Lizandro Hinostroza: de un carrito sanguchero en el Callao a ser dueño de un restaurante en Estados Unidos

En la llamada capital mundial de la comida chatarra, Chalo o Chalito, como le dicen sus amigos y clientes, compite con Mc Donalds, Burger King y KFC, mientras se abre paso como buen peruano migrante. Sus hamburguesas la comen gringos y mexicanos.

Guardar
Lizandro Hinostroza Astuhuaman, de 40
Lizandro Hinostroza Astuhuaman, de 40 años, Chalo, de cariño, nació en Huancayo, pero gran parte de su vida se crió en el Callao, donde alguna vez funcionó el primer puestito de El Rico Sanguchom.

Sin miedo al éxito parece ser la frase que resume bien la historia del peruano Lizandro Hinostroza Astuhuaman, de 40 años, mejor conocido como Chalo. En la ciudad de West Valley, en Utah, Estados Unidos, su nombre se ha convertido en sinómino de buena sazón. Emigró cuando aún tenía un humilde carrito sanguchero en el Callao, donde no nació pero se crió, y ahora cumple su sueño de ser el dueño de un próspero restaurante de comida rápida en tierras gringas.

Sus sabrosas hamburguesas, salchipapas y alitas broaster, al estilo más peruano, con abundantes cremas, papás fritas y sin ensalada -como muchos lo piden- vienen conquistando no solo el paladar de la comunidad de compatriotas migrantes, sino también el de venezolanos, colombianos, mexicanos y, por supuesto, estadounidenses.

A escasas cuadras de donde está ubicado El Rico Sanguchom de Chalo, están los locales de Mc Donalds, Burger King y Kentucky Fried Chicken (KFC), las cadenas de restaurantes de comida rápida más importantes del mundo. Pero esto no lo amilana, ni cuando le dijeron sus allegados que era ‘una locura’ sacar su propio restaurante para competir con tamañas marcas, ni ahora que las tiene tan cerca de su local.

Nadie se resiste a las
Nadie se resiste a las hamburguesas del peruano Lizandro Hinostroza, Chalo, de cariño. Él mismo las prepara con todas las cremas y los comensales quedan satisfechos y vuelven por siempre por una más. (Infobae Perú)

“Al principio, cuando inicie este proyecto, me decían: ‘cómo es posible que vas a vender comida rápida, si aquí es el mercado americano, donde nacen las hamburguesas’. Hubo amigos y familiares que me comentaban eso, pero tenía un buen presentimiento, así que me propuse darle con todo y gracias a Dios ha funcionado”, cuenta Lizandro a Infobae Perú.

La confianza en su proyecto, como él lo llama, no solo proviene de la sabrosura de sus preparaciones, sino también de la experiencia única que brinda a sus comensales. Al pisar su restaurante, sus clientes quedan sorprendidos por las coloridas letras que usa para promocionar sus platillos, al mismo estilo de los carteles chicha que se ven en los conos de Lima. Un dibujo de Susy Díaz como santa, letreros para combi con el encendido verde neón de fondo y la música de Papá Chacalón en los parlantes completan la visita.

En las afueras del restaurante
En las afueras del restaurante El Rico Sanguchom de Chalo se forma la fiesta con orquesta en vivo, al ritmo de Chacalón, el Grupo 5, Jossimar y su Yambú y festejo. Acuden peruanos, mexicanos y norteamericanos. (Infobae Perú)

Lizandro nació en Huancayo, en el departamento de Junín, pero gran parte de su vida transcurrió en la provincia del Callao, ubicada en la costa central del Perú. Se siente un chalaco más y simpatiza con el Sport Boys, pero es hincha acérrimo de Alianza Lima. Musicalmente hablando, escucha de todo, como afirma, pero le gusta cocinar al ritmo de la ‘salsa perucha’ de Josimar y su Yambú.

Cuando pisó por primera vez Norteamérica, hace más de 15 años, Chalo llegó con ganas de hacer muchas cosas para sacar adelante a su familia. Pero sus inicios no fueron nada fáciles, le costó como a todo migrante. La idea de tener un negocio de hamburguesas surgió mientras él trabajaba en una empresa repartidora de alimentos.

Recuerda —para este medio— que no tenía muchos recursos económicos por ese entonces, pero sí la convicción y el empuje de todo buen peruano. De domingo a jueves pasaba sus días en la repartidora, pero decidió que los viernes y sábados ocuparía su tiempo en su proyecto. Le pidió a un tío que le brinde un pequeño espacio en su taller de mecánica, adquirió un carrito de venta de tacos y lo acondicionó como uno sanguchero y le pintó el nombre de su marca, el Rico Sanguchom de Chalo, y la palabra Perú.

