INAH analiza material prehispánico recuperado durante obras del tren México-Querétaro

Los vestigios del golfo y del océano Pacífico confirman que los antiguos pobladores mantenían amplias redes comerciales entre diversas regiones prehispánicas, según los análisis realizados en piezas recuperadas durante las excavaciones de la vía

Tren México-Querétaro
(INAH/Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

Durante la obras de construcción del nuevo Tren México-Querétaro se han realizado ya un gran número de hallazgos arqueológicos de gran valor histórico.

Es debido a su importancia histórica que parte de los hallazgos son analizados por el laboratorio especializado (Laboratorio de Lítica) del salvamento arqueológico asociado al Tren de Pasajeros Ciudad de México-Querétaro.

PUBLICIDAD

La presencia de objetos y diversos materiales, junto con cuentas y teselas de piedra verde y azul, aporta indicios sobre los intercambios de las poblaciones asentadas en la región.

En este laboratorio, instalado en Tula de Allende y dirigido por el arqueólogo Cuitláhuac Héctor Jiménez Valerio, ocho arqueólogos han examinado más de 11.000 piezas.

El conjunto incluye puntas de proyectil, navajillas, raspadores, cuchillos, buriles y núcleos de sílex, además de obsidiana negra, verde, dorada y gris de yacimientos como Sierra de las Navajas, en Hidalgo, y Otumba, en el Estado de México.

El estudio busca identificar actividades cotidianas, prácticas rituales y funerarias, además del uso de instrumentos para cortar, desgastar, cazar, alimentarse, moler o preparar comida.

Los especialistas también recuperaron metates, manos de metate, hachas, pulidores y un alisador de paredes empleado en encalados y enlucidos de edificios, que aún conserva restos de cal.

PUBLICIDAD

Los análisis se realizan en tres laboratorios especializados que procesan los materiales recuperados durante las obras en los 226,4 kilómetros del trayecto.

INAH Tren México-Querétaro
El salvamento arqueológico del Tren México-Querétaro identifica objetos marinos del golfo de México y el océano Pacífico que revelan redes de intercambio. (INAH)

El INAH registra un avance de hasta 70% en la revisión de vestigios recolectados

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México, por medio del Instituto Nacional de Antropología e Historia, desarrolla estas tareas de salvamento arqueológico para consolidar el estudio de los hallazgos.

La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, señaló que la investigación debe sostenerse a largo plazo. “Los materiales recuperados durante la construcción del Tren México-Querétaro están siendo estudiados por especialistas del INAH, para conocer cómo vivían, se relacionaban y se desplazaban las sociedades que habitaron esa región.

Dar continuidad a esta investigación es una responsabilidad pública con nuestro patrimonio y con el conocimiento que podemos generar a partir de él”.

El coordinador del proyecto, Víctor Francisco Heredia Guillén, indicó que ya se examinó entre 60 y 70 % del material cerámico, lítico y óseo recuperado en unos 140 sitios registrados a lo largo de la ruta. Entre ellos figuran El Venado (77), Ignacio Zaragoza (30) y Tula (17), en Hidalgo, además de Vista Real (28), en San Juan del Río, Querétaro.

El Laboratorio de Cerámica, situado en El Salto, localidad de Melchor Ocampo, en el municipio hidalguense de Tepeji del Río de Ocampo, analiza la procedencia, cronología relativa, contexto y función de los objetos.

Con esos datos, busca establecer qué sucedió en cada asentamiento y qué vínculos sociales pudieron mantener quienes fabricaron y utilizaron las piezas.

Catorce arqueólogos integran ese equipo bajo la coordinación de Fabiola de la Rosa Lozano, con Gustavo Nieto, Yatzín Montiel, Ana Karen Vázquez y Ana Karen Cabrera al frente de grupos de trabajo.

En total, han clasificado y revisado 3 mil 800 bolsas de tiestos de platos, cajetes, molcajetes, tecomates, ollas, urnas, malacates y figurillas, fechados entre el Preclásico Tardío, de 400 a 100 a.C., y el Posclásico Tardío, de 1200 a 1521 d.C.

INAH Tren México-Querétaro
El INAH registra un avance de hasta 70% en la revisión de vestigios recolectados en 140 sitios a lo largo de la ruta. (INAH)

El Laboratorio de Cerámica en Tepeji del Río clasifica vasijas de las culturas teotihuacana, tolteca y mexica

Las piezas remiten a las culturas teotihuacana, tolteca y mexica, que tuvieron una fuerte presencia en el área, además de tradiciones del occidente, el Bajío, la Costa del Golfo y la Huasteca.

Hasta el momento se han recuperado 308 objetos completos —vasijas, platos, patojos, vasos, jarras y cajetes efigie— de Ignacio Zaragoza, de filiación teotihuacana, y de Tula, vinculados con las culturas tolteca y mexica en su fase tardía. El laboratorio también examinó 459 figurillas, entre las que predominan las de tipo Mazapa, fechadas entre 700 y 950 d.C.

Por su parte, el Laboratorio de Antropología Física, ubicado en el ejido de Ignacio Zaragoza, en Tula de Allende, resguarda los restos humanos hallados durante los trabajos de campo. Sus cuatro especialistas determinan edad, sexo, patologías y marcas asociadas con actividades realizadas en vida.

El antropólogo físico José Manuel Cervantes Pérez, responsable del equipo, informó que el acervo reúne restos de 121 individuos localizados en 78 entierros y 12 ofrendas de Ignacio Zaragoza, Tula y Vista Real.

De ese total, se analizaron 48: 39 adultos y nueve subadultos, categoría que comprende a personas menores de 21 años.

INAH Tren México-Querétaro
(INAH)

Luego de limpiar los huesos, el personal restaura aquellos que pueden aportar información bioantropológica.

El procedimiento permitió detectar fracturas y marcas de inserción muscular que ayudan a establecer posibles labores de los individuos, además de modificaciones culturales como modelados craneales y limado de dientes superiores en algunos casos.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD