En la última jornada el dólar estadounidense se pagó al cierre a 6,09 reales brasileños en promedio, de modo que supuso una disminución del 0,22% comparado con la cifra de la sesión previa, cuando cotizó a 6,11 brasileños.
En referencia a la rentabilidad de la última semana, el dólar estadounidense acumula una disminución del 0,38%; aunque en el último año acumula aún una subida del 23,03%.
Respecto de jornadas previas, cambió el sentido del dato previo, donde se saldó con un incremento del 1,13%, demostrándose incapaz de establecer una tendencia definida últimamente. La volatilidad de los últimos siete días fue algo superior a la acumulada en el último año, mostrándose como un activo con mayores variaciones de lo que indica la tendencia general.
Economía brasileña en 2025
El Fondo Monetario Internacional prevé que Brasil logre una tasa de crecimiento del 2.1 por ciento para 2025, considerando a las exportaciones de energía y de materias primas como principales impulsores de su economía.
La actividad agropecuaria también representará un avance importante para la economía del país sudamericano, pues el Banco Central prevé que este sector registrará un crecimiento superior al esperado. En su más reciente deporte, el organismo brasileño explicó que la mejora de las previsiones económicas se produce en un contexto de turbulencia relacionadas con su moneda local.
En las últimas semanas del 2024, el real brasileño se devaluó casi un 9% frente al dólar estadounidense y a pesar de que la Abogacía General del Estado solicitó una investigación sobre la difusión de noticias falsas que “supusieron una interferencia directa en la percepción de los mercados sobre la moneda nacional”, el Banco Central descartó que exista un ataque especulativo en contra de su divisa.
El Banco Central estima que el Producto Interno Bruto del 2025 sea menor al de 2024, debido a la expectativa de un menor impulso fiscal y la inflexión de política monetaria en curso.