Mário Jorge Lobo Zagallo, nacido el 9 de agosto de 1931 en Atalaia, Alagoas, y fallecido el 5 de enero de 2024 en Río de Janeiro, se erigió como una leyenda inmortal del fútbol brasileño.
Como jugador, brilló en las Copas del Mundo de 1958 y 1962, alzando ambos trofeos con el Scratch Du Oro.
Tras colgar los botines, Zagallo trascendió como entrenador, dirigiendo a la canarinha en el Mundial de México 1970 y en la Copa del Mundo de Estados Unidos 1994 (como asistente técnico), ganando el campeonato del mundo en las dos ocasiones.
Un personaje histórico
Zagallo pasó a la historia como la única persona en ganar cuatro Copas del Mundo, un hito irrepetible: dos como jugador (1958 y 1962), una como entrenador (México 1970) y otra como asistente (1994).
La hazaña conseguida en México 1970 lo consagró como el primer futbolista en conquistar el título mundial tanto en el campo como en el banquillo, hazaña que posteriormente conseguirían Franz Beckenbauer y Didier Deschamps.
Junto a Luiz Felipe Scolari, Zagallo figura entre los entrenadores más reconocidos por los brasileños.
El día de su muerte
Mário Zagallo, ícono eterno del fútbol brasileño, falleció la noche del viernes 5 de enero de 2024 a los 92 años. El ‘Viejo Lobo’, tetracampeón mundial como jugador, técnico y asistente, dejó un vacío en la memoria de todos los brasileños.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva lideró los tributos y publicó el siguiente mensaje en su cuenta de X: “Mário fue uno de los más grandes jugadores y entrenadores de fútbol de todos los tiempos, un gran ganador y símbolo de amor por la selección brasileña”.
El velorio se realizó este en la sede de la Confederación Brasileña de Futbol en Río de Janeiro, anunció la familia.
“Fue una persona Valiente, dedicado, apasionado y supersticioso, Zagallo fue un ejemplo de brasileño que nunca se rindió. Es esta lección y espíritu de cariño, amor, entrega y superación la que deja para todo nuestro país y para el fútbol mundial”, comentó el presidente de Brasil.
Los reportes médicos indican que Zagallo estuvo internado en agosto del 2023 en Rio de Janeiro por una infección urinaria. Sin embargo, su familia reportó que ya había tenido problemas de salud.
Tras la muerte del Rey Pelé en diciembre de 2022, estuvo hospitalizado durante casi dos semanas por una infección respiratoria.