El carrito sanguchero y el
El carrito sanguchero y el food truck tienen un valor especial para el peruano Lizandro Hinostroza, porque le permiten recordar donde inició y el fruto que ha dado su esfuerzo y trabajo. (Infobae Perú)

Al inicio llegaban unos pocos clientes, sobre todo peruanos migrantes, enterados que en un rinconcito de los Estados Unidos existía un carrito sanguchero como en las esquinas de Lima. “Empezamos con una bolsa de 12 panes, eso es lo que vendíamos, pero sucesivamente cada fin de semana subía”, señala. Su sabor y lo contundente de sus hamburguesas lo fueron haciendo más conocido, al punto que al taller empezaron a llegar mexicanos y norteamericanos, quienes quedaron enamorados del sabor peruano y su pícara cultura.

El negocio empezó a arrojar ganancias y Lizandro tuvo que dejar la empresa repartidora de alimentos. En este punto, él sabía que algo estaba haciendo bien. Entonces llegó a su mente adquirir un camión de comida, mejor conocido como food truck, para expandir su proyecto. La esencia del carrito sanguchero no se perdió, porque sus hamburguesas, salchipapas y alitas broaster llevaban impregnado ese sabor a Perú. Sus clientes fueron en aumento y su nombre se hizo más conocido en la tierra del Tío Sam.

El sueño de Chalo empezó a volverse realidad hace aproximadamente dos años. Un espacioso local ubicado en una zona comercial de la ciudad de West Valley, en el estado de Utah, se convirtió en su tan ansiado restaurante. En sus mesas han comido reconocidos artistas peruanos, cuando pasaban por tierras gringas, como Gian Marco, Tony Rosado, Toño Centella, Amaranta, Julio Andrade y agrupaciones como Corazón Serrano y N’Samble.

Chalo sabe que no hubiera
Chalo sabe que no hubiera podido llegar hasta donde está sin el apoyo de sus seres queridos y toda la gente que lo rodea. Aquí posa con la camiseta de Alianza Lima, el club de fútbol peruano del cual es hincha. (Infobae Perú)

La buena sazón de este peruano emprendedor es de familia, su madre prepara suculentos anticuchos y picarones, así como una variedad de platos criollos que ya está ofreciendo también en su local por pedido de sus exigentes comensales. Lomo saltado, pollada y ceviche son algunos platillos que están empezando a tener gran demanda.

A Lizandro Hinostroza parece ser que no hay Mc Donalds ni KFC que lo detenga. Ahora su mirada está puesta en sacar un segundo restaurante en Estados Unidos y, seguramente, la idea de tener toda una cadena de locales de comida rápida ya no suene tan descabellada. Mientras tanto, los comensales siguen llegando a su local y saboreando un pedacito del Perú.

El food Truck que adquirió
El food Truck que adquirió el peruano Lizandro Hinostroza aún sigue funcionando y sirve para atender en los exteriores del restaurante a los clientes que buscan vivir una experiencia diferente. (Infobae Perú)

Últimas Noticias

Markito Navaja: cómo empezó en el streaming, el llamado del Kun Agüero que le cambió la vida y su sueño de conocer a Messi

En Citados, el reconocido streamer nacido en Tigre repasa sus orígenes, cuenta el acompañamiento permanente de su padre, sus primeros videos durante la pandemia y una decisión que modificó su destino

Markito Navaja: cómo empezó en

Verónica Llinás: “¿Ese monstruo soy yo? Me vi y me quería matar”

No soporta verse en La Gringa, con la asquerosidad del personaje. Sin pareja desde hace cinco años, dice que está de novia con ella misma y que disfruta mucho estar sola. A los 65, a pesar del espejo, se siente una persona joven, con menos prejuicios, flexible. El caparazón ante los ataques, insultos y frases tremendas que recibe por sus opiniones. Si no habla, dice, se siente una persona indigna. El mejor presente: teatro y serie muy exitosos, y el desafío de una película histórica por delante

Verónica Llinás: “¿Ese monstruo soy

“Escuché el golpe y supe que algo no estaba bien; ese ruido fue distinto”: Muni, el accidente de su hijo y una culpa que permanece

La actriz y creadora de contenidos infantiles cuenta el drama que atravesó con su hijo Vicente, de apenas diez meses: se cayó del cambiador en su habitación y se fracturó el cráneo. El niño estuvo tres días internados, se recupera bien y usa un casco protector, pero su mamá aún está afectada por el susto. “Si pudiera dar un consejo sería que dejen la culpa de lado. Yo todavía no puedo, pero ojalá otras sí”, asegura

“Escuché el golpe y supe

8 cosas que conviene saber sobre las cremas antiarrugas

¿Cuánto, cuándo y cómo? Muchas personas jóvenes creen que empezar temprano a usar estos productos especiales es beneficioso, pero los especialistas advierten que no es así y que puede incluso ser contraproducente

8 cosas que conviene saber

Diego Golombek y el sueño de los argentinos: “Dormir mal o poco trae problemas económicos, engordás y te enfermás más”

El biólogo y divulgador científico asegura que en el país se naturalizó la degradación del sueño. Una entrevista, en el ciclo de Voces, en donde Golombek habla del truco para inducir los sueños, del jet lag social, de cuánto pierde el país por dormir mal, de la sociedad “búho”, de qué pasa en el cuerpo cuando descansamos y explica cuáles son las cinco claves de la higiene del sueño

Diego Golombek y el sueño
MÁS NOTICIAS