Tromboflebitis: cuáles son sus síntomas, causas y tratamiento

Para tratar una enfermedad hay que conocer sus causas, síntomas y hasta el estado de salud del paciente

Muchos padecimientos no presentan signos o estos aparecen cuando ya es demasiado tarde, lo mejor es acudir al médico constantemente (Infobae/Jovani Pérez)

La tromboflebitis es un proceso inflamatorio que hace que se forme un coágulo de sangre que bloquea una o más venas, por lo general en las piernas. La vena afectada puede estar cerca de la superficie de la piel (tromboflebitis superficial) o muy adentro de un músculo (trombosis venosa profunda).

Entre las causas de la tromboflebitis se incluyen un traumatismo, una cirugía o la inactividad prolongada.

La trombosis venosa profunda aumenta el riesgo de tener problemas de salud graves. Por lo general, se trata con medicamentos anticoagulantes. En ocasiones, la tromboflebitis superficial también se trata con medicamentos anticoagulantes.

Read more!

Síntomas

Entre los signos y síntomas de la tromboflebitis superficial, se incluyen los siguientes:

Calor, sensibilidad y dolor en la zona afectada

Enrojecimiento e hinchazón

Entre los signos y síntomas de la trombosis venosa profunda, se incluyen los siguientes:

Dolor

Hinchazón

Cuando se afecta una vena cercana a la superficie de la piel, se puede observar un cordón rojo y duro que es sensible al tacto y se encuentra justo debajo de la superficie de la piel. Cuando se afecta una vena profunda en la pierna, es posible que la pierna se hinche y se vuelva sensible y dolorosa.

Cuándo debes consultar a un médico

Consulta con tu médico de inmediato si detectas una vena roja, hinchada o adolorida, en especial, si tienes uno o más factores de riesgo de tromboflebitis.

Llama al 911 o al número local de emergencias en los siguientes casos:

La hinchazón y el dolor de la vena son severos

También tienes falta de aire o dolor en el pecho, estás tosiendo sangre o tiene otros síntomas que pueden indicar un coágulo de sangre que viaja a los pulmones (embolia pulmonar)

Pídele a alguien que te lleve al médico o a la sala de emergencias, si es posible. Puede que tengas dificultad para conducir y resulta útil tener a alguien contigo para que te ayude a recordar la información que recibas.

Ante cualquier malestar lo mejor es acudir al médico (iStock)

Factores de riesgo

El riesgo de padecer tromboflebitis podría aumentar si se da lo siguiente:

Estás inactivo por un período prolongado, ya sea porque estás encamado o porque viajas en auto o avión por un largo período

Tienes várices, una causa frecuente de la tromboflebitis superficial

Tienes un marcapasos o un tubo delgado flexible (catéter) en una vena central para el tratamiento de una enfermedad, lo que podría irritar la pared del vaso sanguíneo y disminuir el flujo sanguíneo

Estás embarazada o acabas de parir

Tomas píldoras anticonceptivas o recibes terapia de reemplazo hormonal, por lo que es más probable que se formen coágulos en la sangre

Tienes antecedentes familiares de algún trastorno de coagulación o una tendencia a que se formen coágulos más fácilmente

Tuviste episodios previos de tromboflebitis

Tuviste un accidente cerebrovascular

Tienes más de 60 años

Tienes sobrepeso u obesidad

Tienes cáncer

Tienes el hábito de fumar

Si tienes uno o más factores de riesgo, habla con tu médico sobre las estrategias de prevención antes de tomar vuelos o realizar viajes en la carretera que sean de larga duración, o bien, si planeas realizarte una cirugía electiva cuya recuperación requiera que no te muevas demasiado.

Diagnóstico

Para diagnosticar la tromboflebitis, el médico te preguntará dónde sientes molestias y buscará las venas afectadas cerca de la superficie de la piel. Para determinar si tienes tromboflebitis superficial o trombosis venosa profunda, el médico podría elegir una de estas pruebas:

Ecografía. Un dispositivo en forma de varita (transductor) que se mueve sobre el área afectada de la pierna envía ondas sonoras a la pierna. A medida que las ondas sonoras atraviesan el tejido de la pierna y rebotan, una computadora transforma las ondas en una imagen móvil en una pantalla de video. Esta prueba puede confirmar el diagnóstico y distinguir entre la trombosis venosa profunda y la superficial.

Análisis de sangre. Casi todas las personas con un coágulo sanguíneo tienen un nivel elevado en sangre de una sustancia que disuelve los coágulos y que se produce naturalmente llamada dímero D. Pero los niveles de dímeros D pueden ser elevados con otras afecciones. Así que una análisis de dímero D no es concluyente, pero puede indicar la necesidad de más pruebas. También es útil para descartar la trombosis venosa profunda e identificar quién tiene riesgo de presentar tromboflebitis recurrente.

Cada enfermedad tiene uno o varios tratamientos que seguir para combatirla (Shutterstock)

Tratamiento

Para la tromboflebitis superficial, tu médico podría recomendarte aplicar calor a la zona dolorosa, elevar la pierna comprometida, usar un antiinflamatorio no esteroide de venta libre y posiblemente el uso de medias de compresión. La afección suele mejorar por sí sola.

Tu médico también podría recomendar estos tratamientos para ambos tipos de tromboflebitis:

Medicamentos anticoagulantes. Si tienes trombosis venosa profunda, una inyección de un medicamento anticoagulante, como heparina de bajo peso molecular, fondaparinux (Arixtra) o apixaban (Eliquis), puede ayudar a evitar que los coágulos se agranden. Después del primer tratamiento, es probable que se te indique que tomes warfarina (Jantoven) o rivaroxaban (Xarelto) durante varios meses para seguir impidiendo el crecimiento del coágulo. Los anticoagulantes pueden causar sangrado excesivo. Sigue siempre atentamente las instrucciones de tu médico.

Medicamentos anticoagulantes. El tratamiento con un fármaco que disuelve el coágulo se denomina trombólisis. El medicamento alteplasa (Activase) se usa para disolver los coágulos sanguíneos en personas con una trombosis venosa profunda extensa, incluso aquellas que tienen un coágulo sanguíneo en los pulmones (embolia pulmonar).

Medias de compresión. Las medias de compresión cuyo nivel de presión se asemeja al de las de venta con receta médica ayudan a prevenir la hinchazón y a reducir las probabilidades de complicaciones por la trombosis venosa profunda .

Filtro de vena cava. Si no puedes tomar anticoagulantes, pueden insertarte un filtro en la vena principal del abdomen (vena cava) para evitar que los coágulos que se rompan en las venas de las piernas se alojen en los pulmones. Generalmente, el filtro se retira cuando ya no es necesario.

Extirpación de várices. Un cirujano puede eliminar las várices que causan dolor o tromboflebitis recurrente. El procedimiento implica extirpar una vena larga a través de pequeñas incisiones. La extirpación de la vena no afecta el flujo de sangre, ya que las venas más profundas de las piernas se encargan del aumento en el volumen de sangre.

Read more!