Tras la apertura de mercados el euro se cotiza al inicio a 6,02 reales brasileños en promedio, lo cual implicó un cambio del 0,11% frente al dato de la sesión previa, cuando finalizó con 6,03 brasileños, reporta Dow Jones.
En relación a la rentabilidad de los últimos siete días, el euro registra una bajada 0,48%, por ello desde hace un año acumula aún una disminución del 6,2%.
En relación a jornadas pasadas, cambia el sentido del dato anterior, donde se anotó un incremento del 0,26%, demostrando que por ahora no es posible establecer una tendencia. En cuanto a la volatilidad de estos siete días es claramente inferior a la acumulada en el último año, presentándose como un valor con menos alteraciones de lo normal últimamente.
El panorama del dólar en Brasil para 2026
El real brasileño mantendrá una tendencia estable con ligera depreciación frente al dólar en 2026, según la proyección de UBS. El informe prevé un tipo de cambio de 5,40 reales por dólar en el primer trimestre y una cotización de 5,50 en el resto del año. Esta previsión se basa en la combinación de presiones internas y externas sobre la moneda brasileña.
En el plano internacional, la Reserva Federal de Estados Unidos iniciará un ciclo de reducción de tasas, lo que aliviaría parte de la presión sobre monedas emergentes. Además, el entorno global muestra señales de crecimiento y precios favorables de materias primas, un aspecto positivo para Brasil como exportador.
Sin embargo, el atractivo del “carry trade” —diferencial de tasas entre Brasil y Estados Unidos— podría verse afectado por el inicio de recortes de tasas del Banco Central do Brasil, que llevaría la tasa SELIC a alrededor de 12,5% a finales de 2026.
A nivel interno, el informe destaca el aumento del déficit fiscal a 8,5% del PIB y una deuda pública cercana al 80%, factores que elevan la percepción de riesgo y limitan la entrada de capital extranjero. El déficit en cuenta corriente sube a 3,6% del PIB, presionando aún más la balanza de pagos.