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“La Casita”, el centro de exterminio del CJNG que operaba en Nayarit desde el 2019: víctimas eran calcinadas y sus huesos ocultos en un río

La fiscal del estado, Ludmila Heredia, explicó que a través de testigos presenciales han podido determinar la manera en que este grupo desaparecía a sus víctimas rociándoles gasolina, jabón y otros químicos

Madres buscadoras se encuentran apoyando en las labores de búsqueda en el sitio. Foto: Gobierno de Nayarit / Colectivo Familias Unidas por Nayarit

“Tenemos otra versión del Rancho Izaguirre: los están quemando”, fueron las palabras de la fiscal de Nayarit, Elvia Ludmila Heredia Verdugo, con las que informó la localización de un centro de exterminio en la localidad de la Curva, municipio de Xalisco, en el que un número indeterminado de personas habrían sido calcinadas, presuntamente por miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

A poco más de catorce días del anuncio, las indagatorias han permitido a las autoridades identificar el funcionamiento de este sitio. De acuerdo con la fiscal, un testigo presencial, y otros adicionales, revelaron que el lugar era conocido como “La Casita” entre los encargados, en donde se resguardaba a las personas que privaban de la libertad.

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Las víctimas eran torturadas, ejecutadas, carbonizadas y sus huesos arrojados a un arroyo cercano para evitar su localización. Heredia explicó, en entrevista con Azucena Uresti, que este sitio tendría operaciones desde -al menos- el año 2019, fecha que corresponde a la presencia de la estructura criminal en el estado.

Foto: Facebook / Colectivo Familias Unidas por Nayarit

Aunque el rancho Izaguirre ha sido catalogado por las autoridades como un centro de adiestramiento (pese a los señalamientos de madres buscadoras de que también era de exterminio), “La Casita” tenía como principal función la desaparición de personas y sus restos, en especial de aquellos que habían abandonado al grupo delictivo.

“Este grupo delincuencial lleva a personas que privaban de la libertad. Ellos manejan muchos términos: desertores, otros les dicen chapulines; que venden droga y que no pertenecen a ellos; a veces son pagos por desaparecer”, explicó.

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Respecto a los pagos, la fiscal señaló que las actividades de desaparición también contemplaban la solicitud de particulares para la privación de la libertad de una persona con el fin de obtener un beneficio, o simplemente “por la ejecución”.

Usaban gasolina, jabón y otros químicos para desaparecer a las víctimas

Foto: Facebook / Campo de exterminio en Nayarit

Heredia explicó que los encargados del sitio usaban un tambo en que combinaban diversas sustancias, entre ellas jabón y gasolina, para calcinar a las víctimas.

“Utilizaban un tambo. Un tambo en el cual combinaban diésel y otros químicos, gasolina, me dicen que jabón para adherirse a la tela, según dicho del testigo. Y ya después, carbonizados, se arrojan los huesos a un riachuelo. Pero afortunadamente también se localiza una fosa ya con cuerpos de no tanta antigüedad, con altas posibilidades de que podamos obtener muestra genética”, dijo.

La fiscal detalló que desde el descubrimiento del sitio, ocurrido el 3 de octubre pasado, hasta el momento, llevan 85 indicios recolectados que van desde restos óseos carbonizados, elementos balísticos, manchas hemáticas, prendas, fragmentos, artículos personales, fotografías, entre otros.

Las indagatorias del sitio derivaron en el descubrimiento de tres fosas clandestinas con cinco cuerpos en el municipio de Tecuala. Ese hallazgo generó un operativo adicional en la zona norte del estado, con 10 detenciones, cateos y el aseguramiento de armamento y diversos indicios relacionados con la misma estructura criminal.

El reclutamiento detrás del grupo criminal: encargados eran entrenados por exmiembros de seguridad pública

Hallazgos en el sitio de exterminio. Foto: Gobierno de Nayarit

Los testimonios recabados por la Fiscalía permitieron trazar el perfil del reclutamiento que alimenta a la organización detrás de “La Casita”. El jefe operativo en el estado es identificado como José Antonio Durán Tapia, alias “El Cachorro”, quien ingresó al grupo a los 13 años.

Su apodo, según explicó Heredia, proviene de haber sido “el consentido” de Audias Flores Silva, alias “El Jardinero”, líder regional del CJNG antes de su aprehensión. Además, la fiscal señaló que Durán Tapia habría pasado por una escuela de adiestramiento en un estado del sur del país.

De acuerdo con las investigaciones, el patrón de reclutamiento comienza con menores que venden droga en puntos de distribución o actúan como halcones (labores de vigilancia). Después son trasladados a una zona serrana, donde reciben entrenamiento por parte de exintegrantes de corporaciones de seguridad pública.

“Les enseñan supervivencia, los levantan a las cinco de la mañana, les enseñan a usar armas, a dormir en árboles. Cuando hay un operativo, le llaman boludo al helicóptero, se esconden en barrancos”, dijo.

Foto: Facebook / Colectivo Familias Unidas por Nayarit

Heredia describió las condiciones de ese entrenamiento: los jóvenes aprenden a dormir en árboles, a usar armas y a esconderse en barrancos durante los operativos en los que se despliegan helicópteros, en jornadas que comienzan a las cinco de la mañana y en condiciones de hambre y exposición al clima.

Respecto al reclutamiento de menores, la fiscal explicó que han detectado que el grupo criminal busca a los jóvenes para “cuidar la línea”, es decir, realizar actos de vigilancia armada en la zona de conecta a Nayarit con los estados de Sinaloa, Durango y Zacatecas.

Además, explicó que el descubrimiento de este sitio de exterminio se derivó del hallazgo de dos cuerpos colgados y la colocación de narcomantas con amenazas al gobernador, Miguel Ángel Navarro Quintero, y a la fiscal.

Narcomanta contar el gobernador de Nayarit y la fiscal. (Redes sociales)

Estos mensajes no han sido los únicos en contra del gobernador, ya que las primeras amenazas se dieron con la recuperación de 750 hectáreas de alto valor comercial cerca de Punta de Mita, las cuales se reintegraron al patrimonio estatal como parte del Mega Operativo Nuevo Nayarit.

“Los dos cuerpos que colgaron y las mantas que colocaron era otra amenaza directa. Bueno eso derivó toda esta investigación, las detenciones, las imputaciones, los cateos y precisamente el descubrimiento de este lugar en la Curva”, señaló.

El gobernador mencionó en la misma conferencia del 5 de octubre en la que se dio a conocer el centro de exterminio, que desde el momento en que asumió el cargo estuvo seguro de que entregaría “su resto”.

“Yo venía a hacer un gobierno suicida; yo no venía a jugar. Yo venía a apostar mi resto, yo no venía a reír”, afirmó Navarro.

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