En la pasada jornada el dólar estadounidense se pagó al cierre a 6,85 bolivianos en promedio, lo que implicó un cambio del 1,71% comparado con el dato de la jornada previa, cuando cerró con 6,73 bolivianos, reporta Dow Jones.
Teniendo en cuenta los últimos siete días, el dólar estadounidense registra un incremento 1,64%, de modo que desde hace un año aún conserva un incremento del 1,6%.
Analizando este dato con el de fechas anteriores, cambió el sentido del dato previo, donde se saldó con una bajada del 1,73%, mostrando que no es capaz de consolidar una tendencia definida. La cifra de la volatilidad presentó un balance notoriamente superior a la volatilidad que reflejaron los datos del último año, de manera que está presentando un comportamiento más inestable.
Los pronósticos económicos para el dólar en Bolivia este 2026
El mercado paralelo en Bolivia mostró una estabilidad temporal a comienzos de 2026, con cotizaciones cercanas a Bs 9,64, fenómeno vinculado a las expectativas generadas por las reformas cambiarias y el anuncio de un financiamiento externo de $4.500 millones del BID para el periodo 2026-2028
El Gobierno boliviano desea reducir el déficit fiscal al 7% este año, mientras proyecta una inflación de hasta el 17%. Aunque el FMI había advertido que la inflación podría superar el 15% si no se controla la emisión monetaria, se mantiene la incertidumbre.
El Banco Mundial anticipa una recesión del -1,1% en el PIB de Bolivia para 2026, mientras la CEPAL prevé un crecimiento marginal del 0,5%. El FMI optó por no entregar estimaciones precisas a largo plazo debido al alto grado de incertidumbre.
El proceso de unificación cambiaria para el primer semestre incluye la liberación gradual de dólares en el sistema financiero y la publicación diaria de valores referenciales por parte del Banco Central de Bolivia (BCB), que recientemente se sitúan alrededor de Bs 9,21 para la compra y Bs 9,40 para la venta.
Aunque el tipo de cambio oficial permanece en Bs 6,96, su uso es cada vez menos relevante en las operaciones comerciales frente a los nuevos valores de mercado. Tras la fuerte volatilidad de 2025, el país encara el desafío de una transición estructural en un contexto de contracción económica.