Fiscalía de Oaxaca golpea red de extorsión y prestamos “gota a gota” operada bajo fachada de anexos y protegida por ASAEO

Nueve centros reclutaron a personas con adicciones para operar como cobradores y halcones, en un esquema que generó ganancias mensuales estimadas en 20 millones de pesos

Eran 9 centros de rehabilitación los usados para delinquir. Crédito: FGEO
Eran 9 centros de rehabilitación los usados para delinquir. Crédito: FGEO
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La Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) golpeó una red de extorsión y préstamos “gota a gota” que operó bajo la fachada de anexos o centros de rehabilitación, con protección de la Alianza de Sindicatos y Asociaciones del Estado de Oaxaca (ASAEO). La organización generó ganancias ilícitas estimadas en 20 millones de pesos mensuales, provenientes de préstamos, extorsión y cobro de piso, según informó el fiscal José Bernardo Rodríguez Alamilla en conferencia de prensa este 15 de octubre.

La investigación arrancó el 27 de agosto, a partir de las detenciones de los líderes de ASAEO, momento en el que la FGEO confirmó que la organización usaba anexos y centros de desintoxicación como puntos de operación para delinquir. El primer cateo se realizó el 2 de septiembre en la Casa de Media Luz – Vikingos Despertar Oaxaca, donde fue detenido el operador conocido como “Padrino Paye”. Los ocho anexos restantes fueron intervenidos el 8 de octubre.

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El Padrino Paye fue detenido por su presunta relación con la red criminal. Crédito: FGEO
El Padrino Paye fue detenido por su presunta relación con la red criminal. Crédito: FGEO

El esquema conocido como “gota a gota” consiste en préstamos informales con tasas de interés diarias o semanales muy altas, cobrados mediante presión y amenazas en lugar de un contrato formal.

Nueve anexos cateados en colonias y municipios de los Valles Centrales

Los centros identificados fueron la Casa de Media Luz – Vikingos Despertar Oaxaca, el anexo “Nuevo Amanecer”, el anexo “La Cañada”, el anexo “La Fortaleza”, el anexo “Cholo”, el anexo de E.F.L.S., el Centro de Rehabilitación “La Trinchera”, el anexo “San Martín” (Grupo San Martín) y el anexo “Vuelve a Soñar”.

Estos fueron los centros de rehabilitación asegurados por autoridades de Oaxaca. Crédito: FGEO
Estos fueron los centros de rehabilitación asegurados por autoridades de Oaxaca. Crédito: FGEO

Tres de los nueve anexos se ubicaron en San Martín Mexicapam. En dos de ellos, sobre la avenida Montoya, los agentes de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) encontraron droga durante los cateos. Los anexos de Santa Rosa Panzacola y Pueblo Nuevo se localizaron en lo que la FGEO denominó la antigua “zona norte” controlada por la organización.

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De acuerdo con los cateos, detenciones y denuncias recabadas, la red operó principalmente en Oaxaca de Juárez, en las colonias Centro Histórico, Central de Abastos, Pueblo Nuevo, Viguera, Santa Rosa Panzacola, San Martín Mexicapam, San Juan Chapultepec y Cinco Señores.

También tuvo presencia en Santa Cruz Xoxocotlán; San Pablo Etla, Villa de Etla, Soledad Etla y Guadalupe Hidalgo; Tlalixtac de Cabrera; San Antonio de la Cal; Cuilápam de Guerrero y Villa de Zaachila; San Pedro Ixtlahuaca, y Villa de Mitla.

En los inmuebles cateados, las autoridades documentaron literas improvisadas con colchones y cobijas apiladas, espacios que la organización utilizó para retener a las personas reclutadas bajo la promesa de rehabilitación. La FGEO identificó un grupo de WhatsApp llamado “DELEGADOS 2026”, con 94 integrantes, a través del cual se coordinaron los llamados “padrinos” de los anexos.

Este hallazgo permitió a los investigadores reconstruir una estructura piramidal con tres niveles: en la cúpula, la familia Ríos Suárez, que daba las órdenes como líderes de ASAEO; en mandos intermedios, los padrinos, líderes de zona y coordinadores de cobradores; y en la base, cobradores, halcones y vendedores, entre ellos internos rehabilitados en los propios anexos.

Los padrinos reclutaron a internos con adicciones bajo un esquema de cinco etapas

La investigación estableció que los anexos se presentaban como un lugar de rehabilitación y cobraban a los internos por su tratamiento, mientras el padrino aprovechaba su autoridad sobre ellos.

El proceso de reclutamiento siguió cinco pasos: enganche, en el que la persona con adicción ingresaba al centro y el padrino detectaba su vulnerabilidad; dependencia, etapa en la que se creaba un lazo de autoridad y de deuda con el padrino y el centro; rehabilitación, fase en la que se estabilizaba al interno hasta que era funcional y obedecía las reglas; incorporación, momento en que se le asignaban tareas para ASAEO, y operación, en la que el interno trabajaba ya como cobrador de piso, cobrador de préstamos o halcón.

Autoridades aseguraron los inmuebles tras los cateos. Crédito: FGEO
Autoridades aseguraron los inmuebles tras los cateos. Crédito: FGEO

Para la organización, este mecanismo representó una ventaja operativa concreta: personal disciplinado, leal, barato y fácil de reemplazar, que difícilmente denunciaba, de acuerdo con los hallazgos presentados por la Fiscalía.

Los internos rehabilitados cobraron cuotas a comerciantes, locatarios, ambulantes y transportistas, entre ellos taxistas del estacionamiento de la Central de Abasto. También recuperaron el dinero prestado a pequeños comerciantes bajo el esquema gota a gota, presionando con el respaldo del grupo. Los dueños de los centros de rehabilitación prestaron a mayor escala, entre 20 mil y 50 mil pesos, a intermediarios que después colocaban el dinero entre la población.

La función de halconeo documentada por las autoridades consistió en vigilar zonas, detectar la presencia de policías y monitorear los movimientos de comerciantes y grupos rivales. En paralelo, la organización ejerció intimidación directa contra las víctimas para asegurar el pago, circunstancia que en algunos casos derivó en homicidios.

En dos anexos de San Martín Mexicapam se encontraron además estupefacientes, lo que confirmó que un segmento de los centros fue utilizado también para resguardo y venta de droga.

ASAEO usó los anexos como puntos de operación bajo una estructura de protección

“Cuando un préstamo se convierte en instrumento de sometimiento, deja de ser un problema financiero y se convierte en un problema de seguridad”, declaró el fiscal Rodríguez Alamilla durante la presentación de los hallazgos.

El fiscal José Bernardo Rodríguez Alamilla presentó los resultados de la investigación contra la red de extorsión. Crédito: FGEO
El fiscal José Bernardo Rodríguez Alamilla presentó los resultados de la investigación contra la red de extorsión. Crédito: FGEO

La Fiscalía estableció que los anexos y centros de desintoxicación funcionaron como puntos de operación directa de ASAEO. Parte del dinero obtenido por el sindicato se inyectó de regreso a los anexos para fondear los préstamos que después circularon bajo el esquema de gota a gota, mientras los padrinos mantuvieron alianzas con la organización que les permitieron operar sus cobros sin interferencia de otros grupos.

El mecanismo funcionó también como una forma de blanquear capital obtenido por otras actividades del sindicato, al hacerlo circular a través de los préstamos otorgados por los anexos, de acuerdo con la investigación.

El dinero recuperado de los deudores regresó posteriormente a la estructura de ASAEO.

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