Agregar Infobae enGoogle

Nueva réplica de 5,7 vuelve a sacudir Panamá y eleva a más de 1.152 los movimientos registrados

El evento ocurrió cerca de isla Coiba, en Veraguas, mientras los especialistas sostienen que la actividad sísmica mantiene una tendencia general a disminuir.

El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá registró este martes una réplica de magnitud 5,7 cerca de isla Coiba, en la provincia de Veraguas. Tomado de Instagram

Después de varios días en los que las réplicas del terremoto del 9 de octubre se mantenían por debajo de magnitud 5, un nuevo movimiento de 5,7 sacudió este martes 27 de octubre la región del Pacífico panameño. El evento ocurrió a las 10:26 de la mañana, cerca de isla Coiba, en Veraguas, y volvió a generar inquietud entre los residentes de las provincias afectadas.

El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá confirmó que el temblor forma parte de la secuencia sísmica iniciada hace 18 días, cuando un terremoto de magnitud 7,5 golpeó el país. Con este último movimiento, el número de réplicas superó las 1.152, según informó Néstor Luque, director de la institución, que mantiene una vigilancia permanente sobre el comportamiento de las fallas geológicas.

PUBLICIDAD

Luque explicó que el evento se produjo en una sección del sistema de fallas Azuero-Soná, próxima a las costas de Veraguas. Situó el movimiento a unos 15 kilómetros de isla Coiba y a una profundidad estimada de ocho kilómetros, aunque los primeros reportes instrumentales difundieron parámetros ligeramente diferentes, sujetos a revisión por los especialistas.

El sismo fue considerado significativo porque rompió temporalmente la tendencia de movimientos de menor magnitud observada durante los últimos días. Sin embargo, Luque aclaró que este comportamiento no significa necesariamente un aumento sostenido de la actividad, pues las réplicas pueden presentar incrementos puntuales de intensidad mientras continúa el reacomodo de las estructuras geológicas.

El sistema de monitoreo sísmico de la Universidad de Panamá ha contabilizado más de 1.152 réplicas desde el terremoto del 9 de octubre. (Imagen Ilustrativa Infobae)

De acuerdo con el especialista, la secuencia mantiene una tendencia general hacia magnitudes de entre 3 y 4, con movimientos progresivamente más espaciados. El número de eventos diarios tampoco sigue una reducción uniforme, ya que pueden registrarse jornadas con 35 temblores y otras con 22, dependiendo de la liberación de energía acumulada en el sistema de fallas.

PUBLICIDAD

Los registros permiten observar esa evolución. El viernes 23 y el sábado 24 de octubre ocurrieron 36 réplicas cada día, mientras que el domingo 25 se contabilizaron 29. Para la mañana del lunes, el Instituto de Geociencias había documentado 1.056 movimientos posteriores al terremoto principal, una cifra que continuó aumentando hasta superar los 1.152 este martes.

Movimientos en otras regiones del país

La actividad sísmica reciente también incluye temblores en Bocas del Toro y la comarca Guna Yala, aunque los científicos han descartado que estén relacionados con el terremoto de Azuero. Estos eventos corresponden a zonas geológicas diferentes, por lo que no forman parte de la secuencia de réplicas que continúa desarrollándose en el Pacífico central.

Uno de esos movimientos alcanzó magnitud 4,0 cerca de Chiriquí Grande, en la región fronteriza entre Bocas del Toro y Chiriquí, con una profundidad aproximada de cinco kilómetros. Otro evento, de magnitud 3,5, ocurrió al oeste de Gaigirgordub, entre Colón y Guna Yala, a una profundidad estimada de 27 kilómetros.

Los especialistas mantienen la vigilancia sobre el sistema de fallas Azuero-Soná, donde continúa la liberación de energía asociada al terremoto de magnitud 7,5. Tomado de Sinaproc

Un terremoto que modificó el terreno

Las investigaciones científicas también han identificado cambios importantes en la superficie terrestre provocados por el terremoto del 9 de octubre. En Búcaro, provincia de Los Santos, mediciones preliminares del investigador Isaac Guerra Araúz revelaron desplazamientos horizontales de entre 1 y 1,20 metros, acompañados de movimientos verticales cercanos a un metro.

En Isla Cañas, los estudios han documentado hundimientos del terreno de entre 15 y 30 centímetros, además de deformaciones asociadas al movimiento sísmico. Estas observaciones permiten comprender cómo se distribuyó la energía liberada durante la ruptura, así como identificar sectores donde podrían persistir condiciones de inestabilidad y requerirse nuevas evaluaciones.

El Instituto de Geociencias también desarrolla trabajos de campo para estudiar las deformaciones y posibles desplazamientos en las zonas afectadas. Los especialistas utilizan drones, realizan observaciones geológicas e instalan estaciones adicionales de monitoreo para obtener información más precisa sobre el comportamiento de las fallas y contribuir a la evaluación de riesgos futuros.

El terremoto principal ocurrió el 9 de octubre a las 12:56 del mediodía, con epicentro localizado a 39 kilómetros al noroeste de Tonosí y una profundidad de 10 kilómetros. Durante las primeras horas se registraron decenas de réplicas, incluida una de magnitud 6,9, lo que evidenció la intensidad de la secuencia sísmica desde su inicio.

El terremoto del 9 de octubre ha dejado 44.885 personas registradas en las evaluaciones de daños y necesidades, mientras 5.642 permanecen alojadas en 152 albergues y las autoridades continúan las operaciones de asistencia humanitaria y recuperación. Cortesía

Miles de personas continúan afectadas

Los afectados y daños materiales siguen siendo considerables. Según el balance del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), actualizado al 26 de octubre, se han evaluado 13.681 viviendas y registrado 44.885 personas mediante los procedimientos oficiales de evaluación de daños y necesidades, principalmente en las regiones impactadas por el terremoto.

El informe contabiliza dos personas fallecidas y 27 lesionadas, además de afectaciones reportadas en 619 centros educativos y 120 instalaciones de salud. Las autoridades mantienen 152 albergues con 5.642 personas alojadas, mientras continúan las inspecciones para determinar las condiciones de seguridad de viviendas, edificios públicos y otras infraestructuras.

La respuesta humanitaria también comprende más de 208.317 libras de suministros transportados por vía aérea y más de 365 toneladas distribuidas por tierra. Las operaciones han permitido atender a 175 comunidades, aunque numerosas familias siguen dependiendo de la asistencia mientras se desarrollan las evaluaciones y comienzan las tareas de recuperación.

Mientras continúa la emergencia, los científicos insisten en que la aparición de una réplica de mayor magnitud no contradice la tendencia general de disminución. El sistema de fallas permanece en proceso de reajuste y los movimientos pueden prolongarse durante semanas, por lo que las autoridades recomiendan mantener las medidas de prevención y seguir los reportes oficiales.

PUBLICIDAD