Úlceras de decúbito (úlceras por presión): causas, síntomas y tratamiento

Hay enfermedades que no presentan síntomas, por lo que es importante llevar una vida saludable y hacer revisiones constantes al médico

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En muchas ocasiones se desconoce
En muchas ocasiones se desconoce que se tiene un padecimiento hasta que se presentan síntomas (Infobae/Jovani Pérez)

Las escaras (también llamadas úlceras por presión y úlceras de decúbito) son lesiones en la piel y el tejido inferior que resultan de una presión prolongada sobre la piel. En la mayoría de los casos, las escaras se manifiestan en la piel que recubre las partes óseas del cuerpo, como talones, tobillos, caderas y coxis.

Las personas que corren mayor riesgo de tener escaras tienen afecciones médicas que limitan su capacidad para cambiar de posición o que les hacen pasar la mayor parte del tiempo en una cama o una silla.

Las escaras pueden desarrollarse en el transcurso de horas o días. La mayoría de las llagas se curan con tratamiento, pero algunas nunca se curan completamente. Puedes tomar medidas para ayudar a prevenir las escaras y ayudar a que se curen.

Síntomas

Los signos de advertencia de las úlceras de decúbito, o úlceras por presión, son los siguientes:

Cambios inusuales en el color o en la textura de la piel

Hinchazón

Supuración

Un área de la piel que se siente más fría o más caliente al tacto que otras áreas

Áreas sensibles

Las úlceras de decúbito pasan por distintos estadios que se diferencian por su profundidad, su severidad y otras características. El grado de daño de la piel y los tejidos oscila desde cambios en el color de la piel hasta una lesión profunda que afecta los músculos y los huesos.

Sitios comunes de las úlceras por presión

En el caso de las personas que utilizan sillas de ruedas, las escaras suelen aparecer en la piel en los siguientes sitios:

Coxis o glúteos

Omóplatos y columna vertebral

Parte trasera de los brazos y piernas donde se apoyan en contacto con la silla

En el caso de las personas que necesitan permanecer en la cama, pueden aparecer escaras en los siguientes sitios:

La parte trasera o los lados de la cabeza

Los omóplatos

La cadera, la espalda lumbar o el coxis

Los talones, los tobillos y la piel detrás de las rodillas

Cuándo consultar al médico

Si notas señales de advertencia de que tienes escaras, cambia de posición para aliviar la presión en el área. Si no ves mejoras en un plazo de 24 a 48 horas, contacta con el médico.

Busca atención médica inmediata si presentas signos de infección, como fiebre, secreción de una llaga, una llaga que huela mal, cambios en el color de la piel, sensación de calor o hinchazón alrededor de una llaga.

Diagnóstico

Es probable que el médico examine tu piel con detenimiento para decidir si tienes una úlcera por presión y, en caso afirmativo, para asignar una etapa a la herida. La clasificación de la etapa ayuda a determinar qué tratamiento es el mejor para ti. Es posible que necesites análisis de sangre para conocer tu salud general.

Preguntas del médico

El médico podría hacer preguntas como las siguientes:

¿Cuándo apareció por primera vez la úlcera de decúbito?

¿Cuál es el grado de dolor?

¿Has tenido una úlcera por presión en el pasado?

¿Cómo se trataron y cuál fue el resultado del tratamiento?

¿Qué tipo de asistencia para tu atención médica tienes a disposición?

¿Cuál es tu rutina para cambiar de posiciones?

¿Qué otras enfermedades te han diagnosticado y cuál es el tratamiento actual?

¿Cuál es tu dieta diaria normal y tu ingesta de líquidos?

 Cada enfermedad tiene uno
Cada enfermedad tiene uno o varios tratamientos que seguir para combatirla (Shutterstock)

Tratamiento

El tratamiento de las úlceras por presión implica reducir la presión sobre la piel afectada, cuidar las heridas, controlar el dolor, prevenir la infección y mantener una buena nutrición.

Equipo de tratamiento

Los miembros de tu equipo de atención médica pueden incluir los siguientes:

Un médico de atención médica primaria que supervisa el plan de tratamiento

Un médico o una enfermera especializada en la atención médica de heridas

Personal de enfermería o asistentes médicos que brindan atención médica y educación para tratar las heridas

Un trabajador social que te ayude a ti o a tu familia a acceder a los recursos y que aborde las preocupaciones emocionales relacionadas con la recuperación a largo plazo

Un fisioterapeuta que ayuda a mejorar el movimiento

Un terapeuta ocupacional que ayuda a asegurar las superficies de asiento apropiadas

Un dietista que controla tus necesidades nutricionales y recomienda una buena dieta

Un médico especializado en afecciones de la piel (dermatólogo)

Un neurocirujano, un cirujano vascular, un cirujano ortopédico o un cirujano plástico

Reducción de la presión

El primer paso para tratar una úlcera de decúbito es reducir la presión y la fricción que la causó. Las estrategias incluyen:

Reposicionamiento. Si tienes una úlcera de decúbito, gira y cambia de posición de manera frecuente. La frecuencia con la que debes reposicionarte depende de tu afección y de la calidad de la superficie en la que te encuentras.

Uso de superficies de apoyo. Utiliza un colchón, una cama y almohadones especiales que te ayuden a sentarte o acostarte de una forma que proteja la piel vulnerable.

Limpieza y vendaje de las heridas

El cuidado médico de las úlceras por presión depende de la profundidad de la herida. Generalmente, la limpieza y el vendaje de una herida incluyen lo siguiente:

Limpiar. Si la piel afectada no está rota, lávala con un limpiador suave y sécala con palmaditas. Limpia las llagas abiertas con agua o una solución salina cada vez que se cambie el vendaje.

Colocar una venda. Una venda acelera la cicatrización al mantener la herida húmeda. También crea una barrera contra la infección y mantiene seca la piel a su alrededor. Las opciones de vendas incluyen películas, gasas, geles, espumas y coberturas tratadas. Podrías necesitar una combinación de apósitos.

Extracción del tejido dañado

Para curarse adecuadamente, la herida necesita estar libre de tejido dañado, muerto o infectado. El médico o la enfermera pueden extraer el tejido dañado (desbridamiento) enjuagando suavemente la herida con agua o cortando el tejido dañado.

Otras intervenciones

Otras intervenciones incluyen las siguientes:

Drogas para controlar el dolor. Los fármacos antiinflamatorios no esteroideos, como el ibuprofeno (Advil, Motrin IB, otros) y el naproxeno sódico (Aleve), podrían reducir el dolor. Estos pueden ser muy útiles antes o después de la recolocación y la atención médica de las heridas. Los analgésicos tópicos también pueden ser útiles durante los cuidados médicos de las heridas.

Una dieta saludable. La buena nutrición promueve la cicatrización de las heridas.

Cirugía

Una gran úlcera de decúbito que no se cure podría requerir una cirugía. Un método de reparación quirúrgica es utilizar una almohadilla de tu músculo, piel u otro tejido para cubrir la herida y amortiguar el hueso afectado (cirugía de colgajo).