El precio internacional del azúcar mantendría una trayectoria hacia la estabilización, luego de la corrección gradual registrada tras el periodo de escasez de oferta entre 2022 y 2023. Sin embargo, Moody’s Local Perú advirtió que una reducción de los inventarios mundiales podría restringir la disponibilidad del producto y generar nuevas presiones al alza en las cotizaciones.
En el mercado peruano, la industria azucarera conserva una participación importante dentro de la actividad agrícola y mantiene una estructura concentrada en un grupo de empresas vinculadas a grandes conglomerados económicos. Pese a la estabilidad de la producción durante los últimos años, la volatilidad de los precios internacionales y los riesgos climáticos continúan condicionando las perspectivas del sector.
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El sector azucarero mantiene una participación relevante en la agricultura
Durante el primer semestre de 2026, la producción de azúcar representó el 16,12% de la producción de los principales cultivos del Perú, de acuerdo con Moody’s Local Perú. Esta participación refleja la importancia de la actividad dentro del panorama agrícola nacional.
La agencia calificadora señaló que la industria presenta una estructura de mercado estable y no anticipa modificaciones significativas en su organización durante el corto plazo. En ese escenario, se mantendría el oligopolio geográfico que caracteriza al sector, sin cambios relevantes en la distribución de la actividad entre sus principales participantes.
Producción estable, pero con exposición a riesgos climáticos
En los últimos seis años, el sector azucarero registró una producción relativamente constante. La siembra y cosecha de caña de azúcar se concentran principalmente en la zona norte del país, donde existen condiciones favorables para el desarrollo de estos cultivos.
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Sin embargo, esta concentración territorial también representa una fuente de vulnerabilidad. Moody’s Local Perú advirtió que los riesgos climáticos e hídricos pueden afectar el desempeño de las compañías, debido a que la ocurrencia de fenómenos adversos podría perjudicar los cultivos y reducir los márgenes de las empresas.
Al cierre de 2025, las principales compañías agrupadas en el gremio azucarero pertenecían a importantes grupos económicos. Según cifras del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) citadas por la calificadora, estas empresas concentraban el 92,9% de la producción nacional.
La agencia tampoco prevé la entrada de nuevos participantes de gran envergadura que puedan modificar sustancialmente las cuotas de mercado de las compañías líderes. Las barreras de entrada existentes limitarían la incorporación de competidores capaces de alterar la composición actual de la industria.
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Perspectiva negativa por la volatilidad de los precios
Pese a la estabilidad productiva, Moody’s Local Perú mantiene una perspectiva negativa para el sector. Esta evaluación responde a la incertidumbre generada por las fluctuaciones del precio internacional del azúcar y por la posibilidad de que ocurran fenómenos climáticos que dificulten la generación sostenida de ingresos y márgenes.
La calificadora recordó que el mercado internacional experimentó un déficit de oferta durante el periodo 2022-2023. Entre los factores que contribuyeron a esta situación estuvieron las condiciones climáticas adversas y la reasignación de parte de la producción de caña hacia la elaboración de etanol, impulsada por el incremento de los precios de la energía en los principales países productores.
Posteriormente, las cotizaciones comenzaron a mostrar una corrección gradual. No obstante, la continuidad de esta tendencia dependerá de la evolución de la oferta mundial y de los inventarios disponibles. Una reducción de las existencias globales podría limitar el descenso de los precios y provocar nuevos incrementos.
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Diversificación de ingresos como estrategia para las empresas
La capacidad de las compañías para conservar indicadores financieros adecuados dependerá de varios factores, según Moody’s Local Perú. Entre ellos figuran la eficiencia operativa, una gestión financiera disciplinada y la posibilidad de diversificar las fuentes de ingresos para reducir la dependencia de las cotizaciones internacionales del azúcar.
En esa línea, la versatilidad de la caña de azúcar y sus derivados podría representar una oportunidad para las empresas. El aprovechamiento de sus diferentes aplicaciones permitiría disminuir la exposición a las variaciones del mercado internacional y contribuiría a fortalecer la estabilidad de los flujos de caja.
Finalmente, Moody’s Local precisó que sus investigaciones y comentarios corresponden a la agencia calificadora de riesgo crediticio doméstica con presencia en América Latina. Asimismo, aclaró que sus análisis no representan necesariamente las opiniones de Moody’s Ratings, la agencia global de calificación crediticia.
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