Ante la actividad eruptiva del volcán de Fuego y los Colosos de Pacaya y Santiaguito, el Sistema de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) mantiene vigilancia continua para comunicar a la población sobre cualquier cambio en las medidas de resguardo ante una posible situación crítica.
Este 15 de febrero el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH) ha dado a conocer el más reciente boletín vulcanológico en el que comunica la situación de estos tres importantes volcanes de Guatemala.
Volcán de Fuego
Actividad: El Observatorio reporta explosiones débiles, moderadas y algunas fuertes, que ocurren a un ritmo de 1 a 4 por hora, elevando columnas de gas y ceniza color gris a alturas de entre 4500 y 4800 msnm (14,763 a 15,748 pies), las cuales se desplazan de forma variable al hacia el noroeste y oeste, transportando la ceniza hasta 20 kilómetros de distancia o más. Por la dirección del viento se puede producir caída débil de ceniza fina sobre Yepocapa, Sangre de Cristo, Santa Emilia y Ojo de agua, entre otras. Las explosiones producen avalanchas débiles en el contorno del cráter hacia las barrancas Seca, Ceniza, Las Lajas, Honda y Taniluyá donde parte del material expulsado ha llegado hasta la vegetación. También se observó un pulso de material incandescente, similar a antorcha, hasta 200 metros de altura sobre el cráter de forma permanente durante la noche. La actividad se acompaña de retumbos y ondas de choque débiles. Tomar en cuenta que las explosiones fuertes y moderadas expulsan balísticos hacia la meseta y el camellón.
Volcán de Pacaya
Actividad: El Observatorio reporta poca visibilidad del cono mackenney, sin embargo, la instrumentación registra desgasificación habitual hacia el suroeste. Además, las estaciones sísmicas alrededor del volcán registran algunos eventos no relevantes relacionados a desgasificación y colapsos o caídas de bloques hacia el interior del cráter, afectados por la dirección del viento actual. No se han escuchado explosiones ni retumbos.
Volcán de Santiaguito
Actividad: El Observatorio reporta actividad en el domo Caliente, con desgasificación débil a moderada de forma continua en direcciones oeste y suroeste. Las explosiones moderadas elevan columnas de vapor de agua y ceniza a alturas de hasta 3400 msnm (10,498 pies) y provocan el descenso de flujos piroclásticos de corto alcance principalmente hacia los flancos este y sureste. Además, se observó incandescencia permanente en el cráter durante la noche y madrugada. El desprendimiento de bloques de roca desde la cúpula del domo y los bordes del flujo de lava continúan de forma ocasional. Es posible que se generen avalanchas fuertes y sonidos perceptibles de la actividad volcánica. La actividad se mantiene en un nivel elevado por lo que se mantiene la posibilidad de que con las explosiones o bien por efecto de la gravedad, parte del material acumulado colapse y se generen flujos piroclásticos de largo alcance hacia el Suroeste, Sur, Sureste y Este.
Cuántos volcanes hay en Guatemala
Debido a su localización en el Cinturón de Fuego del Pacífico, los volcanes cubren la mayor de la geografía del país, lo que lo convierte en una de las regiones con mayor densidad de estas formaciones rocosas.
No obstante en Guatemala se han señalado al menos 324 estructuras de origen volcánico, el Instituto Geográfico Nacional (IGN) identifica únicamente 32 volcanes, mientras que la Federación Nacional de Andinismo dice que son 37. Los 287 restantes son llamados por el INSIVUMEH como “focos eruptivos”.
Sin embargo, independientemente de las discrepancias, en el presente son tres los volcanes que se encuentran activos y que son objeto de observación de las autoridades guatemaltecas: el volcán de Fuego, de Pacaya y de Santiaguito.
El volcán de Fuego y sus erupciones
Ubicado entre los departamentos de Sacatepéquez, Escuintla y Chimaltenango, el de Fuego es el estratovolcán más activo de Centroamérica y uno de los que tiene mayor importancia a nivel mundial.
Con más de 3763 metros sobre el nivel del mar, este volcán ha registrado a lo largo de su historia diversas erupciones violentas, como la de 1932, cuando cubrió con ceniza a la ciudad de Antigua Guatemala y algunas partes de Honduras y El Salvador; la de 1974 cuando sus flujos piroclásticos devastaron parte de la vegetación de los alrededores y sepultó parcialmente las comunidades de San Pedro Yepocapa y Acatenango.
El 3 de junio de 2018 tuvo su mayor erupción en lo que va del nuevo milenio, con columnas de ceniza que alcanzaron los 10 mil metros de altura sobre el nivel del mar. Esta actividad dejó 300 personas muertas, 200 desaparecidas y 600 lesionados; así como dos millones de residentes damnificados.
El reporte de su última actividad fuerte fue el pasado 12 de diciembre de 2022, cuando el volcán entró en erupción dejando columnas de ceniza de 500 metros de altura y generando un flujo de lava de 800 metros, con caída de ceniza en comunidades de 45 kilómetros a la redonda.
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