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Lo barato puede salir caro en Panamá: comprar artículos robados puede llevar a prisión

La Fiscalía investiga 17 casos de receptación en San Miguelito durante 2026, mientras advierte sobre la comercialización de celulares y piezas de automóviles de procedencia ilícita.

Los teléfonos celulares figuran entre los artículos relacionados con investigaciones por receptación en San Miguelito, donde las autoridades advierten sobre su comercialización a precios inferiores al valor de mercado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Comprar un teléfono celular, una pieza de automóvil u otro artículo de procedencia ilícita puede convertirse en un delito castigado con hasta cinco años de prisión en Panamá, incluso cuando el comprador no participó en el robo o hurto original.

En el distrito de San Miguelito, las autoridades han registrado 17 denuncias por receptación durante 2026, de las cuales tres terminaron en condenas.

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Los otros 14 expedientes permanecen bajo investigación del Ministerio Público, que ha advertido sobre la comercialización de mercancías robadas a precios considerablemente inferiores a su valor real.

La práctica afecta principalmente a personas que adquieren bienes sin verificar su procedencia, especialmente mediante transacciones informales y ofertas difundidas por internet.

Las ofertas publicadas desde perfiles anónimos y sin documentación que acredite la procedencia de los productos pueden constituir señales de alerta para quienes compran artículos por internet. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El artículo 392 del Código Penal panameño establece penas de dos a cinco años de prisión para quienes adquieran, reciban, comercialicen u oculten bienes que sabían o presumían provenientes de un delito.

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La sanción incluye una multa equivalente al triple del valor del objeto, independientemente de que el responsable haya participado en su sustracción.

La legislación contempla una sanción mayor cuando los artículos pertenecen al Estado o están destinados a prestar servicios públicos. En esas circunstancias, la pena aumenta a un rango de cuatro a seis años de prisión, además de las consecuencias económicas previstas para esta conducta delictiva, según las disposiciones del Código Penal.

Entre los artículos que aparecen con mayor frecuencia en estas investigaciones figuran los teléfonos celulares y las piezas de automóviles, generalmente vinculados con casos de robo agravado.

Los productos son ofrecidos posteriormente a terceros mediante precios que pueden resultar sospechosamente bajos, una circunstancia que debe alertar a los compradores sobre su posible origen.

Las piezas de automóviles provenientes de robos y hurtos forman parte de las mercancías investigadas por las autoridades panameñas cuando son comercializadas a terceros. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Fiscalía advierte que la ausencia de facturas, documentos de propiedad o comprobantes de compra constituye otra señal de riesgo. También recomienda prestar atención a las ofertas realizadas desde perfiles anónimos, las transacciones clandestinas y los pagos solicitados a cuentas bancarias de terceros, sin una explicación verificable.

Las operaciones pueden concretarse mediante efectivo, transferencias bancarias o servicios de banca en línea, lo que no impide su investigación. Por el contrario, los movimientos electrónicos pueden aportar información sobre las personas involucradas y permitir reconstruir las transacciones utilizadas para comercializar mercancías relacionadas con hechos delictivos.

El Ministerio Público sostiene que la compra y comercialización de artículos robados contribuye a mantener este mercado ilegal, al facilitar que los responsables obtengan beneficios económicos.

Esta actividad perjudica tanto a ciudadanos particulares como a comercios y emprendedores, mientras genera nuevas oportunidades para colocar productos sustraídos.

En estos procesos, la Fiscalía señala que no procede la mediación ni otros mecanismos alternativos de solución de conflictos, por tratarse de una conducta perseguida por el Estado. La investigación busca establecer si el comprador conocía o debía presumir que los objetos ofrecidos tenían un origen delictivo.

Panamá registró 13,016 denuncias por hurto entre enero y septiembre de 2026, mientras San Miguelito acumuló 760 casos durante ese mismo período. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las estadísticas nacionales permiten dimensionar los delitos que pueden alimentar este mercado. Entre enero y septiembre de 2026, Panamá registró 13,016 denuncias por hurto, un aumento aproximado de 2% frente al mismo período de 2025. De ese total, 760 casos correspondieron al distrito de San Miguelito, según los registros oficiales.

En ese mismo período, las denuncias por robo alcanzaron 3,808 casos a nivel nacional, una reducción de 4% respecto al año anterior. San Miguelito acumuló 411 denuncias, de las cuales 323 correspondieron a robo agravado y 88 a robo simple, conforme a las estadísticas del Ministerio Público.

Las cifras también muestran que los hurtos agravados sumaron 5,953 denuncias en todo el país, mientras los hurtos simples alcanzaron 5,644. En San Miguelito, las autoridades contabilizaron 492 casos de hurto agravado y 60 denuncias relacionadas con la sustracción de vehículos automotores, durante los primeros nueve meses.

Ante la proximidad de las compras de fin de año, las autoridades recomiendan verificar la procedencia de los artículos antes de pagar, solicitar comprobantes y desconfiar de ofertas excesivamente económicas. Estas precauciones permiten reducir el riesgo de adquirir mercancías ilícitas y evitar consecuencias penales por operaciones aparentemente ventajosas.

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