El dólar tomó impulso en Colombia en medio de la tensión global y el alza del petróleo, así se comportó la divisa el 12 de marzo

La moneda estadounidense volvió a ganar terreno en el mercado cambiario colombiano mientras los inversionistas reaccionan a las tensiones geopolíticas y al repunte del crudo

Con relación a la última semana, el dólar estadounidense anota una bajada 2,51%, de manera que desde hace un año aún conserva una disminución del 7,83% - crédito Dado Ruvic/Reuters

El precio del dólar en Colombia cerró la jornada del 12 de marzo de 2026 en $3.700,64, lo que representó una subida de $12,77 frente al día anterior. Durante la sesión cambiaria, la divisa estadounidense registró un precio máximo de $3.729,00 y un mínimo de $3.673,00, mientras que el precio promedio de negociación se ubicó en $3.687,87. La jornada inició con una apertura de $3.709,90.

En total se realizaron 1.739 transacciones en el mercado cambiario, según los datos reportados por Set-FX, plataforma que registra las operaciones de compra y venta de divisas en el país. El comportamiento del dólar durante la jornada mostró una tendencia descendente a medida que avanzó el día.

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El dólar estadounidense registra una tendencia descendente durante el día en Colombia, pese a un contexto internacional de volatilidad - crédito Luisa González/REUTERS

Con relación a la última semana, el dólar estadounidense anota una bajada 2,51%, de manera que desde hace un año aún conserva una disminución del 7,83%.

Si se confronta el valor con días pasados, sumó dos sesiones seguidas en negativo. En cuanto a la volatilidad de estos siete días, es ligeramente superior a los números logrados para el último año (14,47%), por lo tanto presenta mayores alteraciones que la tendencia general del valor.

Así se movió el mercado

El dólar estadounidense volvió a ganar protagonismo en los mercados internacionales en medio de un entorno marcado por tensiones geopolíticas y una renovada volatilidad energética. La divisa se fortalece situándose en la franja de 99 a 99.5 en el índice DXY, impulsada por una mayor demanda de activos considerados seguros. Este movimiento responde, en buena medida, a la escalada del conflicto en Medio Oriente y al repunte de los precios del petróleo, que durante algunos momentos de la jornada superaron los USD100 por barril. En este contexto, los inversionistas comenzaron a ajustar sus expectativas hacia un escenario de energía más costosa y persistente, con implicaciones directas sobre la inflación global.

Desde la perspectiva de la política monetaria, este entorno introduce nuevas complejidades para la Reserva Federal. Aunque el último dato de inflación estadounidense estuvo alineado con las previsiones del mercado, los analistas consideran que las cifras todavía no incorporan completamente el impacto potencial del encarecimiento energético. Como resultado, las apuestas a recortes de tasas en el corto plazo se moderaron de forma significativa. Esta recalibración de expectativas contribuyó a sostener la fortaleza del dólar frente a la mayoría de monedas desarrolladas, reforzando su papel tradicional como refugio financiero en periodos de incertidumbre global.

La posible demora en los recortes de tasas por parte de la Reserva Federal refuerza el atractivo del dólar y su rol como refugio financiero - crédito Pablo Sanhueza/REUTERS

El fortalecimiento del billete verde también tiene repercusiones visibles en las economías emergentes, donde las monedas tienden a mostrar una mayor sensibilidad frente a los cambios en las condiciones financieras internacionales. En América Latina, esta dinámica ha sido particularmente evidente durante las últimas sesiones, con depreciaciones generalizadas frente al dólar en varias divisas de la región. La combinación de tasas estadounidenses potencialmente más altas por más tiempo y un entorno geopolítico incierto redujo el apetito por riesgo, favoreciendo la migración de capital hacia activos denominados en dólares.

Dentro de este panorama regional, el Peso colombiano muestra un comportamiento relativamente más sólido que sus pares. A pesar del contexto adverso para los mercados emergentes, la moneda colombiana logró mantener cierta estabilidad durante la jornada anterior, cerrando cerca de $3.705 por dólar después de una sesión caracterizada por episodios de volatilidad. Este desempeño se explica en parte por el repunte de los precios internacionales del petróleo, un factor que históricamente brinda soporte a los fundamentales externos de Colombia debido a la relevancia del crudo dentro de su canasta exportadora.

El peso colombiano muestra resistencia y estabilidad frente al fortalecimiento del dólar, apoyado por los altos precios del petróleo exportado - crédito Jose Luis Gonzalez/REUTERS

La relación entre el mercado petrolero y el peso colombiano sigue siendo determinante para entender su dinámica cambiaria. Cuando los precios del crudo se mantienen elevados, los ingresos por exportaciones tienden a mejorar, lo que favorece el flujo de divisas hacia la economía y contribuye a estabilizar la tasa de cambio. En el escenario actual, el repunte energético asociado a las tensiones en Medio Oriente permite que el peso colombiano amortigüe parcialmente el impacto del fortalecimiento global del dólar, algo que no todas las monedas emergentes han logrado replicar.

De cara al corto plazo, la evolución del tipo de cambio en Colombia estará condicionada por una combinación de factores externos e internos. Por un lado, la trayectoria del índice DXY y la persistencia de los altos precios del petróleo continuarán marcando la pauta en los mercados globales. Por otro, la publicación de datos fiscales y macroeconómicos locales podría influir en las expectativas de los inversionistas sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas y el desempeño económico del país.

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