El Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) de Panamá emitió dos avisos preventivos por mareas máximas en el Pacífico y fuertes vientos en gran parte del territorio, condiciones que podrían incrementar los riesgos para comunidades afectadas por el terremoto del 9 de octubre.
Las autoridades advirtieron que la combinación de lluvias, crecidas de ríos y niveles elevados del mar exige especial precaución en las zonas costeras.
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El aviso por mareas máximas comenzó a las 3:26 a. m. del lunes 26 de octubre y permanecerá vigente hasta las 6:57 p. m. del viernes 30, según el Centro de Operaciones de Emergencias Nacional (COEN). Durante este período, el nivel del mar podría alcanzar 17.1 pies, equivalentes a 5.21 metros, de acuerdo con las proyecciones científicas.
La mayor pleamar está prevista para el miércoles 28 de octubre a las 4:50 a. m., mientras que ese mismo día se espera otro máximo de cinco metros a las 5:20 p. m. Para el jueves 29, las alturas proyectadas son de 5,15 y 4,91 metros, y el viernes 30 se anticipan niveles de cinco y 4,72 metros.
El Sinaproc explicó que las mareas máximas podrían coincidir con episodios de lluvia, elevando los niveles de ríos y quebradas y aumentando el riesgo de inundaciones.
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La advertencia adquiere particular relevancia para las comunidades costeras y los asentamientos cercanos a desembocaduras, donde las condiciones del terreno pueden dificultar el drenaje natural del agua.
En Isla Cañas, distrito de Tonosí, el riesgo adquiere una dimensión particular tras el terremoto de magnitud 7,5 ocurrido el 9 de octubre. Durante aquel evento, olas anómalas de entre uno y tres metros provocaron el ingreso del mar a viviendas cercanas a la costa, lo que obligó a evacuar a residentes hacia sectores de tierra firme.
Las evaluaciones realizadas posteriormente por el investigador panameño Isaac Guerra Araúz identificaron hundimientos del terreno de entre 15 y 30 centímetros en Isla Cañas, una alteración que podría aumentar su exposición a inundaciones.
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Estos resultados son preliminares y requieren estudios adicionales para determinar las condiciones de seguridad de las áreas habitadas.
La situación mantiene en incertidumbre a unos 600 habitantes que todavía esperan autorización para regresar a sus hogares. El representante del corregimiento, Demetrio Ríos, explicó que los residentes únicamente pueden ingresar para atender a sus animales, mientras las autoridades esperan el paso de las mareas altas del 28 de octubre para evaluar las zonas inundables.
A la amenaza costera se suma un aviso preventivo por condiciones ventosas vigente hasta el jueves 29 de octubre. El Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá prevé vientos del noroeste, norte y noreste, con velocidades sostenidas de 20 a 35 kilómetros por hora y ráfagas cercanas a los 50 kilómetros por hora.
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El fenómeno afectará la vertiente del Caribe, la del Pacífico y las zonas marítimas del país, con posibles ráfagas superiores en la cordillera Central. El Sinaproc recomendó asegurar techos, láminas y estructuras livianas, además de evitar permanecer cerca de árboles, postes y tendidos eléctricos durante los períodos de mayor intensida
Estas advertencias coinciden con la emergencia que todavía enfrentan miles de familias tras el terremoto, especialmente en Los Santos, Herrera, Veraguas y Coclé. Según el balance oficial del 22 de octubre, las autoridades habían evaluado 12.365 viviendas y registrado 40.880 personas mediante el sistema de evaluación de daños y necesidades.
El informe del Sinaproc también contabilizó dos personas fallecidas, 27 lesionadas, 619 centros educativos y 120 instalaciones de salud afectadas. Las instituciones de respuesta habían movilizado más de 208.000 libras de ayuda aérea y 365 toneladas terrestres, con asistencia distribuida en 175 comunidades.
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Ante las condiciones previstas, el Sinaproc pidió evitar actividades innecesarias cerca de costas, ríos y quebradas, no cruzar áreas inundadas y mantener aseguradas las embarcaciones. Las autoridades reiteraron que la prevención resulta especialmente importante en comunidades afectadas por el sismo, donde persisten daños estructurales y dificultades de acceso.
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