Volcán de Fuego hoy 3 de abril: último reporte de su actividad

La Conred de la INSIVUMEH juega un papel crucial en el monitoreo y la emisión de alertas tempranas frente a la actividad volcánica en Guatemala

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La última erupción fuerte del volcán de Fuego fue en el año 2018. (Archivo Infobae)
La última erupción fuerte del volcán de Fuego fue en el año 2018. (Archivo Infobae)

Ante la actividad eruptiva del volcán de Fuego y los Colosos de Pacaya y Santiaguito, el Sistema de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) mantiene vigilancia continua para comunicar a la sociedad sobre cualquier variación en las medidas de resguardo ante una posible emergencia.

Este 3 de abril el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH) ha dado a conocer el más reciente boletín vulcanológico en el que informa la situación de estos tres importantes volcanes de Guatemala.

Vista del volcán de Fuego en Guatemala. (EFE/Esteban Biba)
Vista del volcán de Fuego en Guatemala. (EFE/Esteban Biba)

Volcán de Fuego

Actividad: se registran de 2 a 9 explosiones por hora con características débiles y moderadas, que generan columnas de gas y ceniza de 4000 a 4800 msnm (13123 – 15748 pies), dispersandose hasta 30  km principalmente en dirección oeste y noroeste. Puede generarse caída de ceniza fina en poblados ubicados al suroeste, oeste y noroeste del volcán, tales como Panimaché I, Morelia, Santa Sofía, Yepocapa, Acatenango. Las  explosiones se acompañan de avalanchas débiles y moderadas que llegan hasta la orilla de la vegetación; retumbos débiles a moderados; ondas de choque principalmente débiles

Volcán de Pacaya

Actividad: las condiciones atmosféricas no permiten realizar observaciones directas al cráter Mackenney. Las estaciones sísmicas ubicadas alrededor del volcán, permiten registrar movimiento de gases y algunos derrumbes de fragmentos rocosos dentro del edificio volcánico. Durante la noche y madrugada no se observó ningún reflejo incandescente, sin reportes de sonidos o explosiones. No se descarta la ocurrencia de períodos de desgasificación prolongados o columnas de desgasificación con abundante ceniza.

Volcán de Santiaguito

Actividad: se registra desgasificación débil y constante sobre el domo Caliente. Se generan de forma recurrente explosiones débiles y moderadas, provocando incandescencia y avalanchas principalmente en dirección oeste, suroeste y sur. Las explosiones moderadas forman una columna de gas y ceniza con altura de hasta los 3400 msnm (10498 pies), dicha ceniza se desplaza hacia el suroeste. Esta actividad ocasiona la caída de finas partículas de ceniza y ambiente brumoso en las cercanías del volcán.  Es posible que se generen avalanchas fuertes y sonidos audibles a varios kilómetros del edificio volcánico. No se descarta la ocurrencia de flujos de bloques y ceniza de características moderadas a fuertes, como también posibles flujos piroclásticos de largo alcance en diferentes direcciones.

El volcán de Fuego es uno de los más activos en el mundo. (Reuters/Luis Echeverría)
El volcán de Fuego es uno de los más activos en el mundo. (Reuters/Luis Echeverría)

Guatemala y sus volcanes

Debido a su localización en el Cinturón de Fuego del Pacífico, los volcanes cubren gran parte de la geografía del país, lo que lo convierte en una de las regiones con mayor densidad de estas formaciones rocosas.

A pesar de en Guatemala se han identificado al menos 324 estructuras de origen volcánico, el Instituto Geográfico Nacional (IGN) valida únicamente 32 volcanes, mientras que la Federación Nacional de Andinismo dice que son 37. Los 287 restantes son denominados por el INSIVUMEH como “focos eruptivos”.

Sin embargo, independientemente de las diferencias, en la actualidad son tres los volcanes que se encuentran activos y que son objeto de observación de las autoridades guatemaltecas: el volcán de Fuego, de Pacaya y de Santiaguito.

El volcán de Fuego y sus erupciones

Ubicado entre los departamentos de Sacatepéquez, Escuintla y Chimaltenango, el de Fuego es el estratovolcán más activo de Centroamérica y uno de los que tiene mayor trascendencia a nivel mundial.

Con más de 3763 metros sobre el nivel del mar, este volcán ha registrado a lo largo de su historia diversas erupciones violentas, como la de 1932, cuando cubrió con ceniza a la ciudad de Antigua Guatemala y algunas partes de Honduras y El Salvador; la de 1974 cuando sus flujos piroclásticos devastaron parte de la vegetación de los alrededores y sepultó parcialmente las comunidades de San Pedro Yepocapa y Acatenango.

El 3 de junio de 2018 tuvo su mayor erupción en lo que va del nuevo milenio, con columnas de ceniza que alcanzaron los 10 mil metros de altura sobre el nivel del mar. Esta actividad dejó 300 personas muertas, 200 perdidas y 600 heridos; así como dos millones de ciudadanos perjudicados.

El reporte de su última actividad fuerte fue el pasado 12 de diciembre de 2022, cuando el volcán entró en erupción dejando columnas de ceniza de 500 metros de altura y generando un flujo de lava de 800 metros, con caída de ceniza en localidades de 45 kilómetros a la redonda.

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