Quistes de ovario: cuáles son sus síntomas, causas y tratamiento

Hay enfermedades que no presentan síntomas, por lo que es importante llevar una vida saludable y hacer revisiones constantes al médico

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Existen varios métodos para diagnosticar
Existen varios métodos para diagnosticar este padecimiento (Infobae/Jovani Pérez)

Los quistes ováricos son sacos, generalmente llenos de líquido, que se forman en un ovario o en su superficie. Las mujeres tienen dos ovarios, los cuales se encuentran a cada lado del útero.

Cada ovario tiene un tamaño y una forma similares a los de una almendra. Los óvulos se desarrollan y maduran en los ovarios y se liberan en ciclos mensuales durante los años fértiles.

Los quistes ováricos son comunes. Por lo general, causan poca o ninguna molestia y son inofensivos. La mayoría de los quistes desaparece sin tratamiento en unos pocos meses.

Sin embargo, a veces, pueden retorcerse o abrirse (ruptura). Esto puede causar síntomas graves. Para proteger tu salud, hazte exámenes pélvicos regulares e infórmate sobre los síntomas que podrían indicar la presencia de un problema potencialmente grave.

Síntomas

La mayoría de los quistes ováricos no provocan síntomas y desaparecen por sí solos. Sin embargo, un quiste ovárico grande puede provocar:

Dolor abdominal que puede desaparecer y reaparecer. Es posible que sientas un dolor sordo o punzante en la zona bajo el ombligo, en uno de los lados.

Sensación de saciedad, presión o pesadez en el estómago (abdomen).

Hinchazón abdominal.

Cuándo debes consultar a un médico

Busca ayuda médica de inmediato si tienes lo siguiente:

dolor pélvico o abdominal intenso o repentino;

dolor con fiebre o vómitos;

signos de choque, que incluyen piel fría y húmeda, respiración agitada, aturdimiento o debilidad.

 Ante cualquier malestar lo
Ante cualquier malestar lo mejor es acudir al médico (Christin Klose/dpa)

Factores de riesgo

El riesgo de padecer un quiste ovárico es mayor en estos casos:

Problemas hormonales. Se incluye el consumo de un medicamento para mejorar la fertilidad que provoque la ovulación, como, por ejemplo, clomifeno o letrozol (Femara).

Embarazo. A veces, el folículo que se forma al ovular permanece en el ovario durante todo el embarazo. A veces puede volverse más grande.

Endometriosis. Parte de ese tejido puede adherirse al ovario y formar un quiste.

Infección pélvica grave. Si la infección se propaga a los ovarios, puede provocar quistes.

Quistes ováricos previos. Si ya has tenido un quiste ovárico, es probable que aparezcan más.

Diagnóstico

Se puede detectar un quiste en el ovario durante un examen pélvico o en una prueba por imágenes, como una ecografía pélvica. Según el tamaño del quiste y si está relleno de líquido o materia sólida, es probable que tu proveedor de atención médica recomiende otras pruebas para determinar el tipo de quiste y la necesidad de tratamiento.

Los exámenes posibles comprenden:

Prueba de embarazo. Una prueba positiva podría sugerir que tienes un quiste con cuerpo lúteo.

Ecografía pélvica. Un dispositivo con forma de varilla (transductor) envía y recibe ondas sonoras de alta frecuencia para generar una imagen del útero y los ovarios en una pantalla de video (ecografía). La imagen se usa para confirmar que tienes un quiste, localizarlo y determinar si es sólido o contiene líquido.

Laparoscopia. Se introduce un instrumento delgado provisto de una luz (laparoscopio) en el abdomen a través de un pequeño corte (incisión). Mediante el laparoscopio, el proveedor de atención médica puede observar los ovarios y cualquier quiste. Normalmente, si se detecta un quiste, el tratamiento se realiza en el mismo procedimiento. Se trata de un procedimiento quirúrgico que requiere anestesia.

Pruebas de marcadores tumorales. A menudo, en el caso de un cáncer de ovarios, se detectan niveles en sangre elevados de una proteína denominada antígeno del cáncer. Si el quiste parece ser sólido y presentas riesgo de cáncer de ovario, el proveedor de atención médica puede solicitar una prueba de antígeno del cáncer 125 (CA 125) u otros exámenes de sangre. También puede haber niveles elevados de CA 125 en afecciones no cancerosas, como endometriosis y enfermedad inflamatoria pélvica.

A veces, un proveedor de atención médica descubre tipos de quistes menos frecuentes durante un examen pélvico. Los quistes ováricos sólidos que aparecen después de la menopausia pueden son cancerosos (malignos). Por eso es importante hacerse exámenes pélvicos con regularidad.

 Cada enfermedad tiene uno
Cada enfermedad tiene uno o varios tratamientos que seguir para combatirla (Archivo)

Tratamiento

El tratamiento depende de tu edad y del tipo y tamaño del quiste. También depende de los síntomas que tengas. El proveedor de atención médica podría sugerir lo siguiente:

Espera en observación. En muchos casos, puedes esperar y volver a hacerte el examen para ver si el quiste desaparece luego de unos meses. Esto es por lo general una opción, sin importar tu edad, si no tienes síntomas y una ecografía indica que tienes un quiste pequeño lleno de líquido. Es posible que te hagan varias ecografías pélvicas de seguimiento para ver si el quiste ha cambiado de tamaño o aspecto.

Medicamento. Los anticonceptivos hormonales, como las píldoras anticonceptivas, hacen que no ovules. Y eso podría evitar que se formen más quistes ováricos. Sin embargo, las píldoras anticonceptivas no reducen el tamaño de quistes existentes.

Cirugía. El proveedor de atención médica puede sugerir extirpar el quiste si es grande, no tiene el aspecto de un quiste funcional, sigue creciendo o causa dolor. Algunos quistes pueden extirparse sin necesidad de extirpar el ovario (cistectomía). En algunos casos, se extirpa el ovario que tiene el quiste (ooforectomía). Con frecuencia, el procedimiento quirúrgico se puede hacer mediante una cirugía de invasión mínima (laparoscopia) en la que se introduce un laparoscopio e instrumentos a través de pequeños cortes en el abdomen. Si el quiste es grande o hay preocupación de que haya cáncer, es posible que deba hacerse un procedimiento abierto con un corte más grande. Los quistes ováricos que aparecen después de la menopausia a veces son cancerosos. En ese caso, es posible que debas consultar a un especialista en cáncer ginecológico. Podrías necesitar una cirugía para extirpar el útero, el cuello del útero, las trompas de Falopio y los ovarios. También es posible que necesites recibir quimioterapia o radioterapia.