La erliquiosis y la anaplasmosis son enfermedades similares transmitidas por garrapatas que causan síntomas parecidos a los de la gripe, como fiebre, dolores musculares y dolor de cabeza. Después de la picadura de garrapata, puedes tardar hasta 14 días en comenzar a mostrar signos y síntomas de erliquiosis y anaplasmosis.
Si se tratan rápidamente con los antibióticos adecuados, es probable que te recuperes en pocos días. La erliquiosis y la anaplasmosis no tratadas pueden dar como resultado complicaciones graves o que ponen en riesgo la vida.
La mejor manera de prevenir estas infecciones es evitar las picaduras de garrapatas. Usar repelentes de garrapatas, controlarse exhaustivamente todo el cuerpo después de estar al aire libre y eliminar de manera adecuada las garrapatas son tus mejores defensas contra las enfermedades que estas transmiten.
Síntomas
Los signos y síntomas de la erliquiosis y la anaplasmosis suelen ser los mismos, aunque suelen ser más graves en la erliquiosis. Los síntomas de la erliquiosis y la anaplasmosis, que varían mucho de una persona a otra, incluyen:
Fiebre moderada
Escalofríos
Dolor de cabeza
Dolores musculares
Sensación general de malestar
Dolor articular
Náuseas
Vómitos
Diarrea
Pérdida del apetito
Entre los signos y síntomas adicionales asociados con la erliquiosis, pero raramente con la anaplasmosis, se incluyen:
Confusión o cambios en el estado mental
Erupción
Algunas personas pueden infectarse y no tener síntomas.
Cuándo debes consultar a un médico
El tiempo que transcurre desde una picadura hasta que se manifiestan los signos y síntomas, por lo general, es de cinco a 14 días. Si manifiestas alguno de los signos o síntomas después de la picadura de una garrapata o después de una posible exposición a garrapatas, consulta al médico.
Factores de riesgo
Las garrapatas viven cerca del suelo, en zonas boscosas o con muchos arbustos. No vuelan ni saltan, por lo que solo pueden alcanzar a un huésped que las roza. Los factores que aumentan el riesgo de picaduras de garrapata incluyen los siguientes:
Estar al aire libre en los meses cálidos de primavera y verano
Participar en actividades en áreas boscosas, como ir de campamento, practicar senderismo o cacería
Vestir prendas que dejen la piel expuesta en hábitats de garrapatas
Diagnóstico
Las infecciones transmitidas por garrapatas son difíciles de diagnosticar basándose únicamente en los signos y síntomas porque son similares a muchas otras afecciones comunes. Por lo tanto, los antecedentes de picaduras de garrapatas o una posible exposición a picaduras son un dato importante para hacer un diagnóstico. El médico también llevará a cabo un examen físico y pruebas adicionales.
Si tienes erliquiosis o anaplasmosis, es probable que se obtengan los siguientes resultados en los análisis de sangre:
Bajo recuento de glóbulos blancos, que son células que combaten enfermedades del sistema inmunitario.
Bajo recuento de plaquetas sanguíneas, que son esenciales para la coagulación de la sangre.
Niveles elevados de enzimas hepáticas que pueden indicar una función anormal del hígado.
Los análisis de sangre también pueden indicar una infección transmitida por garrapatas al detectar uno de los siguientes:
Genes específicos exclusivos de la bacteria.
Anticuerpos contra las bacterias creadas por tu sistema inmunitario.
Tratamiento
Si el médico te diagnostica erliquiosis o anaplasmosis, o sospecha un diagnóstico basado en los síntomas y en los descubrimientos clínicos, empezarás el tratamiento con un antibiótico llamado doxiciclina (Doryx, Vibramycin y otros).
Tomarás los medicamentos al menos tres días después de ya no tener fiebre y después de que el médico haya observado una mejora en los otros signos de la enfermedad. El tratamiento lleva, como mínimo, de cinco a siete días. Los casos más graves pueden requerir de dos a tres semanas de tratamiento con antibiótico.
Si estás embarazada o eres alérgico a la doxiciclina, tu médico puede recetarte rifampicina antibiótica (Rifadin, Rimactane y otros).