Dólar hoy 16 de abril en Cuba: Precio de la moneda estadounidense gana terreno ligeramente frente al peso cubano

El billete verde, registró un ligero incremento en el precio de su cotización de cierre

Este es el precio del dólar en Cuba para el jueves 16 de abril de 2026. (REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo)

En la pasada jornada el dólar estadounidense se negoció al cierre a 24 pesos cubanos al cambio oficial, de manera que implicó un cambio del 0,13% comparado con la cotización de la jornada anterior, cuando finalizó con 23,97 pesos oficiales, reporta Dow Jones.

En los últimos siete días, el dólar estadounidense anota cambios ligeros; aunque en términos interanuales acumula aún un ascenso del 0,11%.

De acuerdo con el reporte de divisas de Grupo Financiero Monex, el índice DXY del dólar alcanzó un máximo intradía de 98,26 puntos y mostró solidez, en un contexto donde los operadores observan con atención el desarrollo de las negociaciones para extender la tregua de dos semanas entre Estados Unidos, Israel e Irán.

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El informe de producción industrial de marzo reflejó una disminución de 0,5% respecto al mes previo, en contraste con el aumento de 0,7% registrado anteriormente y quedando por debajo de la expectativa del mercado, que anticipaba un avance de 0,1%.

La semana pasada, Pakistán actuó como mediador en los esfuerzos por alcanzar una resolución al conflicto armado en Medio Oriente, aunque según medios iraníes, todavía no se ha fijado una fecha para la reunión.

Analizando este dato con el de fechas previas, acumuló tres sesiones seguidas de subida. La volatilidad de esta semana fue manifiestamente inferior a la acumulada en el último año, de forma que podemos decir que está pasando por un periodo de mayor estabilidad en estas fechas.

Pronóstico de crecimiento económico para Cuba en 2026

Descubre la gran influencia que tiene el dólar estadounidense en el mercado nacional e internacional. Este video explica cómo sus variaciones de precio afectan las importaciones, el poder adquisitivo de las familias y la economía en general.

Cuba proyecta para 2026 un crecimiento económico del 1%, la misma tasa que había estimado para el año anterior pero que no logró alcanzar debido a la contracción del Producto Interno Bruto (PIB). Según el ministro de Economía y Planificación, Joaquín Alonso, el país operará en un contexto de “economía de guerra”, enfrentando amenazas, riesgos y tensiones que podrían intensificarse durante el próximo año.

La expectativa de crecimiento se apoya en mejores perspectivas para el turismo y los servicios de exportación, en particular los servicios médicos, que siguen siendo un pilar para la obtención de divisas. En el ámbito inflacionario, el Gobierno prevé un aumento del 10% en los precios del mercado formal, lo que implicaría una reducción de cinco puntos porcentuales respecto a la inflación interanual registrada al cierre de 2025, cuando alcanzó el 14,07%.

El déficit fiscal estimado para 2026 asciende a 74.500 millones de pesos cubanos —unos 3.100 millones de dólares al tipo de cambio oficial para empresas—, una cifra similar a la del año anterior. Las autoridades reconocen la persistencia de problemas estructurales: escasez de productos básicos, apagones, inflación elevada, dolarización creciente y fuerte migración. Entre 2020 y 2024, la economía cubana se contrajo un 11% y en 2024 el PIB retrocedió un 1,1%, marcando el segundo año consecutivo de caída.

El Gobierno ha señalado la necesidad de atraer inversión extranjera y ha prometido un entorno “más dinámico y transparente” para los inversores, ofreciendo mayores facilidades y garantías, aunque reconoce las dificultades financieras actuales y la complejidad del contexto internacional y doméstico.

La historia del peso cubano

El peso cubano dentro del mercado cambiario. (REUTERS/Alexandre Meneghini)

El peso cubano es la moneda de curso legal en Cuba y es utilizada por la mayoría de la población, está dividido en 100 unidades denominadas centavos.

A partir del 1 de enero de 2021 dejó de existir el peso cubano convertible como moneda de curso legal, pues era el más aceptado en el pago de obligaciones y aunque aún tiene valor legal, no es aceptado en el pago de productos y servicios.

En el año 2002 la tasa de cambio era de 21 pesos cubanos por cada peso convertible, pero después se devaluó hasta alcanzar los 26 pesos cubanos por peso convertible. En cuanto al dólar, éste equivale a 25 pesos cubanos y a un peso cubano convertible.

No fue hasta abril de 2005 cuando el gobierno acordó la devaluación del peso cubano con respecto al convertible al pasarlo a 25 pesos cubanos por peso convertible y éste último quedó en paridad de 1:1 con respecto al dólar más un impuesto del 10 por ciento, con ello se tiene que por cada dólar cambiado se pierde el 12% de su valor.

Así fue hasta el 1 de enero de 2021 cuando se acordó el “Día Cero” de la unificación monetaria, aunque para muchos la extinción del peso convertible se vio como una devaluación, para otros sólo se trató de una medida para ponerse al corriente con los 24 pesos cubanos por cada dólar.

En consecuencia, la demanda de divisas también empujó al mercado negro de intercambio en el que se vendía un dólar por cada 100 pesos cubanos convertibles.

Actualmente existen monedas de 1, 2, 5 y 20 centavos y de 1, 3 y 5 pesos; mientras que en billetes existen de 1, 3, 5, 10, 20, 50, 100, 200, 500 y 1000 pesos.

En lo económico, el propio ministro de Economía, Alejandro Gil Fernández, reconoció que en el 2022 no se alcanzaron los niveles proyectados debido a la imposibilidad de alcanzar los ingresos previstos por las exportaciones.

De igual forma hubo una disminución en el turismo; así como un aumento en la inflación de hasta 40%, lo que trajo repercusiones en una alza en los precios de la cesta de bienes y servicios. Según aclaró el ministro, la inflación es un efecto de la falta de disponibilidad de las divisas.

Por otro lado, el último pronóstico que hizo la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) a finales del año pasado, para el 2023 se esperaba un retroceso o un agotamiento del efecto rebote en la recuperación.

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