El dedo en martillo y el dedo en maza son deformidades de los pies que se producen debido a un desequilibrio en los músculos, los tendones o los ligamentos que normalmente mantienen rectos los dedos de los pies. El tipo de calzado que usas, la estructura del pie, los traumatismos y algunos procesos de enfermedades pueden contribuir a la aparición de estas deformidades.
El dedo en martillo tiene una curva anormal en el medio de la articulación del dedo del pie. El dedo del pie en maza afecta a la articulación más cercana a la uña del dedo. El dedo en martillo y el dedo en maza suelen afectar al segundo, tercer y cuarto dedos del pie.
Para aliviar el dolor y la presión que producen estas afecciones, puedes cambiar de calzado y usar plantillas. Si tu caso es más grave, podrías necesitar una cirugía para aliviar el dolor.
Síntomas
El dedo del pie en martillo y en maza presentan una torsión anormal en las articulaciones de uno o más dedos del pie. Mover el dedo del pie afectado puede ser difícil o doloroso. Los callos y las callosidades pueden ser el resultado del rozamiento de los dedos del pie contra el interior de tus zapatos.
When to see a doctor
See a health care provider if you have lasting foot pain that affects your ability to walk.
Factores de riesgo
Algunos de los factores que pueden aumentar el riesgo de tener dedo en martillo y dedo en maza son los siguientes:
Edad. El riesgo de tener dedo en martillo y dedo en maza aumenta con la edad.
Sexo. Las mujeres son mucho más propensas a padecer dedo en martillo o dedo en maza que los hombres.
Longitud del dedo del pie. Si tienes el segundo dedo del pie más largo que el dedo gordo, tienes más riesgo de presentar dedo en martillo o dedo en maza.
Determinadas enfermedades. La artritis y la diabetes pueden volverte más propenso a presentar deformidades de los pies. Además, algunos factores hereditarios podrían influir.
Diagnóstico
El médico puede diagnosticarte dedo del pie en martillo o dedo del pie en maza al examinarte el pie. También podría pedirte que te hagas una radiografía para evaluar mejor los dedos, así como las articulaciones de los pies y de los dedos de los pies.
Tratamiento
Si el dedo del pie aún está flexible, el médico puede recomendarte que cambies tu calzado por uno más amplio y cómodo y que uses plantillas (ortopédicas) o almohadillas. Las plantillas o almohadillas pueden reposicionar el dedo del pie y aliviar la presión y el dolor.
Además, el médico puede sugerirte ejercicios (como recoger canicas o arrugar una toalla con los dedos del pie) para estirar y fortalecer los músculos de los dedos del pie.
Si los tratamientos tradicionales no ayudan, el médico puede recomendarte la cirugía para liberar el tendón que evita que el dedo del pie esté plano. En algunos casos, el cirujano también puede extraer un trozo de hueso para enderezar este dedo.