En el marco del Mes de la Lucha contra el Cáncer de Mama, la asociación de pacientes Por un Perú Sin Cáncer advierte sobre la demora en la evaluación de un tratamiento dirigido a mujeres con cáncer de mama temprano HR+/HER2− y alto riesgo de recaída. Estas pacientes llevan meses esperando que la Red Nacional de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (RENETSA) evalúe la terapia que podría reducir la probabilidad de que la enfermedad reaparezca.
Karin Pardo tiene 29 años y fue diagnosticada con cáncer de mama HR+/HER2− en estadio III. Antes de cumplir los 30, recibió quimioterapia, se sometió a una mastectomía radical y pasó por radioterapia. También le extirparon las trompas de Falopio y los ovarios, procedimiento que le provocó una menopausia quirúrgica definitiva. Pese a haber completado estos tratamientos, su enfermedad mantiene un alto riesgo de recaída.
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Un tratamiento necesario
Existe una terapia adicional que podría reducir ese riesgo, pero aún no está disponible para esta población en el sistema público de salud. Su incorporación requiere que RENETSA evalúe la tecnología sanitaria. En octubre de 2025, se remitió a esta entidad la pregunta PICO correspondiente al caso de Karin, un paso previo para analizar la evidencia y determinar la pertinencia de la intervención. Sin embargo, ha transcurrido un año sin que se haya establecido una fecha para la evaluación.
“Vivo con miedo, preguntándome si el cáncer regresará antes de que el sistema responda”, escribió Karin en una carta dirigida a las autoridades del Instituto Nacional de Salud. La falta de una fecha, según denuncia la asociación, prolonga la incertidumbre de las pacientes que podrían beneficiarse de esta terapia.
Su caso no es aislado. Otra paciente, atendida en el Hospital María Auxiliadora, fue diagnosticada a los 26 años y completó la mastectomía y la quimioterapia. Sus médicos le indicaron el mismo tratamiento durante dos años, pero su expediente llegó a RENETSA en noviembre de 2025 y aún no ha sido evaluado. Después de permanecer un año fuera del mercado laboral, volvió a trabajar mientras continúa a la espera de una decisión que podría determinar si accede a la terapia en el sistema público.
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Tratamiento contra el cáncer de mama puede costar S/ 14.000 al mes
La demora en la evaluación también tiene consecuencias económicas. En el sector privado, el tratamiento cuesta alrededor de S/ 14.000 mensuales y se administra durante aproximadamente dos años. Este monto representa una barrera para muchas pacientes que dependen de la atención pública y no pueden asumir el gasto de manera particular.
La asociación también advierte sobre las consecuencias que puede tener la falta de acceso oportuno a tratamientos para reducir el riesgo de recaída. Como ejemplo, menciona el caso de una paciente de EsSalud Arequipa cuya solicitud de acceso fue evaluada en 2024, pero que no llegó a recibir la alternativa a tiempo. La mujer desarrolló enfermedad metastásica y falleció este año.
El cáncer de mama HR+/HER2− es el subtipo más frecuente y representa cerca del 61% de los casos, según la información difundida por la organización. Alrededor del 10% de estas pacientes presenta un alto riesgo de recaída, que puede alcanzar el 57%.
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Pese a ello, las pacientes con este perfil todavía no cuentan con una alternativa disponible en el sistema público para reducir ese riesgo, mientras que otros subtipos con características de riesgo comparables sí disponen de terapias financiadas por el Estado. La asociación señala que Colombia, México, Brasil, Argentina, Uruguay y Costa Rica ya incluyen este tratamiento en su cobertura pública. En Perú, según la organización, solo el Hospital Militar lo ofrece a través del Fondo de Salud para el Personal Militar del Ejército (FOSPEME).
Pacientes piden al Minsa priorizar evaluación de la terapia
“Estas mujeres hicieron todo lo que el sistema les pidió: se operaron, recibieron quimioterapia, siguieron cada indicación. Lo que hoy les falta no es valentía, es una fecha. No pedimos privilegios, pedimos equidad: que la posibilidad de prevenir una recaída dependa del riesgo que enfrenta cada paciente y no del subtipo de su tumor”, señaló Gianina Orellana, directora de Por un Perú Sin Cáncer.
Ante esta situación, las pacientes solicitan a RENETSA que programe y haga pública una fecha para evaluar las preguntas PICO pendientes sobre esta población. También piden al Ministerio de Salud (Minsa) que priorice el proceso, teniendo en cuenta el tiempo transcurrido desde que se presentaron las solicitudes.
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La demanda no busca una aprobación automática del tratamiento, sino que la evaluación avance y permita determinar si la terapia debe incorporarse al sistema público. Para las pacientes, contar con un plazo definido es un primer paso para reducir la incertidumbre y conocer si podrán acceder a una alternativa que ayude a disminuir el riesgo de que el cáncer reaparezca.
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