El cierre de la jornada bursátil global reflejó un entorno volátil tras el anuncio de un alto al fuego temporal entre Estados Unidos e Irán, lo que debilitó al billete verde y llevó al índice DXY a un mínimo de cuatro semanas en 98.52 puntos, según reportó el Grupo Financiero Monex. A la par, los precios de los productos energéticos retrocedieron desde máximos de casi cuatro años.
El dólar estadounidense cerró el miércoles 8 de abril en 40,57 pesos uruguayos en promedio, lo que representó un incremento de 1,72% respecto a los 39,89 pesos de la jornada anterior, de acuerdo con Dow Jones. En los últimos siete días, la divisa estadounidense acumuló una subida de 1,13% frente al peso uruguayo y, en el balance anual, mantiene un incremento de 2,35%.
El comportamiento del tipo de cambio revirtió la tendencia negativa de las dos sesiones previas. La volatilidad semanal fue superior a la cifra acumulada en el último año, reflejando mayores alteraciones que la tendencia general en este periodo.
El anuncio del alto al fuego, resultado de un acuerdo liderado por Pakistán para evitar un escalamiento del conflicto, se produjo ante la fecha límite fijada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para realizar un operativo en instalaciones energéticas iranís. Esta decisión generó una reacción inmediata en los mercados y definió el curso de la jornada.
Previsiones para Uruguay en 2026
Las previsiones sobre la evolución del dólar en Uruguay apuntan a un leve aumento hacia fines de 2026, según la última encuesta publicada por el Banco Central del Uruguay (BCU). Para enero de dicho año, el tipo de cambio esperado se sitúa en 38,98 pesos por dólar, mientras que la mediana proyectada para junio asciende a 39,33.
El conjunto de analistas consultados por el BCU estima que el tipo de cambio alcanzará los 40,19 pesos a fines de 2026, tras registrar 38,92 en enero y 39,48 en junio. A más largo plazo, los especialistas proyectan que la moneda estadounidense podría llegar a 41,46 pesos a fines de diciembre de 2027, según datos basados en la información oficial del BCU.
En el plano macroeconómico, la encuesta revela que el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) de Uruguay se mantendría moderado, con un aumento estimado de 1,87% en 2026, 1,85% en 2027 y 1,92% en 2028.
Estas cifras reflejan un ajuste respecto a las expectativas previas de julio del año pasado, cuando se proyectaba un crecimiento más dinámico del 2,47% para 2026. La dispersión de las proyecciones para este año va del 1,50% al 2,30%, según los diferentes analistas consultados.
En cuanto a la inflación, la mediana de las proyecciones sitúa al índice de precios al consumo (IPC) en 4,40% para 2026, con un leve incremento a 4,45% en 2027 y 4,50% en 2028. Esta tendencia indica un acercamiento progresivo al objetivo fijado por el BCU, cuyo rango meta es precisamente 4,5%.
El peso uruguayo a través de los años
El peso es la moneda de circulación oficial en Uruguay desde 1993 y reemplazó a los viejos pesos luego de que el país sufriera un periodo de inflación alta.
Fue a partir del 29 de octubre de 1991 cuando el Banco Central del Uruguay fue autorizado para emitir nuevos billetes para quitar los viejos pesos uruguayos que equivalían a 1.000 nuevos pesos. La moneda comenzó a circular hasta marzo de 1993.
En la década de 1990 se introdujo un nuevo mecanismo para poder prever con mayor acierto el valor del peso con respecto al dólar, estableciéndose un método de bandas de flotación.
Más tarde, en el año 2002 ya con Jorge Batlle como presidente, Uruguay vivió una crisis financiera debido a la fuga de capitales, por lo que fue difícil controlar el mercado de cambios hasta que meses más tarde se decidió cambiar al sistema de flotación independiente, que es el que se ha mantenido hoy día.
Luego de la maxidevaluación de 2002 le siguió un periodo de apreciación de la moneda. Cabe apuntar que las monedas usan animales y figuras patrias al reverso como diseño.