Hiperplasia atípica de la mama: causas, síntomas y tratamiento

Varias son las causas de este padecimiento, sin embargo, hay distintas opciones para su tratamiento

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En muchas ocasiones se desconoce
En muchas ocasiones se desconoce que se tiene un padecimiento hasta que se presentan síntomas (Infobae/Jovani Pérez)

La hiperplasia atípica es una enfermedad precancerosa que afecta las células de la mama. La hiperplasia atípica se caracteriza por una acumulación de células anómalas en los conductos y lóbulos mamarios.

La hiperplasia atípica no es cáncer, pero aumenta tu riesgo de desarrollar cáncer mamario. A lo largo de tu vida, si las células de la hiperplasia atípica se acumulan en los conductos o lóbulos mamarios y se vuelven más anómalas, esto puede convertirse en un cáncer mamario no invasivo (carcinoma localizado) o en un cáncer mamario invasivo.

Si te han diagnosticado hiperplasia atípica, tienes un riesgo mayor de padecer cáncer mamario en el futuro. Por este motivo, los médicos, generalmente, recomiendan exámentes intensivos de detección del cáncer mamario y medicamentos para reducir el riesgo de cáncer mamario.

Síntomas

La hiperplasia atípica generalmente no provoca ningún síntoma específico.

Cuándo debes consultar a un médico

Haz una cita con el médico si tienes signos o síntomas que te preocupan.

A menudo, la hiperplasia atípica se descubre con una biopsia de la mama, que se realiza para investigar una anomalía detectada en una mamografía o ecografía. En ocasiones, la hiperplasia atípica se detecta en una biopsia que se realiza para estudiar un problema en las mamas, como un bulto o una secreción por el pezón.

Diagnóstico

Generalmente, la hiperplasia atípica se descubre después de una biopsia realizada para evaluar una zona sospechosa hallada durante un examen de mama clínico o una prueba por imágenes, como una mamografía o ecografía.

Para evaluar la hiperplasia atípica en mayor profundidad, el médico puede recomendarte cirugía para extirpar una muestra de tejido más grande en busca de cáncer mamario. Un diagnóstico de hiperplasia atípica puede conducir a una biopsia quirúrgica (escisión local amplia o lumpectomía) para extirpar todo el tejido afectado. El patólogo observa el espécimen más grande en busca de evidencia de cáncer localizado o invasivo.

 Cada enfermedad tiene uno
Cada enfermedad tiene uno o varios tratamientos que seguir para combatirla (FERNANDO CARRANZA GARCIA/CUARTOSCURO)

Tratamiento

La hiperplasia atípica generalmente se trata con cirugía para extraer las células anormales y asegurarse de que no haya cáncer localizado o invasivo en la zona. Con frecuencia, los médicos recomiendan exámentes más intensivos de detección de cáncer mamario y medicamentos para reducir el riesgo de sufrir este tipo de cáncer.

Pruebas de seguimiento para controlar la presencia del cáncer mamario

Tu médico puede recomendarte que te sometas a pruebas para detectar cáncer mamario. Esto puede aumentar la posibilidad de detectarlo de forma temprana, cuando es más probable curarlo. Habla con tu médico acerca de las opciones de exámenes de detección de cáncer mamario. Entre las opciones se pueden incluir las siguientes:

Autoexámenes para conocer las mamas, familiarizarte con ellas y descubrir cualquier cambio inusual

Exámenes mamarios clínicos anuales a cargo de tu proveedor de atención médica

Mamografías de detección anuales

Pruebas de detección de cáncer mamario adicionales, como imágenes por resonancia magnética de las mamas o imágenes moleculares de las mamas, según sus otros factores de riesgo de cáncer mamario

Cómo reducir el riesgo de tener cáncer mamario

Para reducir este riesgo, el médico puede recomendarte:

Toma medicamentos preventivos. El tratamiento con un modulador selectivo del receptor de estrógeno, como el tamoxifeno o el raloxifeno (Evista), durante cinco años puede reducir el riesgo de sufrir cáncer mamario. Estos medicamentos actúan impidiendo que el estrógeno se una a los receptores estrogénicos en el tejido mamario. Se cree que el estrógeno promueve el crecimiento de algunos casos de cáncer mamario. El tamoxifeno es el único medicamento aprobado para usar en mujeres premenopáusicas. Otra opción para las mujeres posmenopáusicas pueden ser los inhibidores de la aromatasa, por ejemplo, el exemestano (Aromasin) y el anastrozol (Arimidex), que disminuyen la producción de estrógeno en el organismo.

Evita la terapia hormonal para la menopausia. Algunos investigadores concluyeron que la terapia hormonal combinada (estrógeno más progestina) para tratar los síntomas de la menopausia aumenta el riesgo de padecer cáncer mamario después de la menopausia. Muchos tipos de cánceres mamarios dependen de las hormonas para crecer.

Participa en un ensayo clínico. Los ensayos clínicos estudian nuevos tratamientos que aún no están disponibles para el público en general y que pueden resultar efectivos para reducir el riesgo de tener cáncer mamario asociado a la hiperplasia atípica. Pregúntale al médico si eres candidato para algún ensayo clínico.

Considera la posibilidad de hacerte una mastectomía para reducir el riesgo (profiláctica). Si corres un riesgo muy elevado de tener cáncer mamario, la mastectomía profiláctica (una cirugía para extraer una o ambas mamas) puede ser una opción para reducir el riesgo de padecer cáncer mamario en el futuro. Podrían considerar que corres un riesgo muy elevado de padecer cáncer mamario si tienes una mutación en uno de los genes que codifican el cáncer de mama o si tienes antecedentes familiares muy fuertes de cáncer de mama que sugieran la probabilidad de tener dicha mutación genética. Sin embargo, esta cirugía no es adecuada para todo el mundo. Analiza con el médico los riesgos, los beneficios y las limitaciones de esta cirugía para reducir el riesgo frente a tus circunstancias especiales. Si tienes antecedentes familiares concretos de cáncer mamario, probablemente resulte beneficioso que consultes a un consejero genético para evaluar el riesgo de portar una mutación genética y la utilidad de las pruebas genéticas en tu situación.

Elige un estilo de vida saludable. Toma decisiones saludables en tu vida diaria para reducir el riesgo de tener cáncer mamario. Por ejemplo, haz ejercicio la mayoría de los días de la semana, mantén un peso saludable, no fumes y, si eliges beber alcohol, limita la cantidad.