En la 26.ª Conferencia Internacional sobre el Sida (AIDS 2026), celebrada en Río de Janeiro, Médicos Sin Fronteras (MSF) lanzó una exigencia directa para que el laboratorio estadounidense Gilead Sciences y los gobiernos garanticen el acceso mundial al lenacapavir, un medicamento clave para prevenir el VIH. La solicitud cobra especial relevancia para países de América Latina, entre ellos Perú, que participaron de los ensayos clínicos que permitieron la aprobación de este fármaco, pero cuyos habitantes aún enfrentan barreras para acceder a esta innovación.
Según reportes recogidos en el documento de referencia, el lenacapavir se administra en forma inyectable solo dos veces al año y ofrece una eficacia cercana al 100% para la prevención del VIH. Su potencial de transformación en la lucha contra el virus es considerable, sobre todo para poblaciones que sufren estigmatización o dificultades para acceder al sistema de salud, como los hombres que tienen sexo con hombres, personas trans, trabajadores sexuales y personas afectadas por crisis humanitarias. Sin embargo, la farmacéutica Gilead impuso un precio considerado inaccesible para la mayoría de los países de ingresos bajos y medios, restringió el suministro en regiones como Brasil y, además, se negó a vender el medicamento directamente a programas médicos de MSF.
El acceso limitado al lenacapavir en Perú
Entre los países excluidos del acuerdo de posibles versiones genéricas más económicas de lenacapavir se encuentran Brasil, Argentina, México y Perú, pese a que en estos territorios se realizaron los ensayos clínicos fundamentales para la aprobación mundial del medicamento. “Es inaceptable que las comunidades hayan participado en los ensayos clínicos que permitieron aprobar y comercializar el lenacapavir en distintos países del mundo y que, aun así, las personas aquí sigan sin poder acceder a este medicamento que puede cambiar el rumbo de la prevención del VIH”, sostuvo Antonio Flores, asesor senior en VIH y tuberculosis de la Unidad Médica para África Austral de MSF.
PUBLICIDAD
Esta situación afecta de forma directa a Perú, donde organizaciones locales y personas que viven con VIH exigen que el acceso a nuevas tecnologías de prevención no se restrinja por motivos comerciales o de propiedad intelectual. El reclamo apunta a que el medicamento se ofrezca a un precio que no supere los 40 dólares por persona al año, cifra muy inferior a los 28.000 dólares por paciente anuales que se manejan en Estados Unidos.
El debate internacional y el rol de los gobiernos
De acuerdo con los registros de la conferencia, la posición de MSF es que, si la empresa mantiene precios elevados y la producción restringida, los gobiernos deben intervenir usando las herramientas jurídicas previstas en la normativa internacional. El Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC/TRIPS) de la Organización Mundial del Comercio habilita mecanismos como las licencias obligatorias, que permitirían romper el monopolio de la patente y facilitar la producción y distribución de versiones genéricas.
En el evento, se recordó que Brasil ya utilizó estas herramientas en el pasado para ampliar el acceso a medicamentos esenciales, y se hizo un llamado para que otros países, como Perú, consideren acciones similares si la situación persiste. “El VIH no espera. ¿Por qué Gilead sí?”, enfatizó Flores.
PUBLICIDAD
Movilización y acciones en América Latina
Médicos Sin Fronteras lanzó recientemente una campaña global para exigir a Gileadla ampliación del acceso al lenacapavir, invitando a sumarse y expresar apoyo en redes y plataformas digitales. Además, durante la conferencia, la organización programó una sesión satélite dedicada a debatir estrategias para mejorar la disponibilidad del medicamento en la región.
El caso de Perú ilustra la tensión entre la innovación biomédica y el acceso equitativo a la salud pública. Las comunidades locales, junto a organizaciones internacionales, buscan activar mecanismos de presión para que los beneficios de los avances científicos lleguen efectivamente a las personas que participaron en los ensayos y a toda la población en riesgo.
El precio y las alternativas de producción
Actualmente, Gilead decide en qué países estará disponible el lenacapavir y bajo qué condiciones. Mientras en Estados Unidos el precio anual ronda los 28.000 dólares por paciente, el costo estimado de producción se calcula en menos de 40 dólares anuales. Algunas versiones genéricas podrían llegar al mercado en el próximo año, pero solo determinados fabricantes estarán autorizados a producirlas y su comercialización se limitará a un grupo reducido de países, excluyendo a Perú y otras naciones latinoamericanas.
PUBLICIDAD
La controversia pone en primer plano la necesidad de políticas públicas y acciones multinacionales para evitar que la protección de la propiedad intelectual se interponga en el derecho a la salud, especialmente en contextos con alta prevalencia del VIH y recursos limitados.
Próximos pasos y perspectivas para Perú
La presión internacional durante AIDS 2026 podría abrir nuevas negociaciones y alternativas para que Perú y otros países de la región accedan a tratamientos de última generación para la prevención del VIH. El seguimiento de estas discusiones y la activación de herramientas legales disponibles resultarán claves en los próximos meses para definir si el lenacapavir se convierte en una herramienta real para la salud pública peruana o si sigue siendo una promesa lejana para quienes más lo necesitan.