo en que usa las redes es un modo de una violencia que después genera violencia, porque sus seguidores son muy violentos. Lo importante es que él logre una praxis política que lo acompañe en esta perestroika que quiere hacer. Sin esa praxis política no va a poder hacerlo.

“QUE NOS TENGA DE REHENES DENTRO DEL BARCO NO QUIERE DECIR QUE ESTÉ MANEJANDO BIEN LAS COSAS”

– ¿La intención es deliberadamente tener enfrente cada vez a más personas?

– ¿Cómo logró que todos los gobernadores estén enfrente? Que los gobernadores de Juntos por el Cambio que querían dar una mano estén enfrente. Que los gobernadores de la Patagonia estén enfrente. Es un logro de una torpeza política enorme, enorme. Después mira las encuestas y le dicen: no te preocupes que vas bien. La gente está aguantando, tiene una ilusión de que puede bajar la inflación. No tiene dónde ir. Está en un barco la gente y lo único que tiene es que confiar en el capitán, por más que el capitán haga trastadas, que las hace todos los días. Pero eso no quiere decir que el capitán esté manejando bien, que nos tenga de rehenes dentro del barco no quiere decir que esté manejando las cosas bien.

María Laura Santillán con Jorge Diaz

– ¿Va a poder hacer las reformas estructurales que quiere hacer con esta praxis?

– Así no. Si él no hace política, no lo va a poder hacer. Eso es lo que no termina de entender. O no le importa, no sé, a lo mejor no le importa.

– Vos leíste todos los manifiestos libertarios y estudiás sobre este grupos de personas en el mundo que hay diversos y múltiples… ¿Son liberales? Milei en algunos aspectos es muy conservador.

– Tremendamente conservador es el paleo libertarismo. Es una asociación, entre el anarco capitalista y el ultra conservador. Todos ellos nacen a la luz de que la centroderecha que para ellos los traicionó. “Se volvió políticamente correcta, no nos defendió, no defendió la política provida”, no defendió una serie de de asuntos. Entonces aparece la nueva derecha que es más compleja, porque en cada país tiene cosas distintas.

“PARA ELLOS, EL MUNDO ES DE UN PEQUEÑO GRUPO DE ILUMINADOS Y TODOS LOS DEMÁS ESTÁN EQUIVOCADOS.”

–Pero el liberalismo vale para todo, para la economía y los derechos.

– Pero ellos desprecian a los liberales, sin ponerse colorados, a muchísimos liberales. Nadie puede decir que Biden no es liberal, solamente ellos dicen que Biden y Blinken son socialistas. Es un disparate, es un verdadero disparate. O dicen que el socialdemócrata es un comunista cobarde. Entonces el mundo es de un pequeño grupo de iluminados y todos los demás están equivocados. La Argentina, como siempre, pasó de un experimento a otro experimento. Del socialismo nacional que nunca se practicó, cercano al chavismo donde teníamos simpatía por Maduro, a un nuevo experimento donde tenemos simpatía por Bukele que gobierna prácticamente con todo el poder absoluto y sin tener que negociar nada, y con un extremo del trumpismo. Esto habla mucho de los argentinos también, de la sociedad argentina. Nosotros vamos a los bandazos, vamos siempre a buscar a alguien que desde los extremos haga.

“LOS ARGENTINOS VAMOS A LOS BANDAZOS. VAMOS A BUSCAR SIEMPRE A ALGUIEN QUE DESDE LOS EXTREMOS HAGA”

– No sé si siempre estuvimos buscando los bandazos, además fracasaron varios gobiernos en el camino.

– Fracasaron muchos gobiernos, pero encaja más en el gusto argentino un populismo de derecha que alguien que quiere hacer algo razonable. Aquí no se puede hacer un modelo de país donde haya gente que quede afuera. No me refiero a lo social simplemente, sino a sectores. Yo siempre criticaba al kirchnerismo pensando que es posible un país donde haya una centroderecha o una centro izquierda republicana que restituya el sistema y le vaya bien el sistema. Con un peronismo más republicano y capitalista. Pero los kirchneristas era: gobernamos nosotros y a los gorilas no hay que dejarles agarrar el timón jamás.

