El dólar estadounidense abrió la jornada del lunes 30 de marzo en 24 pesos cubanos al cambio oficial, según datos de Dow Jones. Este valor no presentó variación respecto a la sesión previa, consolidando dos días consecutivos sin una tendencia clara en el mercado.
Durante la última semana, el billete verde acumuló un ascenso de 0,3% frente al peso cubano; en el balance anual, la divisa estadounidense aún mantiene un ascenso del 0,02%, lo que sugiere una estabilidad relativa en el contexto local.
Por otro lado, la volatilidad semanal fue claramente inferior a la acumulada en el último año, evidenciando un periodo de menor variación y mayor calma en el tipo de cambio, en contraste con la dinámica de otros mercados emergentes.
De acuerdo con el reporte matutino de Grupo Financiero Monex, al inicio de la semana los mercados accionarios registran movimientos mixtos, aunque con un sesgo positivo.
Los inversionistas mantienen el foco en el conflicto en Medio Oriente, después de los recientes comentarios del presidente Donald Trump, quien afirmó que existen conversaciones con un “régimen nuevo y más razonable” en Irán.
Pese a ello, persiste la cautela ante los riesgos sobre la infraestructura energética iraní, lo que limita el apetito por riesgo y sostiene la demanda de activos refugio.
En paralelo, el mercado espera comentarios del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, que podrían ofrecer señales sobre la postura de política monetaria y el panorama de tasas de interés en Estados Unidos.
Pronóstico de crecimiento económico para Cuba en 2026
Cuba proyecta para 2026 un crecimiento económico del 1%, la misma tasa que había estimado para el año anterior pero que no logró alcanzar debido a la contracción del Producto Interno Bruto (PIB). Según el ministro de Economía y Planificación, Joaquín Alonso, el país operará en un contexto de “economía de guerra”, enfrentando amenazas, riesgos y tensiones que podrían intensificarse durante el próximo año.
La expectativa de crecimiento se apoya en mejores perspectivas para el turismo y los servicios de exportación, en particular los servicios médicos, que siguen siendo un pilar para la obtención de divisas. En el ámbito inflacionario, el Gobierno prevé un aumento del 10% en los precios del mercado formal, lo que implicaría una reducción de cinco puntos porcentuales respecto a la inflación interanual registrada al cierre de 2025, cuando alcanzó el 14,07%.
El déficit fiscal estimado para 2026 asciende a 74.500 millones de pesos cubanos —unos 3.100 millones de dólares al tipo de cambio oficial para empresas—, una cifra similar a la del año anterior. Las autoridades reconocen la persistencia de problemas estructurales: escasez de productos básicos, apagones, inflación elevada, dolarización creciente y fuerte migración. Entre 2020 y 2024, la economía cubana se contrajo un 11% y en 2024 el PIB retrocedió un 1,1%, marcando el segundo año consecutivo de caída.
El Gobierno ha señalado la necesidad de atraer inversión extranjera y ha prometido un entorno “más dinámico y transparente” para los inversores, ofreciendo mayores facilidades y garantías, aunque reconoce las dificultades financieras actuales y la complejidad del contexto internacional y doméstico.
La historia del peso cubano
El peso cubano es la moneda de curso legal en Cuba y es utilizada por la mayoría de la población, está dividido en 100 unidades denominadas centavos.
A partir del 1 de enero de 2021 dejó de existir el peso cubano convertible como moneda de curso legal, pues era el más aceptado en el pago de obligaciones y aunque aún tiene valor legal, no es aceptado en el pago de productos y servicios.
En el año 2002 la tasa de cambio era de 21 pesos cubanos por cada peso convertible, pero después se devaluó hasta alcanzar los 26 pesos cubanos por peso convertible. En cuanto al dólar, éste equivale a 25 pesos cubanos y a un peso cubano convertible.
No fue hasta abril de 2005 cuando el gobierno acordó la devaluación del peso cubano con respecto al convertible al pasarlo a 25 pesos cubanos por peso convertible y éste último quedó en paridad de 1:1 con respecto al dólar más un impuesto del 10 por ciento, con ello se tiene que por cada dólar cambiado se pierde el 12% de su valor.
Así fue hasta el 1 de enero de 2021 cuando se acordó el “Día Cero” de la unificación monetaria, aunque para muchos la extinción del peso convertible se vio como una devaluación, para otros sólo se trató de una medida para ponerse al corriente con los 24 pesos cubanos por cada dólar.
En consecuencia, la demanda de divisas también empujó al mercado negro de intercambio en el que se vendía un dólar por cada 100 pesos cubanos convertibles.
Actualmente existen monedas de 1, 2, 5 y 20 centavos y de 1, 3 y 5 pesos; mientras que en billetes existen de 1, 3, 5, 10, 20, 50, 100, 200, 500 y 1000 pesos.