El IMSS realiza una revisión integral tras el fallecimiento de cinco recién nacidos atendidos en la UCIN del Hospital General de Zona (HGZ) No. 1 de Durango; este 21 de septiembre de 2026, la unidad permanece cerrada a nuevos ingresos y mantiene medidas de contención, vigilancia y control.
De acuerdo con el IMSS, las verificaciones no identificaron carencias de insumos que impidan las labores de limpieza, desinfección o atención. Desde que se aplicaron las medidas preventivas, no se detectó una exposición posterior.
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Autoridades de la Dirección General de Epidemiología, el CENAPRECE y la COFEPRIS llegaron a Durango para revisar expedientes clínicos, protocolos de atención y medidas de prevención de infecciones. El equipo multidisciplinario de oficinas centrales está encabezado por la doctora Alva Santos, directora de Prestaciones Médicas del IMSS.
El IMSS también se reunió con tres núcleos familiares en las oficinas del HGZ No. 1, entre las 10:50 y las 12:45 horas, para escuchar sus planteamientos y compartir la información disponible.
La institución mantiene comunicación con las familias, el Gobierno del Estado de Durango y las autoridades locales; informará los resultados verificados, protegerá la privacidad de los involucrados y actuará si identifica alguna irregularidad.
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Recién nacidos murieron en la unidad neonatal del IMSS en Durango entre el 15 y el 19 de septiembre
Cinco recién nacidos fallecieron en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital General de Zona No. 1 del IMSS en Durango entre el martes 15 y el sábado 19 de septiembre. El instituto abrió una revisión clínica y epidemiológica para establecer las causas de cada caso, aisló a los pacientes identificados y restringió los nuevos ingresos a la unidad.
El IMSS informó que brinda acompañamiento permanente a las familias de los bebés. Al corte del 20 de septiembre, no había pacientes sospechosos adicionales dentro del área neonatal.
En un comunicado, la institución expresó: “El Instituto Mexicano del Seguro Social lamenta profundamente el fallecimiento de cinco recién nacidos atendidos en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital General de Zona No. 1 y expresa su solidaridad con sus familias, a quienes brindará acompañamiento permanente”.
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El IMSS detecta una bacteria que no explica por sí sola las muertes
Durante la investigación, el instituto identificó una bacteria sensible a los antibióticos de uso habitual disponibles en el hospital. Aclaró que su presencia “no explica por sí sola los fallecimientos”, por lo que mantiene las pesquisas para determinar las posibles causas.
Las autoridades de la delegación estatal y del nivel central del IMSS participan en la supervisión de las indagatorias. Entre las medidas de contención están el aislamiento de los casos detectados, la limpieza y desinfección exhaustivas de las áreas involucradas y la suspensión temporal de nuevos ingresos a la UCIN.
El instituto también estableció vigilancia sobre los contactos directos de los pacientes y tomó cultivos de seguimiento para observar la evolución epidemiológica dentro del hospital. Hasta ese momento, los resultados de esos estudios eran negativos.
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Medios locales informaron que familiares y personas cercanas a los bebés difundieron mensajes para exigir el esclarecimiento de lo ocurrido e identificar a la persona o el área responsable dentro de la unidad neonatal.
Un brote en Culiacán causó al menos 23 muertes de recién nacidos
El caso en Durango ocurrió después de otro antecedente en instalaciones del IMSS. Entre diciembre de 2014 y septiembre de 2015, un brote de la bacteria Klebsiella pneumoniae en el área de cuneros del Hospital General Regional No. 1 de Culiacán, Sinaloa, causó la muerte de al menos 23 recién nacidos.
La recomendación 61/2018 de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos ubicó el foco del brote entre el 31 de agosto y el 21 de septiembre de 2015. En ese lapso murieron 14 bebés: cuatro tuvieron resultado positivo a Klebsiella pneumoniae, uno a Escherichia coli y los demás fueron vinculados con el mismo episodio por haber compartido espacio y tiempo con los casos confirmados.
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El IMSS informó entonces que 84 recién nacidos estuvieron expuestos a la bacteria y que 69 salieron sin complicaciones. En julio de 2022, siete años después del brote, el instituto reconoció negligencia médica en las muertes de 23 bebés.
Una inspección de Cofepris detectó suciedad en áreas hospitalarias y ropa de cama, falta de capacitación para el lavado de manos y deficiencias en la preparación de alimentos y soluciones médicas.
Familiares de las víctimas sostuvieron que al menos 73 bebés murieron por las condiciones del área entre diciembre de 2014 y septiembre de 2015. Solo 19 familias formalizaron denuncias en representación de 23 víctimas.
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Tras aceptar la recomendación de la CNDH, el IMSS reconoció su responsabilidad por negligencia y la posibilidad de otorgar una indemnización como reparación del daño.
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