"Si Perón se despierta y lo llevamos a pasear por el conurbano bonaerense… es la obra maestra del terror. El 50% de las personas no tienen ni obra social, ni aguinaldo, ni vacaciones, ni cloacas", dijo Jorge Fernández Díaz
"Si Perón se despierta y lo llevamos a pasear por el conurbano bonaerense… es la obra maestra del terror. El 50% de las personas no tienen ni obra social, ni aguinaldo, ni vacaciones, ni cloacas", dijo Jorge Fernández Díaz

– Dejaron a mucha gente fuera del sistema de trabajo.

– En lo social fue terrible. Si Perón se despierta y lo llevamos a pasear por el conurbano bonaerense… es la obra maestra del terror. El 50% de las personas no tienen ni obra social, ni aguinaldo, ni vacaciones, ni cloacas.

– La mitad de los que trabajan están fuera del sistema.

– Creo que la propia Cristina Kirchner se da cuenta de que la sociedad laboral cambió y por lo tanto va a tener que cambiar la CGT y por lo tanto va a tener que cambiar el peronismo. En ese sentido, el triunfo de Milei fue muy revelador de que había cambiado. La gente pobre votaba a Milei, la gente del trabajo votaba a Milei. Eso fue para el peronismo fue un shock. Y todavía no se recupera. Milei destruyó en ese sentido al peronismo y destruyó a Juntos por el Cambio. ¿Cómo se va a reconstruir ahora el sistema? No lo sabemos.

“AL ARGENTINO LE GUSTAN LAS ANOMALÍAS POR IZQUIERDA Y POR DERECHA. VEO A MUCHOS REPUBLICANOS A LOS QUE EL REPUBLICANISMO YA NO LES IMPORTA TANTO”

– ¿Y la fantasía de tener un país normal?

– Nosotros siempre luchábamos por un país normal y al argentino le gustan las anomalías por izquierda y por derecha. ¿Es espectacular, no? Así decía Foster, elogiaba muchísimo al kirchnerismo por ser una anomalía, me parece un horror. Yo quería un país normal, no quería una anomalía y ahora vamos a otra anomalía. Yo veo a muchos republicanos que el republicanismo ya no les importa tanto. Entonces, ¿Verdaderamente te preocupaba o no? O era una lucha contra el kirchnerismo simplemente?

“EL LIBERTARIO, IGUAL QUE EL POPULISTA DE IZQUIERDA TIENE DESCONFIANZA EN LAS INSTITUCIONES”

– Milei mismo no tiene una actitud respetuosa con las instituciones. Dice que el Estado es una cueva de mafiosos y que el Congreso es un nido de ratas.

– El libertario tiene en general desconfianza, igual que el populista de izquierda, tiene desconfianza de las instituciones. Primero porque son parte del Estado. Fueron creadas por la casta, están llenas de sus vicios y producen gasto público, fíjate todas las sospechas que hay sobre las instituciones. Yo creo que las instituciones son fundamentales y que el no respeto a las instituciones nos trajo hasta donde nos trajo. Es tan inesperado todo. Vamos a tener que manejar sin el espejo retrovisor. Porque aunque siempre la historia se repite, en este caso estamos en un momento absolutamente único que ni vos ni yo vivimos ni leímos en los libros de nuestra historia. Habrá que mirar otros outsiders en otros países.

"Estamos en un momento absolutamente único que ni vos ni yo vivimos ni leímos en los libros de nuestra historia", expresó Jorge Fernández Díaz en entrevista con María Laura Santillán
"Estamos en un momento absolutamente único que ni vos ni yo vivimos ni leímos en los libros de nuestra historia", expresó Jorge Fernández Díaz en entrevista con María Laura Santillán

– Cuando eras joven fundaste la revista Retruco junto a Juan Pablo Feinmann, Juan Sasturain, entre otros. ¿Se fueron perdiendo relaciones importantes por la grieta?

