Al menos nueve personas fueron asesinadas la noche del lunes luego de que el vehículo en el que viajaban fue atacado a tiros en El Portillo de las Moras, una zona montañosa del departamento de Comayagua, al norte de Tegucigalpa, Honduras.
Según la Policía Nacional, se presume que el ataque se debió a un conflicto de tierras entre familias “dueñas de diferentes fincas”. Entre las víctimas había al menos una mujer y un menor de edad.
Apenas el sábado en Comayaguela siete personas murieron en un ataque con armas de fuego en una vivienda habitada por varias familias, en una aparente disputa relacionada con drogas. El comisionado de Derechos Humanos en Honduras dijo en un informe que con esta masacre se han registrado ocho asesinatos múltiples con saldo de 30 muertos en lo que va del 2023.
En Honduras rige desde el 6 de diciembre pasado un estado “excepción” para enfrentar a las temibles pandillas Salvatrucha y Barrio 18, el cual después de dos prórrogas abarca a 123 de los 298 municipios que tiene el país.
Datos de la Secretaría de Seguridad señaló que Honduras cerró 2022 con una tasa de homicidios de 35 por cada 100 mil habitantes, la más baja en 16 años en uno de los países más violentos del mundo.
Con información de AFP