Uchuraccay: 40 años de la masacre de ocho periodistas y un guía, el pueblo que desapareció y la justicia que nunca llegó

Los informes que dejaron más dudas que respuestas y familiares que han ido falleciendo en esta lucha dolorosa y eterna mantiene viva la interrogante desde los ochentas: ¿realmente existe la justicia en el Perú?

Guardar
Irregularidades en el proceso, errores y denuncias de los familiares describen los intentos de esclarecer el caso Uchuraccay. (Archivo LuM)
Irregularidades en el proceso, errores y denuncias de los familiares describen los intentos de esclarecer el caso Uchuraccay. (Archivo LuM)

Una herida que aún duele por la indiferencia del sistema de justicia. El 26 de enero de 1983, un grupo de periodistas marcaron una ruta para llegar a Ayacucho tras recibir la información de que pobladores de Huaychao habían asesinado a unos siete terroristas en pleno auge violento de Sendero Luminoso. Llenaron maletas con sus equipos para recoger los testimonios in situm. De ellos, y su guía, no se supo nada más.

Lo que en un primer momento parecía ser una desaparición, terminó revelando una matanza sin precedentes. Las únicas pruebas de lo ocurrido quedaron en 13 imágenes obtenidas del rollo de uno de los fotoperiodistas, que, sin imaginarlo, retrató sus últimos minutos con vida.

Portada del caso Uchuraccay. (Publicado por El Diario Marka/Archivo LUM)
Portada del caso Uchuraccay. (Publicado por El Diario Marka/Archivo LUM)

Seudos culpables, verdades a medias e informes que no daban respuesta a lo ocurrido se han ido acumulando a lo largo de los 40 años que tiene el caso Uchuraccay, un hecho emblemático y sin precedentes en el Perú y el mundo que sigue abierto en el sistema de justicia.

Infobae reunió los testimonios de familiares que mantienen viva la memoria de estos mártires, siendo la voz de aquellos hombres que fueron silenciados en la peor época del país, en la cual el terrorismo se escabullía y esparcía terror en las regiones.

Archivo reúne experiencias que dejó la violencia de Sendero Luminoso, la respuesta comunal, circunstancias de la matanza de los periodistas y la represión. (Video/Muestra permanente LUM)

“Mi padre nunca perteneció a Sendero, no es un terrorista”

Rosa Argumedo, hija del guía asesinado Juan Argumedo, ha tenido que convivir con la discriminación y los señalamientos que atentan contra la memoria de su padre: “En estos años siempre han sido ocho periodistas, y al guía no se le consideraba porque su cuerpo no fue encontrado junto al de ellos. Eso lo hemos venido sufriendo a lo largo del tiempo. Hace poco nos enteramos que estaban haciendo el mausoleo, y en algún momento, soltaron el ‘cómo van a ponerlo allí'. Todavía hay ese sesgo hacia nuestra familia”.

La periodista comenta que, junto a sus parientes, tuvo que defender incansablemente la memoria de su progenitor, a quien tildaban de terrorista por llevar a los hombres de prensa hacia esa zona resguardada por militares, al estar convulsionada con la presencia de senderistas.

“Hay una cuestión muy personal que mucha gente desconoce. Octavio Infante García es el medio hermano de mi padre, por eso es que él decide ser su guía. Ese es el vínculo que hace que mi padre vaya con ellos. Por eso pierde la vida, en este afán de apoyar en esa búsqueda de la verdad. En realidad, mi padre es un mártir. Yo lo digo tajantemente, mi padre nunca perteneció a sendero y no es un terrorista”, mencionó.

"¿Quién mató a Argumedo?" (Publicado por diario El Observador/Archivo LUM)
"¿Quién mató a Argumedo?" (Publicado por diario El Observador/Archivo LUM)

En estos años, mantenerse firme para que se respete y no vulnere la memoria de su padre, ha permitido que el tiempo le dé la razón, confesó. Pese a los ataques y rumores, Rosa dijo que no ha crecido con odio, y que ha aprendido a vivir con este capítulo doloroso: “A mí me decían que tarde o temprano, solo Dios tiene la voluntad de castigar a las personas que en algún momento pudieron hacernos daño”.

Compartimos la preocupación de que se esté olvidando aquellos nombres que tiñeron de sangre al Perú, y para ella, hay una única vía para que casos como el de Uchuraccay no queden en el olvido.

“Van a aparecer miles de Abimaeles Guzmán cada vez que el Estado no solucione las necesidades que tienen los pueblos originarios. Recuerdo que en mis tiempos llevábamos el curso de educación cívica y nos hablaban de lo que había acontecido. Nos hemos modernizado tanto que hemos olvidado lo que pasó en el país”, manifestó.

Conmemoración de los 40 años de los Mártires de Uchuraccay. (ANDINA)
Conmemoración de los 40 años de los Mártires de Uchuraccay. (ANDINA)

“Hice una reconciliación personal”

La madre de Alicia Retto estaba embarazada de ella cuando su padre, el fotoperiodista Willy Retto fue asesinado. Ella se unió a la búsqueda de justicia de sus abuelos desde una temprana edad. Creció mirando esas fotos que exponen los últimos minutos de los hombres de prensa. “Seguimos luchando contra todo un aparato. Desde el Estado, las Fuerzas Armadas y hasta la propia población que han querido borrar esas memorias”, contó a Infobae.

La mujer de prensa, y actual figura de Latina, es crítica con el informe que emitió Mario Vargas Llosa sobre la matanza, el cual juzgaron y rechazaron en medio de su dolor: “No fue real. No tuvo la intención de querer develar lo que realmente había pasado. Fue elaborado para poder proteger a los reales responsables. Y eso te lo digo bastante claro”.