– Es muy triste. Para mí fue muy doloroso, porque yo no tenía un posicionamiento político ni nada, era simplemente un periodista. Estábamos en los inicios del gobierno de Néstor Kirchner y muchos de mis amigos que no voy a nombrar, empiezan a pasarse con una convicción y una fe novedosa. Mucha gente que había votado al Frepaso, un espacio donde se creía en las instituciones. Los tipos se tiraban con todo y se volvían kirchneristas y peronistas de vuelta de una manera precipitada y te miraban ya con sospecha. Pero yo no me moví, yo estaba con ustedes muchachos. Me pasa algo parecido hoy con mucha gente. Yo estoy criticando a cosas del presidente Milei y mucha gente me dice: “pero pará, si vos y yo pensamos”... ¡sí, pero vos te moviste, no yo! Yo me mantuve en el mismo lugar. Las mismas cosas que le criticaba el kirchnerismo le critico a Milei. Después hay otras cosas que Milei hace bien, que yo no le critico. Me parece que se necesita un electroshock para un país totalmente enfermo y terminal de estatismo, está bien eso. Cuando él ilumina las cuevas de corrupción que hay en un estado corporativo. Todo eso me parece muy positivo y ojalá que le vaya bien económicamente y que pueda sobrevivir al ajuste que está haciendo. Pero lo critico desde el mismo lugar.

– Estás en el mismo lugar y fuiste perdiendo gente.

– Amigos muy importantes míos perdí por el kirchnerismo, muy pero muy importantes. Un gran dolor me produjeron, se alejaron de mí como si fuera…

“YO NO CREO QUE ESTÉ LOCO EL PRESIDENTE, SE HACE EL LOCO”

– ¿Y ahora vas a perder nuevos, creés?

– Sí, me parece que sí. Yo no creo en no cambiar de lugar. De hecho, yo a los 20 años, estaba en la izquierda nacional, estuve con el peronismo, después cambié. El nacionalismo se cura viajando y leyendo, así que me curé. Tuve un cambio fundamentado, leído. Creí que había un consenso. Pero ahora hay gente que dice: se necesita un loco para voltear esto, no hay tiempo. Yo no creo que esté loco el presidente. Creo que se hace el loco.

– ¿Estrategia?

– Sí, estrategia.

"Yo a los 20 años, estaba en la izquierda nacional, estuve con el peronismo, después cambié. El nacionalismo se cura viajando y leyendo, así que me curé", dijo Jorge Fernández Díaz
"Yo a los 20 años, estaba en la izquierda nacional, estuve con el peronismo, después cambié. El nacionalismo se cura viajando y leyendo, así que me curé", dijo Jorge Fernández Díaz

– Parece una persona muy inteligente.

– Políticamente no me parece que sea inteligente, me parece que es muy inexperta y que está haciendo una política de desinteligencia política. ¿Pero quién soy yo? Yo al final soy un escritor y un periodista que estoy acá hace 40 años y él es el tipo que está manejando todo, el que ganó las elecciones contra todo pronóstico.

– Vos sos un periodista muy respetado que está en los mejores lugares escribiendo, hablando y además es un escritor súper exitoso.

– Sí pero ¿a él qué le importa eso? Él está en una batalla. Yo creo que le iría mejor haciendo política. Después lean los comentarios que hay debajo de la nota de María Laura. Seguro que va a haber mileístas que dicen que yo soy la vieja política.

– Un viejo meado

— Un viejo meado, digan lo que quieran. Después de 80 días de gobierno, las cosas que necesitaba Milei del Congreso no las obtuvo, esto es así. ¿Entonces quién tiene la culpa? Siempre la tienen otros.

