Tras la apertura de mercados el dólar estadounidense se paga en el comienzo del día de hoy a 5,22 reales brasileños en promedio, lo cual supuso un cambio del 0,21% frente al valor de la sesión previa, cuando marcó 5,23 brasileños, reporta Dow Jones.
En los últimos siete días, el dólar estadounidense marca una bajada 0,07%, de modo que desde hace un año todavía mantiene una bajada del 7,48%.
Analizando este dato con el de fechas pasadas, encadena cuatro sesiones consecutivas de números negativos. La volatilidad referente a estos siete días es de 16,1%, que es una cifra claramente superior al dato de volatilidad anual (11,74%), de forma que está presentando un comportamiento más inestable.
El panorama del dólar en Brasil para 2026
El real brasileño mantendrá una tendencia estable con ligera depreciación frente al dólar en 2026, según la proyección de UBS. El informe prevé un tipo de cambio de 5,40 reales por dólar en el primer trimestre y una cotización de 5,50 en el resto del año. Esta previsión se basa en la combinación de presiones internas y externas sobre la moneda brasileña.
En el plano internacional, la Reserva Federal de Estados Unidos iniciará un ciclo de reducción de tasas, lo que aliviaría parte de la presión sobre monedas emergentes. Además, el entorno global muestra señales de crecimiento y precios favorables de materias primas, un aspecto positivo para Brasil como exportador.
Sin embargo, el atractivo del “carry trade” —diferencial de tasas entre Brasil y Estados Unidos— podría verse afectado por el inicio de recortes de tasas del Banco Central do Brasil, que llevaría la tasa SELIC a alrededor de 12,5% a finales de 2026.
A nivel interno, el informe destaca el aumento del déficit fiscal a 8,5% del PIB y una deuda pública cercana al 80%, factores que elevan la percepción de riesgo y limitan la entrada de capital extranjero. El déficit en cuenta corriente sube a 3,6% del PIB, presionando aún más la balanza de pagos.