A mitad de semana, los mercados accionarios experimentaron un sólido repunte, impulsados por el optimismo tras el anuncio de un alto al fuego temporal entre Estados Unidos e Irán.
En dicho contexto, el dólar estadounidense cotiza en la sesión de hoy, miércoles 8 de abril, a 5,17 reales brasileños en promedio, lo que representa un alza de 0,29% frente a los 5,15 reales del día anterior, según datos de Dow Jones.
Con este movimiento, la divisa acumula un incremento de 0,21% en los últimos siete días; sin embargo, en el balance anual aún registra una caída de 8,83% frente al real brasileño.
En cuanto a su comportamiento reciente, el tipo de cambio suma dos sesiones consecutivas con avances. A pesar de ello, la volatilidad semanal se mantiene claramente por debajo del promedio del último año, lo que refleja una mayor estabilidad en la cotización, incluso en medio del contexto internacional.
No obstante, a nivel global se observa una dinámica mixta. Según el reporte matutino del Grupo Financiero Monex, el dólar se debilitó hasta su nivel más bajo en un mes, mientras que el oro registró ganancias, evidenciando un ajuste en las preferencias de los inversionistas.
En este sentido, la decisión de Irán de reabrir el Estrecho de Ormuz contribuyó a reducir los riesgos sobre el suministro energético global y reforzó la percepción de una desescalada suficiente para propiciar el rebote en los mercados.
El panorama del dólar en Brasil para 2026
El real brasileño mantendrá una tendencia estable con ligera depreciación frente al dólar en 2026, según la proyección de UBS. El informe prevé un tipo de cambio de 5,40 reales por dólar en el primer trimestre y una cotización de 5,50 en el resto del año. Esta previsión se basa en la combinación de presiones internas y externas sobre la moneda brasileña.
En el plano internacional, la Reserva Federal de Estados Unidos iniciará un ciclo de reducción de tasas, lo que aliviaría parte de la presión sobre monedas emergentes. Además, el entorno global muestra señales de crecimiento y precios favorables de materias primas, un aspecto positivo para Brasil como exportador.
Sin embargo, el atractivo del “carry trade” —diferencial de tasas entre Brasil y Estados Unidos— podría verse afectado por el inicio de recortes de tasas del Banco Central do Brasil, que llevaría la tasa SELIC a alrededor de 12,5% a finales de 2026.
A nivel interno, el informe destaca el aumento del déficit fiscal a 8,5% del PIB y una deuda pública cercana al 80%, factores que elevan la percepción de riesgo y limitan la entrada de capital extranjero. El déficit en cuenta corriente sube a 3,6% del PIB, presionando aún más la balanza de pagos.