Las verrugas genitales son uno de los tipos más comunes de infecciones de transmisión sexual, según explica la organización sin fines de lucro especializada en salud, Mayo Clinic.
Casi todas las personas sexualmente activas se infectarán con al menos un tipo de virus del papiloma humano (VPH), el virus que causa las verrugas genitales, en algún momento de sus vidas.
Las verrugas genitales afectan los tejidos húmedos del área genital. Pueden parecer pequeñas protuberancias de color carne o tener una apariencia de coliflor. En muchos casos las verrugas son demasiado pequeñas para ser visibles.
Algunas cepas del VPH genital pueden causar verrugas genitales, mientras que otras pueden causar cáncer. Las vacunas pueden ayudar a prevenir ciertas cepas de esta enfermedad.
Síntomas
En las mujeres, pueden crecer verrugas genitales en la vulva, las paredes de la vagina, el área entre los genitales externos y el ano, el conducto anal y el cuello del útero. En los hombres, pueden ocurrir en la punta o el cuerpo del pene, el escroto o el ano.
Las verrugas genitales también pueden aparecer en la boca o garganta de una persona que tuvo contacto sexual oral con una persona infectada.
Los signos y síntomas de las verrugas genitales incluyen los siguientes:
- Hinchazón pequeña, de color piel, marrón o rosa en el área genital
- Una forma similar a la de una coliflor causada por varias verrugas muy cerca una de otra
- Comezón o malestar en el área genital
- Sangrado al mantener relaciones sexuales
Las verrugas genitales pueden ser tan pequeñas y planas que a veces son invisibles. Sin embargo, en raras ocasiones, las verrugas genitales pueden multiplicarse en grupos grandes cuando la persona tiene inmunodepresión.
Consulta a un médico si tú o tu pareja presentan bultos o verrugas en el área genital.
La mayoría de las personas que son sexualmente activas se infectan con el virus del papiloma humano genital en algún momento. Los factores que pueden aumentar el riesgo de infectarse incluyen los siguientes:
- Tener relaciones sexuales sin protección con múltiples parejas
- Haber tenido otra infección de transmisión sexual
- Tener relaciones sexuales con una pareja cuyos antecedentes sexuales no conoces
- Volverse sexualmente activo a una edad temprana
- Tener un sistema inmunitario comprometido, por ejemplo, a causa del VIH o de los medicamentos de un trasplante de órgano
Diagnóstico
Las verrugas genitales a menudo se diagnostican por su apariencia. Algunas veces puede ser necesaria una biopsia.
Papanicolaou
Para las mujeres, es importante hacerse exámenes pélvicos regulares y citología vaginal (prueba de Papanicolaou), que pueden ayudar a detectar los cambios vaginales y cervicales causados por las verrugas genitales o los primeros signos de cáncer cervicouterino.
Durante una citología vaginal (prueba de Papanicolaou), el médico utiliza un dispositivo llamado espéculo para mantener abierta la vagina y ver el paso entre la vagina y el útero (cuello de la matriz). Luego, utilizará una herramienta de mango largo para obtener una pequeña muestra de células del cuello de la matriz. Las células se examinan con un microscopio para detectar anomalías.
Prueba del VPH
Se han relacionado solo unos pocos tipos del virus del papiloma humano genital con el cáncer del cuello del útero. Se puede examinar una muestra de células del cuello del útero, que se extraen durante una citología vaginal, para detectar las cepas cancerígenas del virus del papiloma humano .
Si tus verrugas no te causan incomodidad, es posible que no necesites tratamiento. Pero si tienes picor, ardor y dolor, o si estás preocupado porque se difunda la infección, tu médico puede ayudarte a eliminar un brote con medicamentos o cirugía.
Sin embargo, las verrugas suelen reaparecer después del tratamiento. No hay tratamiento para el virus en sí.
Medicamentos
Los tratamientos para las verrugas genitales que se pueden aplicar directamente sobre la piel incluyen los siguientes:
Imiquimod: Esta crema parece aumentar la capacidad del sistema inmunitario para combatir las verrugas genitales. Evita el contacto sexual mientras la crema está sobre tu piel. Podría debilitar los preservativos y diafragmas e irritar la piel de tu pareja.
Un posible efecto secundario es el enrojecimiento de la piel. Otros efectos secundarios pueden incluir ampollas, dolores o molestias en el cuerpo, tos, erupciones y fatiga.
Podofilina y podofilox: La podofilina es una resina a base de plantas que destruye el tejido de las verrugas genitales. El médico aplica esta solución. Podofilox contiene el mismo compuesto activo, pero puedes aplicarlo en casa.
Nunca apliques podofilox internamente. Además, no se recomienda el uso de este medicamento durante el embarazo. Los efectos secundarios pueden incluir irritación leve de la piel, llagas o dolor.
Ácido tricloroacético: Este tratamiento químico quema las verrugas genitales y se puede utilizar para las verrugas internas. Los efectos secundarios pueden incluir irritación leve de la piel, llagas o dolor.
Sinecatequines (Veregen): Esta crema se utiliza para el tratamiento de las verrugas genitales externas y las verrugas dentro o alrededor del canal anal. Los efectos secundarios, como enrojecimiento de la piel, picazón o ardor y dolor, a menudo son leves.
No intentes tratar las verrugas genitales con removedores de verrugas de venta libre. Estos medicamentos no están destinados a ser usados en el área genital.
Cirugía
Es posible que necesites cirugía para eliminar verrugas más grandes, verrugas que no responden a los medicamentos o, si estás embarazada, verrugas a las que tu bebé puede estar expuesto durante el parto. Las opciones para cirugía incluyen las siguientes:
Congelación con nitrógeno líquido: El congelamiento funciona haciendo que se forme una ampolla alrededor de la verruga. A medida que tu piel sana, las lesiones se desprenden y permiten que aparezca piel nueva. Es posible que necesites repetir el tratamiento. Los principales efectos secundarios incluyen dolor e hinchazón.
Electrocauterización: Este procedimiento utiliza una corriente eléctrica para quemar las verrugas. Podrías tener algo de dolor e hinchazón después del procedimiento.
Escisión quirúrgica: Tu médico podría usar herramientas especiales para extraer las verrugas cortándolas. Necesitarás anestesia local o general para este tratamiento y es posible que sientas dolor después.
Tratamientos con láser: Este enfoque, que utiliza un haz de luz intenso, puede ser costoso y generalmente se reserva para las verrugas extensas y difíciles de tratar. Los efectos secundarios pueden incluir cicatrices y dolor.