"Willy Retto: no habrá olvido". (Archivo LuM)
"Willy Retto: no habrá olvido". (Archivo LuM)

Han transcurrido cuatro décadas, tiempo en el que acusaron a campesinos de haber masacrado a los periodistas “porque confundieron sus cámaras con armas”, comentó Alicia. Tiene presente que algunas autoridades señalaron a los periodistas como terroristas por supuestamente llevar con ellos pañuelos rojos, declaraciones que no tenían una justificación sostenida.

La cámara de Retto capturó varias escenas en las que aparecían unos pañuelos blancos, arrodillados y con los brazos en alto como señal de paz. “A mi papá no lo mataron los terroristas, lo mataron por esa intención de ocultar su lucha por la verdad. Les dieron muerte para qué, ¿para que no salga a la luz lo que pasó en Huaychao?”.

El rollo fotográfico desmintió varias afirmaciones que buscaban explicar el destino trágico de los reporteros y el guía. El tiempo no justifica el olvido, por lo que se espera que aparezcan pruebas contundentes para que se retomen las investigaciones.

“Es un caso judicialmente abierto, no está archivado. No hay una sentencia. Sigue en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y en el Poder Judicial”, reveló.

Una imagen de la secuencia captada por el periodista Willy Retto momentos antes de su muerte. (ANDINA)
Una imagen de la secuencia captada por el periodista Willy Retto momentos antes de su muerte. (ANDINA)

Le tomó mucho tiempo intentar superar lo ocurrido. A la edad de 26 años, Alicia realizó un único viaje junto a su abuelo al lugar donde asesinaron a su padre.

“No estaba preparada. Hicimos el mismo recorrido que ellos hicieron. Hice una reconciliación personal. No he querido regresar. Es tan doloroso que se me acaban las fuerzas. Emocionalmente es muy fuerte y difícil”, contó.

Heredar una justicia pendiente no es la única pena que cargan. Ambas hacen mención a que en la actualidad, jóvenes y adultos, desconocen que hubo terrorismo en el Perú, que muchos peruanos murieron a manos de sanguinarios.

La educación, el no tener miedo al recordar, y no perder el rumbo de exigir la verdad mantendrán vivo el caso Uchuraccay y otras injusticias que abren heridas insanables.

Últimas Noticias

Marcela Iglesias: 30 años de un crimen impune y la búsqueda de justicia a 5000 kilómetros

La nena murió aplastada por una escultura en el exPaseo de la Infanta. Durante tres décadas, la Justicia argentina le negó a sus padres el derecho a un juicio, dejó que la causa prescribiera y hasta intentó cobrarles parte de las costas de los abogados de los acusados. Ahora, un fallo histórico de la Corte Interamericana pone fin al destrato y condena a la Argentina

Marcela Iglesias: 30 años de un crimen impune y la búsqueda de justicia a 5000 kilómetros

Julieta Nair Calvo: “No quiero dejar de ser quien soy para encajar”

En una charla íntima con Infobae, la actriz y cantante que acaba de estrenar “Annie” en el Teatro Broadway contó cómo recurrió a la inteligencia artificial para planear una propuesta de casamiento y la sorprendente sincronicidad que marcó su historia de amor. Además, habló de su fanatismo por la maternidad y de la ilusión de hacer esta obra para que su hijo la vea desde la platea

Julieta Nair Calvo: “No quiero dejar de ser quien soy para encajar”

Pelao Khe: “Ya no estoy vomitando, pero no puedo dejar de verme en el espejo”

Tenía seis años cuando empezó a tener sobrepeso y problemas alimenticios. A los 16 pesaba 113 kilos, en cuatro meses de régimen llegó a los 76. “No voy a subir de peso”, dijo, y empezó la bulimia. Se atragantaba con un paquete de galletitas, después sentía culpa y vomitaba. Hoy sufre dismorfia corporal y vive disconforme con su cuerpo. Por qué asegura que si fuera rubio y muy hegemónico no le iría así de bien y que hay algo morboso cuando la gente ve sus videos. La certeza de que la cultura de la cancelación se acabó

Pelao Khe: “Ya no estoy vomitando, pero no puedo dejar de verme en el espejo”

“No me dolía tanto morir, me rompía pensar cómo iba a ser la vida de mis papás sin mí”: un diagnóstico severo y la lucha de Valentina

A los quince años, una tarde cualquiera sintió que una de sus piernas estaba inflamada y caliente. El diagnóstico fue inmediato. Tenía un tumor maligno: sarcoma de Ewing. La vida de una joven que se quebró por completo a partir de una enfermedad que desconocía. Atravesó quimioterapias, tratamientos, mudanzas, cambios físicos y pérdidas, pero nunca perdió la esperanza. Hoy, con 25 años y curada por completo, cuenta su experiencia en otro capítulo de Voces

“No me dolía tanto morir, me rompía pensar cómo iba a ser la vida de mis papás sin mí”: un diagnóstico severo y la lucha de Valentina

Del brillo del espectáculo a la búsqueda interior: Barbie Simons y su camino entre la exigencia, la soledad y el anhelo de un amor auténtico

En Ellas, repasó su trayectoria desde sus comienzos en el exterior hasta su consolidación en el periodismo. Abordó sus inseguridades, el impacto de la exposición pública y la búsqueda de validación. Además, reflexionó sobre los aprendizajes que le dejaron sus vínculos, la decisión de no ser madre y el proceso personal que atraviesa para reencontrarse, soltar el control y construir relaciones más genuinas

Del brillo del espectáculo a la búsqueda interior: Barbie Simons y su camino entre la exigencia, la soledad y el anhelo de un amor auténtico
MÁS NOTICIAS