Las plaquetas son partículas de sangre que se producen en la médula ósea que desempeñan un papel importante en el proceso de formación de coágulos de sangre. La trombocitosis es un trastorno en el cual tu cuerpo produce demasiadas plaquetas.
Se denomina trombocitosis reactiva o trombocitosis secundaria cuando la causa es una condición oculta, como una infección.
Con menor frecuencia, cuando la trombocitosis no tiene un trastorno oculto como causa, el trastorno se denomina trombocitemia primaria o trombocitemia esencial. Esta es una enfermedad de la sangre y la médula ósea.
Tu médico podría detectar la trombocitosis en el resultado de un análisis de sangre de rutina que muestra un nivel alto de plaquetas. Si tu análisis de sangre indica trombocitosis, es importante determinar si es trombocitosis reactiva o trombocitemia esencial para saber cómo manejar el trastorno.
Síntomas
Las personas con trombocitosis generalmente no tienen signos o síntomas. Los signos y síntomas de la trombocitosis reactiva, si se presentan, están relacionados con la enfermedad oculta.
Las personas con trombocitosis esencial pueden tener signos y síntomas relacionados con los coágulos de sangre y las hemorragias, por ejemplo:
Dolor de cabeza Mareo o aturdimiento Dolor en el pecho Debilidad Entumecimiento u hormigueo de las manos y los pies
Diagnóstico
Durante un examen físico de rutina o para otra enfermedad, es posible que el médico descubra que tu bazo está dilatado o que tienes signos o síntomas de una infección u otra enfermedad. En ese caso, es posible que el médico solicite un hemograma completo. Este análisis puede determinar si el recuento de plaquetas es superior al normal.
Debido a que varias enfermedades pueden provocar un aumento temporal del recuento de las plaquetas, el médico probablemente repita el análisis de sangre para establecer si el recuento de plaquetas permanece elevado con el transcurso del tiempo.
Es posible que el médico también solicite análisis para controlar lo siguiente:
Niveles anormales de hierro en la sangre Marcadores de inflamación Cáncer sin diagnosticar Mutaciones de genes relacionadas
También puede ser necesario que te realicen un procedimiento en el que se usa una aguja para extraer una muestra pequeña de la médula ósea para su análisis.
Tratamiento
Trombocitosis reactiva
El tratamiento para esta enfermedad depende de la causa de base.
Si has perdido mucha sangre por una lesión o cirugía reciente,
el recuento de plaquetas elevado podría resolverse por sí mismo.
Si tienes una infección crónica o una enfermedad inflamatoria,
el recuento de plaquetas probablemente seguirá siendo alto hasta que esa enfermedad esté bajo control. En la mayoría de los casos, el recuento de plaquetas volverá a la normalidad una vez resuelta la causa.
Si te sacaron el bazo mediante cirugía (esplenectomía),
podrías tener trombocitosis para toda la vida, pero es poco probable que necesites tratamiento.
Trombocitemia esencial
Es poco probable que las personas con esta enfermedad que no muestran signos o síntomas necesiten tratamiento, siempre que la enfermedad se mantenga estable. El médico podría recomendarte que tomes aspirina de baja dosis diariamente para ayudar a diluir la sangre si corres el riesgo de que se produzcan coágulos de sangre. No tomes aspirina sin consultarlo previamente con el médico.
Podría ser necesario que tomes medicamentos o que te sometas a procedimientos para bajar los recuentos de plaquetas en los siguientes casos:
Tienes antecedentes de coágulos de sangre y hemorragia. Tienes factores de riesgo de enfermedad cardíaca. Tienes más de 60 años. Tienes un recuento de plaquetas de más de 1 millón.
El médico podría recetarte un medicamento para bajar las plaquetas, principalmente en forma de hidroxiurea (Droxia, Hydrea) o interferón alfa (Intron A).
Con un procedimiento similar a la diálisis, es posible extraer plaquetas de la sangre. Se coloca en una vena una aguja conectada a un tubo y la sangre se procesa en una máquina que filtra las plaquetas. Luego, la sangre filtrada vuelve al cuerpo por vía intravenosa. Este procedimiento se utiliza solo en emergencias, por ejemplo si la trombocitemia esencial ha causado un accidente cerebrovascular.