Hay funcionarios del Gobierno que se enteraron por estos días de que la llamada Ley de Tierras es, en realidad, el paquete de reformas que la Casa Rosada había denominado inicialmente como proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
El nivel de difusión que adquirió esa normativa en la esfera pública creció cada vez más. “Fue tan fuerte lo de los últimos días que hasta nosotros pasamos a referirnos a ese proyecto como Ley de Tierras”, se sinceró una fuente. Y es que, de todos los capítulos que contiene, el que comenzó a tener preponderancia fue el vinculado a la compra de tierras por parte de personas jurídicas y físicas extranjeras.
“Tuvimos muy mala suerte. A nivel político, esa parte del proyecto comenzó a ser más inviable con el pasar de las semanas”, reconoce una figura de la estrategia comunicacional libertaria. Hay quienes consideran que el aleteo de la mariposa que terminó por configurar ese contexto insalvable fue la “oleada nacionalista” que se generó a partir del Mundial.
PUBLICIDAD
Esto llevó a que, con la cercanía del día de la sesión, importantes figuras del ámbito público se pronunciaran. “Hicimos que Emilia Mernes y Tini llegaran a pronunciarse. La batalla narrativa la perdimos contra el kirchnerismo y otros actores que la hicieron bien. Aunque ganemos, salimos perdiendo”, se sinceró una figura del oficialismo que sigue muy de cerca la repercusión política del tema.
Estas declaraciones se hacían en medio de este miércoles, cuando comenzaba a avizorarse en el panorama que las gestiones de los operadores políticos del oficialismo no lograban cerrar las adhesiones necesarias para aprobar ese segmento de la ley. Interpretaban que no había gobernador aliado que pudiera llegar a dar sus adhesiones y que estuviera dispuesto a pagar el costo político de habilitar la media sanción. Pasadas las 15, el Gobierno se vio forzado a dar por caído ese capítulo, el cual fue creado por el equipo del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, que viene insistiendo en la aprobación de este proyecto desde comienzos de año.
¿Hay en el Ejecutivo un enojo con Sturzenegger? Sí y no. Por un lado, en algunos operadores del oficialismo genera desazón que una parte de la agenda esté signada por las propuestas de “El Coloso”. No porque no estén de acuerdo, sino porque en varios casos implican cortar “cables rojos”, los cuales generan tensión. Y cuando estos proyectos se acumulan, pueden ocurrir circunstancias como la actual. Hasta ayer convivían tensiones del Gobierno con actores políticos y económicos por la Ley de Tierras, las desregulaciones en el sector del practicaje y se prevén nuevos episodios cuando se presenten las desregulaciones multisectoriales con el nuevo paquete desregulador que está trabajando ese Ministerio. Pese a todo, en el oficialismo saben que las ideas de Sturzenegger son las de Javier Milei.
PUBLICIDAD
Por el otro lado, en el Ejecutivo está la certeza de que el segmento de la venta de terrenos se vio fuertemente dificultado por el contexto político. Fuentes kirchneristas del Senado atribuyen el comienzo de la victoria legislativa a lo que sucedió en el mes de junio, cuando el oficialismo solicitó aplazar el tratamiento del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada para poder tratar pliegos judiciales que en otro ala del oficialismo eran considerados clave. Tal y como contó Infobae, la oposición intransigente al Gobierno les dijo que solo iban a aprestarse a votar solo si daban de baja esa iniciativa.
La mesa política se reunió ayer por el mediodía e hizo un poroteo al voleo de cómo venían las adhesiones. “Estamos muy justos, pero los votos los vamos a tener”, afirmó uno de sus asistentes. Quienes tienen diálogo con los gobernadores percibían la presión que les generaba tener que ser quienes decidieran los votos de la aprobación (o no) del proyecto.
“Nadie nos va a regalar nada y pagando un costo altísimo cuando los acuerdos electorales ni siquiera están cerrados”, afirmaron fuentes del Gobierno. Y es que La Libertad Avanza todavía no realizó acuerdos políticos con la mayoría de los gobernadores que tienen el manejo de bancas tanto en la Cámara de Diputados y el Senado.
PUBLICIDAD
La marcha atrás que decidió el bloque de La Libertad Avanza en el Senado es una de otras que debió dar por este paquete. La última había sido anunciada ayer, cuando la jefa de bancada, Patricia Bullrich, informó en una conferencia de prensa que se iba a proponer que los extranjeros pudieran comprar hasta el 25% de los terrenos por provincia. Se trata de un incremento de 10 puntos respecto a la normativa actual, pero un retroceso de la eliminación del tope que pretendían en un momento.
En el oficialismo no creen que esto prefigure un panorama nuevo del oficialismo en la relación con los aliados. Creen que se trató de un asunto que el kirchnerismo y actores políticos-sociales lograron ponerlo en agenda con éxito, pero que no necesariamente resulte escalable a otros proyectos libertarios.
Aun así, no todo es tranquilidad. “Es cuestión de que suframos una derrota legislativa más. Ahí sí podríamos ver que es una cuestión más sistémica y no tan coyuntural”, afirman.
PUBLICIDAD
Por el momento, el Gobierno seguirá con la intención de tramitar mañana la Ley de Tierras y continuar con el sendero de los proyectos libertarios en la Cámara de Diputados, que ya comenzó a tener curso en la Comisión de Finanzas, que preside el libertario Santiago Pauli.