– Por estas horas estás con una montaña rusa de emociones porque sale tu última novela, Cora. ¿Esperás en el fondo que pase lo que pasó con tu novela Mamá, que se leyó masivamente tanto en España como en Argentina? ¿Cuál es tu fantasía?

– Lo que pasa es que madre hay una sola. Yo he sido muy afortunado, vendí 250.000 libros con ‘Mamá”, vendí 100.000 con cada uno de los libros de Remil, con la Logia de Cádiz vendí 100 000 ejemplares. Vendí siempre 50.000, 30.000, he sido bendecido por eso. Yo creo más en los lectores que en los críticos y creo incluso más que en mis editores que me quieren y por supuesto, más que en mí mismo. Yo creo en los lectores de a pie. Ese lector que a las 3 de la mañana cerró el libro y después va a un cumpleaños y dice: es que dormí mal porque ayer leí este libro y me agarró. Eso es lo que funciona. Después está el marketing, por supuesto. ¿Te cuento algo impresionante, personal? Me dice Planeta, que ahora voy a estar en una mega pantalla que van a poner en 9 de julio y Corrientes este fin de semana. Yo vengo de la pobreza, de mi mamá que era camarera, mi papá era mozo del bar ABC de Canning y Córdoba. Mi mamá había pedido un crédito al Trust Joyero Relojero para ver si podíamos llegar a comprar el primer departamento. Peso sobre peso, luchando y luchando. Yo tenía 13 años y me mandaba con un paquete de guita en efectivo en el subte hasta el Trust joyero relojero que quedaba en 9 de julio y Corrientes. Yo iba cagado en las patas, era un pendejo, si se perdía esa guita o me robaban, era terrible. Cuando pagaba me paraba en Corrientes y 9 de Julio, veía las marquesinas, los teatros, los cines y decía: qué bueno llegar acá, hacer algo que llegue acá. A los 20 años, cuando hicimos la revista Retruco, que la hacíamos a pulso, nos dijeron que teníamos que distribuirla nosotros. Era la dictadura militar, había que hacerlo clandestinamente. Me dijeron: muchos quiosqueros no te van a aceptar la revista porque no quieren meterse en quilombos. La primera vez que yo fui a un quiosquero con los cojones acá en la garganta, fue el quiosquero de Corrientes y 9 de Julio, le di cinco ejemplares. El tipo la agarró, me miró a los ojos y me dijo: está bien, pibe, yo te las voy a vender. Yo quería ser un periodista también, además de un escritor. Es muy impresionante el viaje de estos años. Ahora estoy ahí, estoy en las marquesinas, en la misma esquina. Ahí me llevaron los libros. No me llevó el periodismo, no me llevó La Nación, no me llevó Radio Mitre. Ahí me llevaron los libros.

– ¿‘Cora’ será un refugio para nosotros, los que estamos queriendo encontrar en la literatura un lugar calentito y atractivo, que no esté intoxicado con la realidad?

– Ojalá lo sea. Está hecho así. Es una novela relativamente corta que se puede leer en tres días porque siento que las novelas están engordadas. Las grandes películas son largas. Hace un tiempo que estoy estudiando el modo de condensar. Es una novela de 400 páginas que está escrita en 200, vos sentís que tuviste un viaje largo, intenso, pero al final lo hiciste en 200 páginas. Yo lo vengo estudiando hace varios años. Un refugio, una diversión que no puedas dejar de leer, que los personajes te hagan pensar sobre cuántas cosas nos engañamos a nosotros mismos y cómo engañamos a los otros. Y cómo son los vínculos ocultos, no los que mostramos, sino los verdaderos.

– Algunos libros te pueden esperar hasta la noche y otros no, cuando encontrás un rato los sacás porque querés saber cómo siguen.

– Yo le fui sacando la grasa. Espero no haber tocado un músculo, pero le fui sacando y sacando para dejarla muy filosa la novela, intensa. Vamos a ver si lo conseguí.