La iritis es la hinchazón e irritación (inflamación) en el anillo de color alrededor de la pupila del ojo (iris). Otro nombre para la iritis es uveítis anterior.
La úvea es la capa media del ojo entre la retina y la parte blanca. El iris se localiza en la porción frontal (anterior) de la úvea.
La iritis es el tipo más común de uveítis. La uveítis es la inflamación de parte o toda la úvea. Con frecuencia, se desconoce la causa. Puede ser el resultado de una afección de fondo o de un factor genético.
Si no se trata, la iritis puede causar glaucoma o pérdida de la visión. Consulta a tu médico tan pronto como sea posible si tienes síntomas de iritis.
Síntomas
La iritis puede ocurrir en uno o en ambos ojos. Por lo general, aparece repentinamente y puede durar hasta tres meses.
Los signos y síntomas de la iritis incluyen los siguientes: Enrojecimiento de los ojos Incomodidad o dolor en el ojo afectado Sensibilidad a la luz Visión reducida
La iritis que aparece repentinamente, en horas o días, se conoce como iritis aguda. Los síntomas que se presentan progresivamente o duran más de tres meses indican iritis crónica.
Cuándo debes consultar al médico
Tu riesgo de sufrir iritis aumenta si: Tienes una alteración genética específica. Las personas con un cambio específico en un gen que es esencial para el funcionamiento saludable del sistema inmunitario tienen más probabilidades de sufrir iritis. Este cambio se denomina HLA-B27. Contraes una infección de transmisión sexual. Ciertas infecciones, como la sífilis o el VIH/SIDA, están relacionadas con un riesgo significativo de iritis. Tienes un sistema inmunitario debilitado o un trastorno autoinmunitario. Esto incluye afecciones como espondilitis anquilosante y artritis reactiva. Fumas tabaco. Los estudios han demostrado que fumar contribuye al riesgo.
Diagnóstico
El oftalmólogo te hará un examen ocular completo, que incluye lo siguiente: Examen externo. El médico puede usar una linterna para observarte las pupilas, observar el patrón de enrojecimiento en uno o ambos ojos y verificar si hay signos de secreción. Agudeza visual. El médico te evalúa la agudeza de la visión usando una tabla optométrica y otras pruebas estándar. Examen con lámpara de hendidura. Usando un microscopio especial con una luz, el médico observa el interior del ojo en busca de signos de iritis. Dilatar la pupila con gotas para los ojos le permite al médico ver mejor el interior del ojo.
El tratamiento de la iritis se centra en preservar la vista y aliviar el dolor y la inflamación. En el caso de la iritis asociada a una afección o enfermedad no aparente, también es necesario tratar esa afección.
En la mayoría de los casos, el tratamiento de la iritis incluye: Gotas para los ojos con esteroides. Los medicamentos glucocorticoides, administrados en forma de gotas para los ojos, reducen la inflamación. Gotas para dilatar la pupila. Las gotas utilizadas para dilatar la pupila pueden aliviar el dolor de la iritis. Estas gotas también te protegen contra las complicaciones que afectan el funcionamiento de la pupila.
Si los síntomas no desaparecen, o parecen empeorar, el oftalmólogo podría recetarte medicamentos por vía oral que contienen esteroides u otros agentes antiinflamatorios, según tu estado general de salud.